martes, 24 de septiembre de 2013

La Unión Europea consideró insuficientes las explicaciones de Estados Unidos sobre el espionaje.

En una audiencia del Parlamento Europeo, la comisaria de Interior pidió "más claridad" y dijo estar "muy preocupada" por el supuesto acceso ilícito a datos bancarios.


La Comisión Europea (CE), órgano ejecutivo de la Unión Europea, consideró insuficientes las explicaciones dadas por Estados Unidos ante los casos de espionaje de datos personales llevados a cabo mediante la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), por lo que reclamó claridad. 

"No estoy satisfecha con lo que hemos recibido hasta ahora", aseguró la comisaria europea de Interior, Cecilia Malmstrom, ante la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo, donde hoy se celebra una audiencia sobre el espionaje.


Malmstrom explicó que se comunicó con el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera de Estados Unidos, David Cohen, para solicitar información, y que le contestaron por medio de una carta en la que no responden las preguntas planteadas.

"Necesitamos más claridad y espero que la tengamos pronto", subrayó Malmstrom, quien aseguró estar "muy preocupada" por la información difundida por la prensa acerca de que la NSA accedió ilícitamente al servicio de transferencia de datos bancarios Swift.

La comisaria explicó que si se comprueba la acusación, se estaría frente a una infracción del acuerdo de protección de datos entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE) y habría que suspenderlo, informó la agencia de noticias EFE.

"No tengo ninguna prueba de que la NSA haya tenido acceso directo a datos personales ni de que Estados Unidos haya infringido el acuerdo TFTP (Protocolo de Transferencia de Archivos Trivial)", afirmó el director de Europol, Rob Wainwright, quien también participó de la audiencia de hoy.

En ese sentido, señaló que no tiene pruebas y que la falta de pruebas no le permite "confirmar ni negar lo que salió en la prensa".

En tanto, el eurodiputado popular Agustín Díaz de Mera recordó que se puede apelar a la ley estadounidense de abuso y fraude informático e iniciar un procedimiento judicial contra Washington, según está previsto en el propio acuerdo con Estados Unidos.

La investigación de la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo está centrada en el espionaje masivo de la NSA revelado por el ex cantratista de la CIA Edward Snowden.

EE.UU., acostumbrado a marginar a los países, está ahora en peligro de ser aislado internacionalmente.

EE.UU., acostumbrado a marginar a los países, está ahora en peligro de ser aislado internacionalmente. El estatus de Washington como centro mundial de influencia política se ve afectado por el caso de Siria, creen los expertos.


Este martes 24 de septiembre empieza el debate general anual en la 68.ª sesión de la Asamblea General de la ONU. El tema más agudo de las negociaciones será la situación en Siria, la forma de arreglar el conflicto en este país y la realización del plan de entrega de las armas químicas bajo el control internacional. De momento no hay una opinión única sobre el tema sirio. De hecho, los diplomáticos han coincidido solo en dos puntos: hay que convocar de inmediato una conferencia internacional sobre Siria, Ginebra 2, y el Consejo de Seguridad de la ONU debe resolver la crisis en Siria.

Hace más de una semana el tema sirio fue el centro de atención de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Biskek (capital de Kirguistán). Todos los países participantes de la cumbre se manifestaron a favor de una salida política de la crisis.

"La declaración de Biskek es un argumento serio a favor del fortalecimiento de las bases legales del orden mundial, basado en los principios y normas universalmente reconocidos del derecho internacional, en particular la Carta de las Naciones Unidas", afirma el experto en política internacional y redactor jefe de la revista 'Business Irán' Nikolái Bobkin.

"Occidente, a su vez, que sigue con sus ilusiones acerca de la omnipotencia de la OTAN, todavía no está dispuesto a ver el OCS como un factor importante en las relaciones internacionales. En el contexto de cambios dinámicos y fundamentales en el mundo estas opiniones no solo parecen incorrectas, son peligrosas", dice Bobkin. El experto subrayó que la Organización de Cooperación de Shanghái fue fundada hace 12 años para reforzar la estabilidad y la seguridad en el espacio geopolítico colosal que reúne no solo a los seis miembros permanentes (Rusia, China, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán), sino también a los 'países-observadores': Afganistán, India, Irán, Mongolia y Pakistán. Turquía, Bielorrusia y Sri Lanka cooperan con la OCS como interlocutores.


"La OCS representa la mitad de la humanidad y en términos geográficos, la mayor parte de Eurasia. Para Washington, tendría que ser evidente que los países de Asia Central, así como Rusia, China, la India, Pakistán, Irán y Afganistán no aceptan el rumbo de la actual Administración de EE.UU., que crea una amenaza de agresión militar en Siria", subraya el experto.

"La experiencia de Irak muestra que después de la invasión de EE.UU. la situación en el país, sometido a la agresión estadounidense, no solo es peor, se ha vuelto catastrófica. Lo mismo es probable que ocurra después de la retirada en 2014 de las fuerzas de la coalición de la OTAN (ISAF) en Afganistán", sostiene Bobkin.

La participación de Teherán en la cumbre de Biskek se veía como la primera posibilidad de mostrar al mundo la nueva cara de la diplomacia iraní. El presidente Hasán Rohaní tenía la posibilidad de 'estrenarse' en la escena internacional. Teherán declaró que espera un pronto arreglo del problema sirio en el marco de las normas internacionales y espera los nuevos pasos de Rusia en esta dirección. Rohaní subrayó que considera necesario que todos los países de Oriente Próximo eliminen sus armas de destrucción masiva. "Y cuando Teherán dice esto, se supone que alude a Israel", dijo Bobkin.

En 1992, el Gobierno de Israel firmó la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y su Destrucción, pero el Parlamento de Israel no la ha ratificado. La cuestión de la adhesión de Israel a la Convención puede ser levantada por Rusia e Irán en cualquier momento debido al paso de Siria de entregar las armas químicas. Israel había declarado anteriormente que no estaba dispuesto a renunciar a las armas porque las tenían sus vecinos hostiles. Se referían ante todo a Siria.

"Ahora la situación ha cambiado, y el Estado judío ya no tiene excusas para mantener sus armas de destrucción masiva. Sería interesante ver la reacción de la Administración Obama ante la iniciativa ruso-iraní en la ONU para poner las armas israelíes de destrucción masiva bajo control internacional", dice el experto.


