lunes, 22 de julio de 2013

Los (más de) 100 días de Francisco, por Eduardo de la Serna.


Suele decirse que a un presidente electo le dan 100 días para que se acomode: la oposición no se opone demasiado y no se le ponen demasiadas trabas; después empieza el baile. Digamos que esto no siempre es así, no con la oposición argentina, y también que no hay oposición en la Iglesia; pero es bueno mirar los primeros 100 días del papado de Francisco.

Ya desde el final de Pablo 6º (¿1968?) la Iglesia empezó a vivir un fuerte invierno que se fue agudizando con los papas siguientes; mirando esto, es evidente que la elección de Francisco suscitó un cambio. Ironizando, suelo decir: “¡qué mal estábamos que resulta sorprendente que el Papa diga ‘buenas tardes’!” Resulta patético escuchar a algunos –como el predicador de la “Casa Pontificia”, que lo era ya desde Juan Pablo– hablar de “esperanza”. ¿Qué de negativo pasaba antes, que ahora se habla de “esperanza”? Él era voz vaticana, ¿no decía nada antes? La obsecuencia es habitual en ámbitos de poder. El periodista colombiano Daniel Samper, con su ironía habitual, dice que “si se trata de tener zapatos negros y pagar el hotel, debo decir que también yo tengo perfil papal”. Pero es indudable que ¡tan mal estábamos! que esos gestos son llamativos, ¡y agradables! Pero, ¿qué ocurrió en el Vaticano en estos 100 días?

Casi podríamos decir que por ahora ¡nada! Veamos: dos grandes problemas, la curia y el banco vaticano (IOR), todavía no han sido tocados. En estos casos el Papa convocó una comisión para analizar, proponer y –eventualmente– reformar. Un grupo de ocho cardenales de diferentes regiones del mundo se reunirán con Francisco del 1 al 3 de octubre por la reforma de la Curia. Se supone que ya están trabajando, pensando y elaborando propuestas, pero hasta esa fecha no se ha de esperar demasiado de esta necesaria y urgente reforma. El IOR requiere transparencia y por ahora se han aceptado renuncias, no se tapó la investigación sobre algún monseñor y el Estado Vaticano firmó acuerdos para una adecuación a los criterios de la Comunidad Europea. Un paso en el sentido correcto si es que el Vaticano tiene que tener un Banco. En lo personal no me parece sensato, y quizás tampoco evangélico, que el Vaticano tenga un Banco, y ni siquiera que sea un Estado.

Con respecto a los gravísimos casos de pederastia, el Papa Benito ya había dado buenos pasos que Francisco parece querer continuar. Es de esperar que ningún pederasta más sea escondido o disimulado dentro de las estructuras eclesiales. Quizás se podría dar todavía más pasos, pero la disposición a sancionar pederastas parece evidente.

Muchas otras cosas podrían señalarse de los 100 días, pero en lo personal quisiera señalar algunas: un buen número de frases agradables no configura necesariamente un proyecto eclesial. Algunas reformas necesarias –como la de la Curia– requieren tiempo, pero también es cierto que Perón decía que si querés que algo no avance, hay que crear una comisión. El tiempo dirá. Pero en lo fundamental, no me parece que el tema sea si se trata de un buen o mal Papa, porque los papas pasan, y el Papado queda. En lo personal creo que hay que reformar de raíz el papado mismo. Qué, cómo, para qué es el papado. Y en este sentido, seguimos esperando.

Francisco: “Agradezco a Dios por poder regresar a mi amada América Latina”.


El Papa dio su primer discurso en tierra latinoamericana en el inicio de su histórica visita a Río de Janeiro, en la cual encabezará las Jornadas Mundiales de la Juventud. "La juventud es la ventana por la cual el futuro entra en el mundo", dijo en su discurso ante la presidenta Dilma Rousseff. Cuarenta mil argentinos ya "invadieron" la capital fluminense.