INFORME ESPECIAL: Poder popular desde los trabajadores, un solo puño contra el gran Capital.

Vivimos tiempos electorales. Muchos dirigentes surgidos del campo popular bregan por defender desde el Parlamento los intereses de los trabajadores. Poca o ninguna significación tendrían esas bancas si su logró no fuera emergente de la participación popular. Para la ideología dominante los cargos son triunfos individuales. Por eso no es raro que políticos, ex legisladores terminen sus días como gerentes de alguna compañía multinacional. Desde este lado, para lo único que se justifica llegar a un Estado al servicio de la dominación, regido por los intereses de los grupos económicos concentrados, es cambiarlo absolutamente. Resulta ingenuo hablar de tomar el Poder si antes no se construye.

Es ingenuo pensar que el poder real, el de los grupos económicos concentrados se plebiscita. No hay otra alternativa que esa ciclópea tarea cotidiana de cambiar la relación de fuerzas. En la democracia formal se elige de todo menos el plan de gobierno, y por eso ya casi nadie muestra sus plataformas.

Transformar esa democracia formal en real, a través de la participación popular es el desafío de todo movimiento emancipador, la única forma de encontrar alternativa a una crisis terminal de sistema. Tan terminal, que en su final amenaza con arrastrar a la Humanidad toda. Por eso, en estos tiempos electorales, más que pasar revista a las plataformas de los candidatos, nos pareció interesante poner en debate cómo se construye Poder Popular desde los trabajadores.


Una Central de masas para la liberación

Por Pablo Micheli *


En Argentina sin una Central de masas de orientación clasista, combativa, anticapitalista y antiimperialista no se puede construir poder popular. Sino tenemos una herramienta de esa naturaleza, se puede tener el mejor Partido, el más honesto pero no va a ser posible construir poder. En todo caso, a lo sumo se podrá tener el gobierno, circunstancialmente, que no es lo mismo que construir poder popular.

Hay que hacer una síntesis fundamentalmente del movimiento social y la representación política. Y esas dos cuestiones en América Latina son muy particulares: en nuestro continente se respira lucha, ésta es una tierra sublevada, indómita y no es casual que acá se haya dado la Revolución Cubana. En Latinoamérica los movimientos sociales juegan un papel muy importante y cuando hablo de movimientos sociales hablo también de los sindicatos y las centrales sindicales y los movimientos como el MST de Brasil, los territoriales de Argentina, el Pachakuti de Ecuador o la CGTP de Perú, la Central de Mariátegui. No hay posibilidad de tener un gobierno popular y revolucionario en América Latina sino se tiene una Central o un movimiento social con este concepto que la CTA lleva adelante desde hace más de 20 años: de masas, anticapitalista y antiimperialista. Esta es la primera cuestión.

Lo segundo, me parece que es muy importante la alianza de esa Central de masas con pequeños productores, con sectores de la pequeña y la mediana empresa, del estudiantado y obviamente del campesinado así como la elaboración de proyectos en los que no se bajen recetas mecánicas porque hay que pensar en que el mundo ha cambiado. Igualmente estoy convencido que la sociedad que debemos crear tiene que ir hacia el socialismo real teniendo en cuenta la particularidad de cada país, pero donde haya principios básicos como la distribución de la riqueza, la eliminación de la pobreza, la garantía de la salud y la educación. Si se logra saldar la síntesis entre el movimiento social y la representación política, se construye una política integral y esa construcción del cuadro integral y del colectivo integral y tiene que ser de abajo hacia arriba, a través de una relación dialéctica entre el movimiento social (en donde obviamente incluyo a los pueblos originarios que son los verdaderos dueños del territorio) y la representación política.

* Secretario General de la CTA

Elecciones y Poder popular

Por Jorge Cardelli*


El desarrollo del poder popular no empieza ahora y tiene por detrás una larga experiencia histórica. En América Latina hemos tenido procesos políticos surgidos de elecciones con avances revolucionarios en lo que hace a las reivindicaciones de los trabajadores y el pueblo, pero no se consolidaron en una dirección de transformación del Estado, en una herramienta de poder del pueblo y los trabajadores. No estaban dirigidos y sostenidos desde el poder popular.

El ejemplo histórico del Peronismo y su derrota en el ‘55 puede ser leído en esta clave. La organización del poder popular que impulsó no tenía una perspectiva de clase. Más aún terminaban predominando los intereses de las pseudo-burguesías nacionales afines a la dependencia. No es casual que las organizaciones del Movimiento Peronista, después del Golpe del ‘55, terminaron arreglando con las diferentes expresiones de la oligarquía y el imperialismo que se expresaron en los golpes de Estado post ‘55.

La organización del poder popular lleva implícito dos supuestos. El primero es el desarrollo de un proceso de creciente profundización de las luchas populares, del cual emergen las organizaciones sociales, los movimientos sociales y las diferentes coordinaciones en la lucha de manera cada vez más extendida y también más intensa. En el marco de estas emergencias y profundización de las luchas populares es imprescindible una dirección política e ideológica. Señalo aquí que una hipótesis ideológica central es la prioridad de los trabajadores y su papel dirigente en la organización del poder popular.

En el punto anterior surge el segundo supuesto, la gestación y desarrollo de una dirección política e ideológica, que oriente en la dirección de llegar al gobierno del Estado y de transformar éste en una herramienta de poder de los trabajadores y el pueblo. Creo que es clave que la orientación teórica y conceptual de esta dirección o Movimiento Político de Liberación recoja las tradiciones intelectuales de las luchas revolucionarias iniciadas con la Comuna de París, pasando por la revolución Rusa, la revolución China, la Revolución Cubana y las diferentes experiencias políticas con avances revolucionarios, como la década peronista, la Venezuela del Chavismo o la experiencia boliviana que hoy conduce Evo Morales. Esta hipótesis es central si se quiere ir más allá de las luchas populares y su organización. En la rebelión del 2001-2002 hubo ausencia de esta dirección. Esto explica el papel del Kirhnerismo para neutralizar sus objetivos.

Como complemento de lo anterior es necesario decir que ambos supuestos operan articuladamente a la hora de la organización del poder popular. En este plano la lucha ideológica con los enemigos, el imperialismo y las clases locales asociadas, se convierte en una sistemática disputa por la conciencia popular. Con lo dicho, es claro cuan central es organizar el poder popular en los marcos ideológicos de las tradiciones revolucionarias.

Con este enfoque conceptual de la construcción del poder popular, de la organización de las luchas sociales y políticas, es necesario ubicar el papel de las elecciones que funcionan en los marcos de la gobernabilidad y la dependencia.

Lo primero que hay que recordar es que el sufragio universal es una conquista de los trabajadores en la Europa del Siglo XIX y en el polo opuesto, las clases dominantes en los Estados imperialistas centrales en la actualidad, las confrontaciones electorales entre los partidos políticos están fuertemente mediatizadas y mercantilizadas. La confrontación política electoral aparece como un medio para dirimir las contradicciones políticas al interior de las clases dominantes. Su papel imperialista nunca está en discusión. Como siempre sucede con la dependencia, este modelo político busca imponerse en los países dependientes. Por ejemplo, el bipartidismo como modelo político recibe de la política norteamericana su justificación ideológica.

En el marco de estas dos situaciones polares se desarrolló la experiencia electoral de América Latina. Conviven los triunfos de Menem, de Fernando Cardozo, de Chávez (o Maduro en la actualidad) y de Evo Morales. Cuando las elecciones se dan al mejor estilo Norteamericano tenemos confrontaciones electorales tipo Justicialismo-Radicalismo en el ‘89, Justicialismo-Alianza en el ‘99, Piñeira- Frei en Chile en el 2010. Cuando las elecciones se dan con fuerte protagonismo popular tenemos triunfos que abren perspectivas de avances revolucionarios, aunque muchas de ellas luego fuesen derrotadas. Así tenemos a Perón en el ‘46, a Cámpora en el ‘73 o los triunfos electorales de Chávez, Correa, Morales y Maduro. No todas las situaciones electorales se pueden clasificar en estas dos opciones. La del 2003 para el pueblo fue una elección contra Menem. Atrás está el 2001-2002. Esto explica las conquistas importantes que vinieron con el kirchnerismo, aunque siguió siendo una propuesta dependiente. Las posteriores elecciones han sido al mejor estilo norteamericano. El pueblo es llevado a optar entre las opciones del bipartidismo. Las elecciones de Octubre están planteadas por la oposición con presencia mediática, que la lucha contra el Kirchnerismo es la lucha por libertad, la democracia y la justicia. Pero se mueven, en lo esencial, entre opciones bipartidistas, aunque sean más de dos expresiones políticas. Ajuste neoliberal flexibilizado con gobernabilidad negociada o Neo-desarrollismo “recauchutado” con ajuste moderado, mayor institucionalidad y mucho discurso “honestista” como dice Caparrós. Todos vuelven al redil de la Banca Internacional.

A manera de síntesis podemos concluir que las elecciones son un camino para transformar las relaciones de fuerza con las clases dominantes locales y el imperialismo, sólo cuando están en el marco de un gran protagonismo popular y en particular de los trabajadores. Esta no es la situación actual. Esta situación se ve agravada porque las expresiones populares se presentan fracturadas. No contribuyen a desarrollar la organización del poder popular. Por suerte hay la suficiente madurez en las organizaciones populares como para relativizar las contradicciones de origen electoral.

* Diputado nacional y Secretario de Formación de la CTA

Revoluciones desde abajo

Por Isabel Rauber*


Contribuir a encontrar y conceptualizar o reconceptualizar las claves de una nueva estrategia de liberación que no repita los errores y las deficiencias del movimiento revolucionario en el pasado ha sido la finalidad esencial de mi trabajo de investigación durante casi treinta años. Su punto de partida ha estado siempre en el estudio de las características y motivaciones de los procesos de resistencia, lucha y construcciones de alternativas puntuales concretas de las comunidades humanas que rechazaban y rechazan el dominio del capital, buscando descubrir en ellas las nuevas lógicas de organización y los caminos de construcción y acumulación de poder que emergían con las luchas populares que se estaban produciendo en medio de una creciente crisis de representatividad, el fracaso de los modos tradicionales de enfocar la política y una inocultable desorientación estratégica de las hasta hace poco autoproclamadas vanguardias. (…)

La creación de una nueva civilización, capaz de contener en pie de igualdad a las múltiples civilizaciones existentes y sus cosmovisiones, interarticulándose en interculturalidad, abriendo paso a un mundo en el que quepan todos los mundos, es tarea de multitudes y no de élites iluminadas. En este espíritu van formándose las nuevas generaciones de intelectuales militantes orgánicos por la vida, conscientes de la integralidad manifiesta en la unidad entre humanidad y naturaleza, el reconocimiento de la diversidad y la búsqueda del equilibrio en la paridad, equidad y horizontalidad de sus interrelaciones.

La construcción de un nuevo pensamiento emancipatorio resulta entonces raizalmente articulada a los procesos de construcción-acumulación de conciencia y organización (poder propio) que llevan adelante con sus luchas y propuestas los actores sociopolíticos en el continente, con la consiguiente maduración del proyecto alternativo pensado y construido colectivamente por ellos.

* Doctora en filosofía, autora de Revoluciones desde abajo, libro del que se extrajeron estos párrafos. Editado en 2012 por Peña Lillo Ediciones Continente.

La CTA y el poder popular

Por Julio Gambina*


Hace 40 años, con los golpes de Uruguay y de Chile se inauguró la ofensiva del capital contra el trabajo y el poder del pueblo. Desde aquel ensayo extendido en el Cono Sur de América, con terrorismo de Estado, la experiencia neoliberal desembarcó en Inglaterra y EEUU a fines de los 70´ y comienzos de los 80´, para generalizarse sucesivamente en Europa y con la caída del socialismo en el este de Europa, la segunda ronda neoliberal en América Latina y las crisis en Asia, el proyecto del capital cerró el círculo de ofensiva contra el poder popular en todas sus variantes.

La tesis que sustentamos en que durante la historia global del capitalismo, hacia los setenta se había producido la máxima acumulación de poder popular. Un emblema en ese sentido es el triunfo de Vietnam sobre EEUU, asociado a la mayor organicidad del proyecto emancipador mundial expresado en las movilizaciones de masas, la sindicalización de los trabajadores y variadas formas de agrupamiento en defensa de reivindicaciones de los de abajo, en un abanico de formas de lucha que involucró la vía electoral (Chile) o armada (Cuba o Nicaragua), solo para considerar ejemplos regionales. Es un diagnóstico válido para la Argentina, desde el Rosariazo y el Cordobazo a la disputa manifestada en “Liberación o Dependencia” como expresión de la contradicción entre la el poder popular y el poder de las clases dominantes.