El papa Francisco llegó al palacio de Guanabara, en Río de Janeiro, para la recepción oficial que preparó el gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Allí, luego de unas palabras de la mandataria, ofreció su primer discurso en el que destacó su agradecimiento a Dios por haberle permitido regresar a su "amada América latina" y su confianza en la juventud.  
"No traigo oro ni plata, pero traigo mi bien más preciado que es Cristo para alimentar la llama de amor fraterno que vive en cada corazón. Que la paz de Cristo esté con ustedes. Saludo a la presidenta y a los miembros de su gobierno", sostuvo Francisco.

"El motivo principal de mi presencia en Brasil trasciende las fronteras. Los jóvenes provienen de diversos continentes y son portadores de distintas culturas. Cristo abre el espacio para ellos. Cristo pone fe en los jóvenes. Los jóvenes no tiene miedo de arriesgar la poca vida que tienen porque confían en Cristo", señaló.

"La juventud es la ventana por la cual el futuro entra en el mundo. Tenemos que garantizarles educación y seguridad, trasmitirles los valores por los cuales la vida vale la pena ser vivida. Despertar en ellos las mejores señales de responsabilidad. Los brazos del Papa se alargan para abrazar a la nación brasileña", concluyó.

Francisco fue recibido hoy por miles de fieles de todo el mundo en el aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobimde Rio y luego recorrió las calles de Río de Janeiro en un automóvil común y en el papamóvil.

El Pontífice, que pidió reducir las medidas de seguridad al mínimo, circuló entre los fieles en las calles de la gran ciudad brasileña, en la que encabezará la Jornada Mundial de la Juventud.

El avión de Alitalia tocó suelo brasileño a las 15.40 y minutos más tarde el Papa descendió de la aeronave para ser recibido por Rousseff y varias autoridades eclesiásticas y gubernamentales en su primera visita apostólica internacional. Además, un coro formado por 150 niños entonó la canción de bienvenida al pontífice creada por un sacerdote brasileño.

Miles de jóvenes procedentes de todo el mundo se congregaron portando las banderas de sus países en las inmediaciones de la catedral de Río de Janeiro a la espera de la llegada del papa Francisco.
El Papa inició así su visita a Río de Janeiro para encabezar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) ante unos 2 millones de peregrinos, entre ellos, más de 40 mil argentinos.

Fuente eclesiásticas y oficiales descuentan que Francisco aprovechará su estadía en Brasil -estará seis días- para dar directrices a los católicos de todo el mundo. Y, también, a sentar posición, como jefe político de la Iglesia, sobre la pobreza, las injusticias del capitalismo y de la economía de libre mercado.

Pepe Mujica, Tabaré Vazquez y el culto a la prudencia. Izquierda de baja intensidad en Uruguay, por Daniel Gatti y Ricardo Scagliola*.


El Frente Amplio competirá a fines de 2014 por su tercer gobierno tras dos períodos consecutivos en el poder. La (moderada) puja por el modelo económico, los vaivenes en su vínculo con la región, los avances y las tensiones en la agenda de derechos son tres de los temas que reflejan los alcances y los límites del progresismo uruguayo.

Dos años después de Lula en Brasil, y diecisiete meses más tarde que Néstor Kirchner en Argentina, en octubre de 2004 Uruguay entraba en el mapa de países con gobiernos “progresistas” de América Latina. Lo hacía de la mano de Tabaré Vázquez, con mayorías parlamentarias propias, sin necesidad de forjar coaliciones políticas con sectores de la derecha –como fue el caso del Partido de los Trabajadores en Brasil– y con una legitimidad a prueba de votos, a diferencia del escaso 22 por ciento que, en 2003, obligó a Kirchner a un armado político posterior que le asegurara cierta gobernabilidad. En los ocho años que lleva en el gobierno, el Frente Amplio impuso políticas similares a las desarrolladas en otros países con administraciones “progresistas” para intentar dejar atrás los efectos de la “era neoliberal”: “planes de emergencia” para combatir la pobreza y la extrema pobreza, menor inequidad en el reparto de la riqueza a partir de una reforma tributaria, un reequilibrio de las relaciones laborales con la vuelta a las negociaciones colectivas obligatorias, una reforma de la salud para abarcar a sectores que carecían de cobertura sanitaria.