El nuevo dato es la crisis mundial del capitalismo, integral, sistémica y civilizatoria, con dimensiones económicas, financieras, alimentarias, energéticas, ambientales, con dificultades para la valorización de capitales, lo que lleva a redoblar la ofensiva del capital con violencia y terrorismo de Estado global. Es violencia el desempleo, la precariedad, la marginación y el pauperismo creciente de los trabajadores y los pueblos, tanto como la creciente militarización. En esa crisis, nuestra región latinoamericana aparece como el laboratorio del cambio político, base para pensar en recuperar la iniciativa política del poder popular. Entre otras cuestiones supone construir un nuevo modelo sindical, como sustenta la CTA desde su creación. Desde esa base articular con el conjunto del pueblo un debate sobre la sociedad actual y la necesaria, propuesta contenida en la constituyente social y en la campaña en defensa de los bienes comunes. Son premisas de una movilización masiva por un horizonte anti-capitalista que pueda inducir unidades de acción múltiple en el escenario complejo de la lucha de clases, en las calles y las instituciones. Es el desafío concreto en un momento donde surgen elementos de crisis política en la Argentina.

* Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.

Sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria

Por Luis Bilbao*


“Crear poder popular” es una noción tan atractiva como engañosa. En una sociedad de clases el poder político existe como instrumento de dominación. Hay que conquistarlo. No se trata de acrecer el “poder popular” gradualmente. Sólo en períodos de alza revolucionaria es posible dar carnadura a organismos de doble poder, sobre un neto basamento de clase. Contra éste, habrá otro enfrente, el poder burgués. Uno u otro prevalecerá. Antes, habrá una derrota letal para éste o aquél.

No es una diferencia de detalle. Los soviets (asambleas, en castellano, como las que tuvimos en 2001), los consejos obreros (como los que embrionariamente aparecieron en 1969), son por definición pasajeros: desalojan al poder dominante y ocupan su lugar. O sucumben. Fue después de la restauración constitucional, en los años 1980, que la expresión “crear poder popular” apareció en Argentina. Era, presumiblemente, la reacción a cierta concepción en sectores gravitantes en la etapa anterior, donde se concebía la toma del poder como un golpe de mano, al margen de la organización y sublevación de las masas. En realidad, esa polaridad reproducía un antiguo debate, entre el denominado “blanquismo” (o “putschismo”) y la concepción evolucionista, reformista, en la lucha por el poder político. El dilema había sido saldado teóricamente por el marxismo y llevado a la práctica con la Revolución Rusa. Pero con la degeneración de la Unión Soviética y la posterior degradación de la teoría, incluso en cuadros y organizaciones con voluntad revolucionaria se impuso aquel concepto, equivalente al de ganar espacio institucional hasta llegar al gobierno.

Esto se completa en la práctica con la idea de que “creando poder popular” no hace falta un Partido. En Argentina, con una rica tradición anarquista, ambas raíces se combinaron y llegaron a tener peso dominante en el activo militante. Lo hemos pagado caro. Sin Partido de masas y una vanguardia revolucionaria organizada y con gran capacidad de acción, un alza revolucionaria de masas no puede dar lugar a la consolidación de organismos de doble poder, tanto menos a la lucha franca por una victoria de clase.

Vale reflexionar sobre las causas determinantes de que una sublevación tan potente como la de 2001 terminara como terminó: con “todos de vuelta” y con los peores encaramados en el poder por una década, en medio de la confusión y la parálisis del inmenso activo militante que en nuestro país quiere una revolución.

Al cabo de esta experiencia nefasta –derrota costosa como pocas en nuestra historia nacional- se inicia un nuevo período de realineamientos que desembocará, más temprano que tarde, en una sublevación de nuestro pueblo contra el capital. La vanguardia militante no está hoy preparada para esto. Será clave que, esta vez, las y los innumerables cuadros comprometidos con la lucha por el socialismo asumamos que sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria. Y que las modas son un poderoso instrumento del enemigo.

* Miembro de la Unión de Militantes por el Socialismo (UMS) y director de la revista América XXI

Son ellos o nosotros: el Capitalismo y la muerte o los trabajadores y la vida

Por Mario Barrios*


Sumándome a la convicción de que la crisis actual del Capitalismo no es igual a otras sino que ésta es de carácter integral, civilizatoria, lo cual nos obliga a agudizar nuestro ingenio para poder entender que no es exagerado pensar que está en riesgo la mismísima supervivencia de la Humanidad, creo que nace la necesidad imperiosa de darle importancia a la tarea de construir poder popular para enfrentar con alguna perspectiva de éxito las duras consecuencias que se auguran con esta crisis. Creo que no podemos parcializar la visión de las luchas y demandas, que apuntan a lo reivindicativo sectorial, sino que se debe acordar una estrategia con carácter integral, que tenga la capacidad de escuchar atentamente las demandas de los más humildes, de los que perdieron todos sus derechos, las demandas de los de abajo, del mismo pueblo.

No se puede realizar ninguna construcción de poder popular desde las elites ni desde las vanguardias por más esclarecidas que éstas parezcan, sin hacerse cargo de las demandas de los barrios, de los sin tierras, de los desocupados, los movimientos sociales, adecuando cualquier sea la estrategia debatida a la reproducción de la vida y el cuidado de la naturaleza, que la estrategia incluya apostar al cuidado del medio ambiente. Después de discutir mateadas de por medio con muchos compañeros de luchas y caminos, estamos convencidos que en esta etapa de crisis, la lucha por la defensa de los recursos naturales y los bienes comunes, es central para construir el poder popular que queremos para enfrentar este modelo. No por ello debemos abandonar las luchas propias, sino sumarnos a cada conflicto, a cada lucha para hacerlas propias, poder hacernos cargo, acompañar, escuchar, ser generosos en la construcción de consensos, elaborar estrategias colectivas y bancar las decisiones del conjunto sin ningún tipo de manipulación de las ideas y decisiones de las demás.

Defender la idea de vivir armónicamente con la Naturaleza, no destruirla porque somos parte de ella, eso nos diferencia claramente del orden establecido por el Capitalismo, que pregona hasta marcar a fuego que la ley del libre mercado soluciona las diferencias o desvíos del propio sistema, un sistema que hoy nos muestra la cara más descarnada de sus mentiras: nada pueden solucionar y no dudan en socializar las pérdidas, haciéndonos cargo de sus despilfarros, inyectando dinero de los Estados (dinero de todos) para salvar sus empresas o Bancos ante las reiteradas quiebras y estafas a la que los lleva el mismo sistema. No dudan en provocar guerras, explotación, miseria y muerte para sostener los privilegios de unos pocos que acumulan las riquezas que producimos las grandes mayorías, los trabajadores, incluso a costa de poner en riesgo la subsistencia del planeta, la casa de todos.

Históricamente las crisis generan condiciones para luchar por cambiar el sistema, siempre ha sido así la lucha de explotadores y explotados, y esta crisis no es la excepción: hoy como ayer estamos ante una nueva oportunidad de dar la batalla por ese cambio, por construir ese camino que nos lleve a ese mundo posible más necesarios que nunca. Hoy vuelven a darse condiciones históricas para dar la batalla ideológica, son ellos o nosotros: el Capitalismo y los imperios, o los trabajadores y el pueblo. Los primeros representan la destrucción y la muerte, nosotros el cuidado de nuestro planeta y la reproducción de la vida.

Vamos desde abajo construyendo conciencia en nuestros pibes y pibas, formando, aprendiendo y acompañando, escribiendo nuestra propia historia, disputando cada espacio. La Constituyente Social es una herramienta, la disputa política para ganar institucionalidad, la comunicación, creando canales y medios propios para que nadie hable por nosotros, para tener voz propia. Es también una forma de construir poder popular, no la única, sino una más de lo que denominamos la integralidad de las luchas que nos lleven a un proyecto de vida, de Nación que tenga como protagonistas, no a las elites si no a los trabajadores, a los de abajo, a las grandes mayorías de nuestro pueblo, eso es para nosotros los trabajadores autogestionados la construcción de poder popular.

* Dirigente de la Unión Solidaria de Trabajadores (UST), Secretario General de la Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (ANTA) y miembro de la Mesa Nacional de la CTA

EL poder popular se construye en las calles, en los barrios y en los sindicatos

Por Claudio Katz*


La condición básica para la construcción del poder popular es la participación militante en todas las luchas populares. El poder popular se construye en las calles, en los barrios, en los sindicatos y en la protesta contra los atropellos capitalistas. Pero en cada coyuntura la proyección de este compromiso social al plano político varía significativamente. El momento actual está signado por una derrota electoral del gobierno que expresa la fatiga popular con políticas regresivas y con los límites de un modelo económico que genera inflación, no crea empleo y acentúa las desigualdades sociales. El establishment ya prepara su recambio, recurriendo al disfraz de la renovación (con el PJ disidente) o a la demagogia en torno a la corrupción (con el pan-radicalismo).

Pero la novedad es la reaparición de distintas variantes de la izquierda como opción electoral importante. Por allí comenzó a abrirse una interesante oportunidad de construcción popular alternativa. Como ya ocurrió varias veces en el pasado, esta posibilidad puede concretarse o diluirse. Dependerá de nuestra capacidad para gestar una confluencia de tradiciones, reconociendo la diversidad de ese espacio y la necesidad de sustituir el personalismo por el trabajo colectivo.

Me parecería interesante trabajar desde ya con la mira puesta en una candidatura presidencial común en el 2015 de todo ese especio de la izquierda. Se puede aprovechar las internas abiertas para dirimir disputas de candidaturas, para terminar actuando en un terreno común. Este es el lugar también para el progresismo consecuente, para no quedar paralizado, ni disuelto en las opciones que ya fracasaron en el pasado.

Me parece que podemos aprender mucho de las experiencias radicales positivas de Bolivia y Venezuela y también de las frustraciones socialdemócratas de Uruguay y Brasil. Se está generando un contexto promisorio para el surgimiento de una fuerza popular no sectaria, que sintonice con el proyecto latinoamericano del ALBA, apuntando a gestar el socialismo del siglo XXI. En un país tan politizado como el nuestro, esa acción requiere asumir una identidad pública de izquierda para forjar convergencias, con fisonomías nítidas y propuestas concretas.

* Economista

La construcción popular es hablar claro

Por Elia Espen*


La construcción popular es hablar claro y llegar verdaderamente a los problemas que tiene la gente que trabaja. Y hoy todo el país tiene problemas, lo demostraron las elecciones PASO. Lo que hay que hacer es no votar a conveniencia sino a conciencia porque tenemos una oportunidad junto a todos los compañeros que están con nosotros de poder demostrar nuestra bronca por todo lo que pasamos. Van a venir momentos más difíciles, por eso todos los que queremos un cambio tenemos que estar juntos con criterio de unidad y las cosas claras.

Cuando uno habla con la gente común pide justamente eso: cosas claras y unidad. Ahora si en un mes o un poco más quieren cambiar la historia, no la van a poder cambiar, por eso hay que tener cuidado con lo que prometen y con lo que dicen porque están muy acostumbrados a las mentiras y hacer uso de todo lo que les conviene como con el tema de los Derechos Humanos. La vida y los años me enseñaron a ver un poco más allá.

El poder los ha enloquecido y yo digo que no es así: justamente el que tiene poder tiene que demostrar lo contrario, hay que escuchar al pueblo, hay que escuchar a la gente, lo que necesita, lo que quiere y este gobierno no sabe escuchar.

* Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora e integrante de la Mesa Nacional de la CTA

¿Una política emancipatoria?

Por Norma Giarracca*


Con la crisis del paradigma de la modernidad, perdimos la política emancipatoria tal como la entendíamos en el siglo pasado. Tanto la vertiente liberal como la crítica (el marxismo) enunciaban una serie de propuestas que articulaban las acciones políticas. Como dicen los pensadores de este siglo, estaban representados por sustantivos: democracia, desarrollo, progreso para los liberales; revolución, socialismo, liberación para los marxistas. Cuando los paradigmas modernos perdieron ese componente emancipatorio y se quedaron con la pura regulación, control social (recordemos los “socialismos reales”) perdimos la posibilidad de que circulara política emancipatoria.