El crecimiento económico récord (un promedio de 7,5 por ciento anual desde 2005), producto fundamentalmente de los altos precios de los commodities que el país exporta, fue aprovechado por el Frente Amplio para reforzar el gasto público social, que creció en más del 3 por ciento desde 2004. Resultado: según cifras oficiales, la pobreza extrema cayó del 3 al 0,5 por ciento y la pobreza del 32 al 13,7 desde que el Frente Amplio se hizo cargo del gobierno, mientras el desempleo se ubica hoy en un nivel muy bajo (6,7 por ciento de la población activa, diez puntos menos que ocho años atrás) y han crecido el salario real (25,5 por ciento) y las jubilaciones.

En un informe presentado a comienzos de junio (“La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”), el Banco Mundial ubicó a su vez a Uruguay como el país de la región con sectores medios más extendidos, gracias, en parte, a las políticas redistributivas aplicadas desde hace algo menos de una década.

Pero todos estos indicadores, apunta Jorge Notaro, ex director del Instituto de Economía de la Universidad de la República y referente de un grupo de militantes del Frente Amplio crítico con la línea del equipo económico de gobierno, no se han acompañado de cambios de mayor envergadura: las bases del modelo productivo no se han tocado, o poco, Uruguay sigue siendo un país fundamentalmente productor y exportador de materias primas, sigue apostando a crear las condiciones para atraer inversión extranjera, aun a un alto costo social y ambiental, “el acelerado aumento de la actividad económica y en particular el aumento de los precios de la producción agropecuaria y de la tierra tuvieron un efecto concentrador del ingreso y la riqueza”, y si bien la reforma tributaria se ha ido ajustando desde 2008, su primer año de vigencia, en pos de una mayor equidad, los impuestos que se cobran a los ingresos del capital y a la riqueza son muy inferiores a los que se aplican al consumo o a los ingresos del trabajo, en una relación de 7 a 3. “El tema central es político y no técnico”, dice Notaro. Y apunta: “Para redistribuir la riqueza es necesario aumentar los activos de los muchos que no tienen o tienen poco, como por ejemplo tierra o vivienda. La política de promoción de inversiones también puede tener objetivos de redistribución de la riqueza, contribuyendo a que los que tienen pequeñas propiedades las aumenten y no las pierdan y en segundo lugar, promoviendo el fortalecimiento de nuevas formas de propiedad y de gestión asociativa. [Pero] la política de promoción de inversiones no incorporó ninguno de estos aspectos, favoreció a las grandes inversiones extranjeras y contribuyó a la concentración y extranjerización de la riqueza”.

Sin cambios estructurales

La puja por el modelo económico se ha manifestado de diferentes maneras en estos ocho años de gestión progresista en Uruguay. La llegada, en 2010, a la Presidencia de la República de José Mujica, un ex dirigente de la guerrilla tupamara, había planteado la posibilidad de un “giro a la izquierda” de la gestión gubernamental, que con Tabaré Vázquez había sido marcada por una línea que enaltecía la prolijidad fiscal y el equilibrio macroeconómico, sin demasiado énfasis en la redistribución de la riqueza, y que en lo internacional optó por un pragmatismo que lo llevó hasta el umbral de un tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, descartado entonces por la fuerte oposición que suscitó en la interna del Frente Amplio y en grupos movilizados de la sociedad civil.