Pero cuando todo parecía haberse acabado –caída y desprestigio del socialismo, expansión del neoliberalimo, control social- los pueblos salieron en todo el mundo. Las luchas indígenas de los ‘90 (Chiapas, Ecuador, Bolivia), los nuevos movimientos obreros, los encuentros de mujeres, Vía Campesina, la lucha contra el extractivismo hacían sonar nuevamente el sonido del hartazgo. El Foro Social Mundial de 2001 fue un hito en este sentido. La Argentina del 2001-2002, el movimiento piquetero, las asambleas y luego los movimientos socioterritoriales contra las corporaciones del extractivismo, marcaron presencia. El interrogante es por qué no avanzamos más en desactivar al poder local, esa matriz moderna/colonial/capitalista y racista que nos acompaña sin tregua.

En parte, después de 2003 con el gobierno de los Kirchner hubo dispersión y una terrible desconfianza en las posibilidades políticas fuera del Estado; muchos compañeros apreciaron aspectos (apreciables) del gobierno y perdieron su autonomía. Sin embargo muchos otros prefieren la intemperie del poder estatal y no han dado tregua sobre todo a las corporaciones que vienen por los recursos. Pero no basta, falta algo… los más tradicionales dicen falta una “conducción, un partido de izquierda”; otros consideramos que necesitamos una nueva política emancipadora que articule y le otorgue significación a todas las luchas. Para que esto ocurra hacen falta encuentros y traducciones de los distintos sentidos de cada movimiento y por otro lado, el reemplazo de lo que unió en los siglos pasados a los movimientos obreros y campesinos (Revolución, socialismo). Nos faltan esas ideas que resignifiquen las luchas, las articule, nos permita ir produciendo nuevas subjetividades, rebeldes, autónomas y capaces de generar un mundo otro.Es ingenuo pensar que el poder real, el de los grupos económicos concentrados se plebiscita. No hay otra alternativa que esa ciclópea tarea cotidiana de cambiar la relación de fuerzas. En la democracia formal se elige de todo menos el plan de gobierno, y por eso ya casi nadie muestra sus plataformas.

Transformar esa democracia formal en real, a través de la participación popular es el desafío de todo movimiento emancipador, la única forma de encontrar alternativa a una crisis terminal de sistema. Tan terminal, que en su final amenaza con arrastrar a la Humanidad toda. Por eso, en estos tiempos electorales, más que pasar revista a las plataformas de los candidatos, nos pareció interesante poner en debate cómo se construye Poder Popular desde los trabajadores.

El cura Grassi quedó detenido y pasó la noche en una cárcel común.


Julio César Grassi cumplirá una condena por abuso sexual y corrupción de menores de 15 años en la Unidad Penal 39 de Ituzaingó, según resolvió el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón, que basó su decisión en tres fallos condenatorios anteriores y en el peligro de fuga.

La decisión fue tomada por los jueces Mariana Maldonado, Pablo Lucero y Claudio Cheminade, quienes asumieron en forma reciente sus cargos en el Tribunal, donde reemplazaron a Luis Andueza, Jorge Carrera y Mario Gómez quienes habían condenado a Grassi, pero le habían permitido la libertad hasta que la sentencia quedara firme.
El sacerdote fue condenado por el TOC 1 en junio del 2009 a 15 años de prisión por haber abusado de un menor, que en el juicio adoptó el nombre ficticio de "Gabriel", que se alojaba en guarda judicial en la Fundación Felices los Niños, que Grassi presidía. La condena fue confirmada en tres instancias, pero hasta hoy gozaba de una libertad morigerada.

El Tribunal, tras haber escuchado durante dos horas y media a todas las partes, dispuso hoy la "inmediata detención" de Grassi por el principio básico de la Constitución Nacional de "afianzar la justicia".

Argumentó además la existencia de tres fallos condenatorios -dos de ellos ordinarios y uno extraordinario (Cámara de Apelaciones, Casación y Suprema Corte bonaerense)- contra el sacerdote por el delito de abuso sexual y corrupción de menores.

La jueza Maldonado dijo que el Tribunal decidió la detención de Grassi basándose en "actos claros y precisos, que dejan en evidencia un peligro de fuga concreta y verificable" del imputado.

"La privación de la libertad durante el trámite del proceso únicamente podrá legitimarse como excepción y no debe ser la regla general", precisó la resolución del TOC 1, que fue leía hoy en audiencia oral y pública en la sede de los tribunales de Morón.

La jueza dijo que el estado de inocencia del encausado "continúa intacto" pero ordenó cesar la libertad vigilada.

"De lo contrario este proceso incurriría en alta gravedad institucional", sostuvo la presidenta del TOC 1 y agregó que por su condición de clérigo se dispuso para la detención la unidad 39 de Ituzaingó, ubicada en el barrio San Alberto, diócesis de Morón.

El sacerdote escuchó las palabras de la magistrada sin realizar un sólo gesto y, una vez concluida la lectura, tomó sus cosas y se retiró sin que los policías que lo custodiaban le colocaran esposas.

El cura, en el lapso que tuvo para exponer su posición, desmintió haber realizado "amenazas" a las víctimas y dijo que le "armaron una causa" al tiempo que negó tener medios económicos para fugarse, lo que apoyó levantándose de su asiento y mostrando el fondo de los bolsillos de sus pantalones.

El abogado querellante, Sergio Piris, cuyo defendido "Gabriel" es el único de los tres denunciantes -junto a los menores conocidos como Luis y Ezequiel- por el que Grassi fue condenado, dijo hoy que está "conforme" con la resolución de los jueces de Morón, porque la situación de libertad de la que gozaba el cura "era un privilegio".

Para Piris, "en este proceso que comenzó en el 2002 se tuvo poco en cuenta a las víctimas. Se lo contuvo más al imputado que a los jóvenes denunciantes", aseguró el letrado en diálogo con Télam, para quien "este es el fin de un capítulo negro para las víctimas, que mientras estaban en esta situación, veían a Grassi pasearse por los programas de televisión gozando de libertad".

En tanto, el abogado querellante Juan Pablo Gallego dijo que a partir de hoy "los niños podrán estar en paz. De una vez por todas aparecieron la garantías de las víctimas".

"Este sujeto por fin va a cumplir la pena que le corresponde por los delitos que ha cometido", destacó el letrado que representa a los derechos de los niños a través de Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niños (Casacidn).

En tanto, el abogado querellante Jorge Calcagno dijo hoy que la detención de Grassi "es un paso muy importante" y que aunque la defensa apele la sentencia "el acusado deberá esperar en prisión".

"La legislación le permite a Grassi realizar otra apelación en instancia de la Corte Nacional; pero mientras la Corte decide si admite o no el caso el imputado deberá seguir preso, por eso era tan importante que se resolviera la detención en el día de hoy", sostuvo
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Moyano llamó a no votar al oficialismo y acusó al Gobierno de “atacar al sistema de salud de los trabajadores”. La Justicia lo está investigando por el presunto vaciamiento de la obra social de los camioneros.


El Sindicato de Camioneros, que lidera Hugo Moyano, realizó ayer una marcha y un acto en reclamo de fondos para su obra social, con el argumento de que el Estado nacional le adeuda cerca de mil millones de pesos. Moyano, líder de la CGT opositora, aprovechó la escena para llamar a no votar a los candidatos del oficialismo y acusó al Gobierno de “atacar al sistema de salud de los trabajadores”. Su convocatoria a esta protesta fue después de que se conociera públicamente una investigación sobre el presunto vaciamiento de la obra social de los Camioneros, en la que se intenta establecer su responsabilidad y la de su entorno familiar en la sustracción de más de 570 millones de pesos que habrían sido dirigidos a cuentas de un grupo de parientes que aparecen como administradores de firmas prestatarias de salud. Las operaciones sospechosas fueron informadas por bancos a la Unidad de Información Financiera (UIF), que a la vez giró los datos a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

Las columnas de manifestantes de Camioneros y otros gremios afines a la CGT moyanista se dirigieron a la Superintendencia de Salud, en Diagonal Norte al 500, y por eso hubo varias calles cerradas por la mañana en el centro porteño y contratiempos en el funcionamiento del subte. Moyano, hoy un aliado de Francisco de Narváez –pero que ya anunció que apoyará a Sergio Massa–, fue el único orador en un escenario ubicado cerca de Plaza de Mayo, de espaldas a la Casa Rosada. Aprovechó la ocasión para llamar a sus seguidores a castigar con su voto al Gobierno: “El 27 de octubre tenemos la gran oportunidad de decirle basta a la soberbia del Gobierno, no les voy a decir a quién hay que votar, pero ya sabemos a quién no votar”.

En un comunicado en el que había explicado el eje de su convocatoria, Moyano decía que el gremio de los Camioneros es “rehén de una actitud déspota y represiva, que sólo termina dañando la parte más sensible, que es la familia de los compañeros”. Según Moyano, el Estado tiene una deuda con la obra social sindical de “955.580.431 pesos”. Responsabilizó a la Superintendencia de Salud de llevar al sindicato a “una situación insostenible de endeudamiento progresivo que nos hace entrar en riesgo de cesación de pagos, con graves consecuencias de no poder seguir prestando cobertura de salud a los trabajadores”. También dijo que ese organismo “en forma ilegítima pretende que las obras sociales se hagan cargo de la atención a los monotributistas con un aporte de 90 pesos por mes”.

Así, mientras en Tribunales crece la hipótesis del vaciamiento de la obra social y se investiga la presunta responsabilidad de Moyano y su familia, él atribuye las fallas del sistema de salud de su sindicato a manejos de Gobierno.

El informe de la Procelac –que Moyano descalificó al tildarlo de medida preelectoral– sobre la obra social de Camioneros señala presuntas irregularidades entre marzo de 2011 y octubre de 2012. Fue enviado al juez federal Claudio Bonadío –el mismo que procesó a Guillermo Moreno la semana pasada– para que lo incorpore a una causa ya radicada en su juzgado. La presentación de la Procuraduría, que conduce Carlos Gonella, señala en función de los datos de la UIF la triangulación de dinero de la obra social sindical que volvía al círculo familiar a la través de las firmas Iarai S.A., Ancora S.A. y Dixey S.A. Lo describe como una “ingeniería empresarial” en la que incluso señala nombres: la esposa de Moyano, Liliana Zulet; la hija de ella, Valeria Salerno; el suegro de Salerno, Vicente Asorey; el esposo de Salerno, Christian Asorey; y Pablo Moyano. La Procuraduría los vincula con prestatarias de la obra social de Camioneros.

Cristina y Dilma acordaron condenar ante la ONU el espionaje en la región.

La presidenta también coordinó con su par de Brasil una postura común para una salida no militar en Siria. Además, recibió al titular del BID. El repudio a los fondos buitre será otro tema clave en su discurso de hoy en la Asamblea General.



Esta tarde, aproximadamente a las 18:30 hora argentina, la presidenta Cristina Fernández dará su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero anoche, en la puerta del Hotel Saint Regis, sobre la calle 54 de Manhattan, la jefa de Estado argentina adelantó varios aspectos sustanciales de su alocución: denunciar a los fondos buitre que pretenden impedir que el país pueda cumplir con sus acreedores, protestar junto a Brasil por el espionaje cibernético norteamericano, reclamar cambios en el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU y apoyar una salida negociada y pacífica del conflicto por la utilización de armas químicas en Siria.

Todos estos puntos clave fueron anticipados ayer por la presidenta argentina luego de mantener un encuentro de casi una hora de duración con su par de Brasil, Dilma Rousseff.
El diálogo en el hotel donde se aloja la mandataria brasileña se produjo en momentos en que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, brindaba en el Waldorf Astoria una cena de recepción a los mandatarios que llegaron a Nueva York para participar de la Asamblea General.

Obviamente, ni Cristina ni Dilma participaron de ese encuentro. La mandataria brasileña está muy disgustada con Washington por el espionaje que practica sobre su gobierno y empresas centrales como Petrobras. Y este enojo –que llevó a que suspendiera un viaje oficial a Estados Unidos previsto para fines de octubre–, Rousseff lo hará notar cuando abra hoy los discursos en la sede de la ONU.

"Vamos a ver qué dice Dilma. Nosotros también tenemos cosas importantes que decir sobre el tema, me parece que su actitud (por la de Rousseff) es de dignidad y de respeto por la soberanía del país. Episodios como ese, y los sufridos por Evo Morales y Nicolás Maduro, atentan contra la dignidad de toda la región. Hay cosas que merecen discutirse y ser debatidas", puntualizó Cristina tras un ecuentro bilateral al que calificó como muy positivo. "Excelente, como siempre cuando nos encontramos con Dilma", resumió.