De hecho, dos equipos, uno con centralidad en el Ministerio de Economía, respaldado por el actual vicepresidente y ministro de Economía de Tabaré Vázquez, Danilo Astori, y otro con asiento en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, avalado por el presidente Mujica, protagonizaron algunos cruces en el seno mismo del gobierno.

Pero la puja no fue más allá de una serie de escaramuzas de mayor o menor intensidad. El presidente se reservó para sí la paternidad de la creación de un Fondo de Desarrollo destinado a apoyar a empresas autogestionadas o recuperadas, insistió en aumentar en algo los gravámenes al sector agropecuario –de exorbitantes ganancias en los últimos años–, se jugó a fondo en favor de un proyecto de desarrollo con base en el noroeste del país, en una zona de tradición azucarera fuertemente deprimida… Y poco más.


El presidente prefirió marcar su diferencia en otros terrenos.



En primer lugar el de la política exterior, con un acento en principio marcadamente latinoamericanista e integracionista que hacía baza en su carisma y su buen relacionamiento personal con los principales líderes del “progresismo” regional de todo pelaje: de los Kirchner a Hugo Chávez, de Evo Morales y Rafael Correa a Lula y Dilma Rousseff. Mujica apostó, en los inicios de su gestión, por recuperar la relación con Argentina, fuertemente deteriorada por el conflicto provocado por la instalación, en la margen oriental del río Uruguay, de la pastera finlandesa Botnia (hoy UPM) en tiempos de Tabaré Vázquez, cultivó luego relaciones carnales con Brasil hasta colocar al país “en el estribo” (según llegó a decir) del gigante del subcontinente, intentó anclar a Uruguay en el Mercosur, y fue un activo integrante del coro de presidentes de la región que pusieron énfasis en la creación de instrumentos de autonomía política de los países latinoamericanos respecto a Estados Unidos.

Aun así, en mayo último, apoyándose en las dificultades que encuentra Montevideo para avanzar en proyectos de integración en el Mercosur ante “la política proteccionista practicada fundamentalmente por Argentina” y “la necesidad para un pequeño país como Uruguay de estar presente en todos los espacios de integración que se han generado en América Latina”, el presidente jugó una carta que recordó a algunos sectores la movida de su predecesor en favor de un TLC con Estados Unidos: avanzar en el ingreso de Uruguay como miembro pleno de la Alianza del Pacífico, una “plataforma de acuerdos de libre comercio de los países latinoamericanos del Pacífico con Washington, que sólo beneficia a Washington” , según define la investigadora uruguayo-mexicana Beatriz Stolowicz  y que Brasil percibe como un desafío a su influencia en la región. Brasilia ya salió al cruce del plan uruguayo.

Avances simbólicos

En segundo lugar, Mujica buscó una especificidad en el terreno del símbolo y del discurso: a diferencia de su predecesor, un político con reputación de florentino que administra silencios e intervenciones y marca distancia con su público y sus dirigidos, el actual presidente se forjó una fama de “filósofo popular” (“el sabio del grupo”, lo llamó Hugo Chávez) y de hombre de cercanías que pregona la austeridad y el rechazo a la “cultura consumista” con el ejemplo: “el presidente más pobre del mundo” es el “título” que lo acompaña en los medios de comunicación del mundo entero, desde que uno de ellos se adentrara en el pequeño y modesto predio rural en que vive junto a su esposa y su perra y lanzara la fórmula.

Mujica se ha forjado también una reputación: bajo su presidencia, Uruguay ha avanzado en la despenalización del aborto y el reconocimiento del matrimonio igualitario y discute la posibilidad de autorizar la comercialización controlada de la marihuana. A pesar de que los avances deban mucho más a la acción de la bancada parlamentaria del Frente Amplio que a la acción del Ejecutivo, que se limitó a “dejar hacer”, “para la historia” queda la impresión de una gestión de Mujica sustantivamente más democratizadora que la de Tabaré Vázquez.