También habrá una postura común sobre Siria, apoyando la salida negociada que propuso Rusia. Este tema, en el que "todo el mundo estuvo en vilo por lo que podían resolver dos países", dijo Cristina, servirá también para insistir con el reclamo de reformar el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU. "Necesitamos un mundo más democrático en serio", porque "no se puede vivir en un mundo donde todo dependa de lo que resuelvan una o dos personas", agregó la mandataria.

Y así se llegó, en la charla con los periodistas argentinos que llegaron para cubrir la Asamblea General, al punto de los fondos buitre y la decisión que la semana próxima podría tomar la Corte Suprema norteamericana sobre la causa que se lleva adelante en los tribunales de Nueva York.

"La resolución (del caso) no es importante sólo para la Argentina, es importante para el mundo. Creo que hay muchos países, muchos mandatarios que visualizan que el tema es así. Hoy Argentina es una pagadora serial y no la quieran dejar pagar, esto lo vamos a plantear mañana (por hoy). La del canje es una salida para muchos paises que estan en una posición similar", aseguró Cristina. "Argentina pasó de ser un deudor serial a ser un pagador serial y no nos quieren dejar pagar", insistió la presidenta, aunque garantizó que el país "va a pagar como sea", porque "lo único que Argentina no se puede permitir es no pagar".

Junto a los temas de Siria, espionaje y la "irracionalidad" de los fondos buitre, la presidenta argentina volverá a reiterar hoy el permanente reclamo para que Gran Bretaña se siente en una mesa de negociación por la soberanía de las Islas Malvinas, tal como lo pidió la propia ONU.

Otro punto importante que puede aparecer en su mensaje es el de la situación con Irán y la posibilidad de que funcionarios de ese país acusados de haber participado del sangriento atentado terrorista de 1994 contra la sede de la AMIA declaren ante un juez argentino.
En este punto, el cambio de actitud ante Occidente que parece llevar adelante el gobierno del presidente Hassan Rohani –muy distinto al de Mahmud Ahmadineyad–, abriría una puerta para que Irán termine por aceptar el memorandum de entendimiento que aprobó el Congreso argentino. Por eso será importante escuchar el discurso de Rohani –habla hoy antes que Cristina– y ver si sus palabras se pueden traducir en un encuentro aquí en Nueva York entre funcionarios argentinos e iraníes.

Ayer, antes del encuentro que mantuvo con Rousseff, la mandataria argentina recibió en el piso 54 del Hotel Mandarín Oriental al titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el colombiano Luis Alberto Moreno.

Al salir de ese encuentro, Moreno destacó que el BID "tiene una actividad regular con la Argentina que obviamente esperamos seguir manteniendo". En la reunión también repasaron la línea de crédito de 1200 millones de dólares y el préstamo de 300 millones de dólares que el BID aprobó días atrás para mejorar el ferrocarril General Roca. Además, hablaron del proyecto de la presidenta para mejorar la competitividad del llamado "Noreste Grande", en referencia a la región conformada por las provincias de Catamarca, Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Tucumán, Salta y Santiago del Estero.

Como cierre de las actividades oficiales de ayer, la jefa de Estado mantuvo un encuentro en el hotel donde se aloja con el empresario argentino Eduardo Eurnekian.

Hoy, a las 18:30 hora argentina –una menos que en Nueva York–, Cristina hará oir su voz ante una Asamblea General que despertó muchas expectativas y que tiene en el tema sirio el eje que atravesará las distintas posiciones de los mandatarios. Tras su discurso, por la noche, la presidenta retornará a la Argentina.

El uso de armas, fuera del control en EE.UU.: ¿Hora de una intervención internacional?.

El número de víctimas como consecuencia del uso de armas de fuego en EE.UU. sugiere que el país se encuentra sumergido en una guerra civil. Así lo considera el escritor y periodista especializado en derechos civiles Henry Porter.



El tiroteo de la semana pasada en una base naval de EE.UU. que costó la vida a doce personas no solo obligó a la administración del presidente Barack Obama a prestar más atención al tema de seguridad, sino que también llevó a algunas empresas como la cadena de café Starbucks a pedir a sus clientes que dejen sus armas de fuego en casa. Porter considera que esta decisión de la compañía fue muy acertada si se tiene en cuenta que los ciudadanos estadounidenses "están bien armados" y son "solo un poco menos iracundos que los rebeldes sirios".

"¿Pero que pasa si no vemos [el tiroteo] como un problema puramente estadounidense, sino como una evidencia de una crisis internacional humanitaria, una 'quasi' guerra civil si se quiere, y que requiere la intervención de la comunidad internacional?", se pregunta el periodista en un ensayo publicado en el diario 'The Guardian'. "Como ciudadanos del mundo es posible que tengamos que exigir el fin de sufrimiento inimaginable de las víctimas y de sus familias, de igual modo que Estados Unidos hace en los casos de conflictos civiles que ocurren en el mundo", subraya.
Víctimas de guerra y de tiroteosSegún el autor del ensayo, para evaluar la magnitud del desastre causado por las armas de fuego es necesario tener en cuenta el número de víctimas de todas las guerras en la historia de EE.UU. Según el Servicio de Investigación del Congreso y el sitio de estadísticas icasualties.org en las batallas libradas por EE.UU., desde la de Lexington (1775) hasta las operaciones recientes en Afganistán, han muerto 1.171.177 personas, recuerda Porter. Mientras tanto, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y el FBI, desde 1963 el número de muertes como consecuencia del uso de armas de fuego, incluido el suicidio, asciende a 1.384.171 personas. 

"Resulta que durante los últimos 45 años en EE.UU. han muerto por arma de fuego 212.994 personas más que en todas las guerras que involucran a EE.UU. Una cifra aterradora", subraya el periodista.

Porter considera que Obama "no es capaz de revertir la situación" del descontrol del uso de armas de fuego y cree que el tiroteo es una muestra de que "Estados Unidos se encuentra en un callejón sin salida", por lo que —sugiere— "la intervención de la comunidad internacional puede ser una de las pocas formas de detener la carnicería".

"La situación en EE.UU. ha llegado a un punto en el que ha dejado de ser un problema exclusivamente estadounidense. El mundo no puede simplemente sentarse y mirar para otro lado", sentenció.