Cuando a fines de 2008 el presidente Vázquez interponía su veto a una ley de salud sexual y reproductiva que contemplaba en algunos de sus artículos la despenalización del aborto, no sólo frustraba por enésima vez las ilusiones de movimientos sociales que desde la salida de la dictadura se habían estrellado contra el muro de un Parlamento dominado por los partidos conservadores, sino que se colocaba en falsa escuadra respecto a su propia coalición, que había puesto a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en buen lugar en su programa de gobierno.

Hubo que esperar hasta febrero de este 2013 para que un proyecto similar, aunque más restrictivo, contara con las mayorías legislativas necesarias.

Pero aquel veto de 2008 marcó un antes y un después en la relación de Vázquez con algunos sectores de sus propias bases, y aún hoy siembra dudas sobre la conducta que podría llegar a asumir si fuera nuevamente candidato del progresismo –como todo parece indicar– en las próximas elecciones nacionales, en octubre-noviembre de 2014. Máxime cuando después de febrero de 2013, Vázquez continuó jugando en solitario, ahora a favor de la anulación de la ley.

El candidato ineludible

Pero en el Frente Amplio hay una resignación prácticamente generalizada respecto a que para jugar con cartas ganadoras en la elección de 2014 y aspirar a un tercer período de gobierno Tabaré Vázquez es una pieza fundamental. Así lo ven los partidos que se agrupan en torno a los dos bloques mayoritarios de la coalición: el Frente Líber Seregni, dirigido por Astori, y el Movimiento de Participación Popular, creado por Mujica. Y así lo consignan todos los sondeos: no ha surgido aún el candidato de la oposición que pueda hacerle sombra a Vázquez en las elecciones de fines del año próximo. Agrupamientos intermedios, que no responden ni a uno ni a otro de los dos grandes bloques y que se autoperciben en el ala izquierda de la coalición, han buscado, hasta ahora sin resultado, a un candidato alternativo en vistas de presentarlo a las primarias frenteamplistas, que tendrán lugar en noviembre.


Por el momento, las resistencias más claras a Vázquez se concentran fundamentalmente en personas y sectores que no tienen participación formal en ámbito alguno del Frente Amplio y que sobre todo se manifiestan a través de foros virtuales y redes sociales. En sus filas se ubican militantes de base y agrupaciones sociales que rechazaron la postura del ex presidente en torno a la despenalización del aborto y otros que juzgaron severamente la actitud ambigua asumida, no sólo por Vázquez sino por buena parte de la dirigencia del Frente Amplio (Mujica incluido) en relación a la demanda de “juicio y castigo” a los militares y civiles acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Hay también quienes rechazan las posturas económicas del dirigente, que ascendió en el Frente Amplio apoyándose en los sectores considerados “radicales” de la coalición y terminó respaldando los esfuerzos de los liderados por Danilo Astori por procesar un “aggiornamiento ideológico”. “Si Mujica puede calzar perfectamente en la definición de ‘radical de baja intensidad’ que le atribuye el diario español El País , a Vázquez habría que catalogarlo como un Felipe González a la uruguaya”, comentó un militante de uno de los grupos minoritarios del Frente Amplio.

Vázquez todavía guarda silencio. Un par de años atrás, había dicho que “si las circunstancias políticas y la biología” se lo permitieran podría perfectamente postularse a un segundo mandato en 2014. Por el momento las primeras le son ampliamente favorables, y, que se sepa, la segunda también.

Tabaré –que en lengua tupí significa “solitario”– prometió dar su respuesta definitiva antes de septiembre. De ser positiva, es muy probable que en marzo de 2015, un Vázquez bastante más canoso que en su primera gestión (rondará los ochenta) asuma como el tercer mandatario “progresista” de la historia uruguaya.

Le Monde diplomatique
 Editor y periodista del semanario Brecha, de Montevideo.

¿Por qué la humanidad siempre está en guerra?.


Las guerras de Libia, Siria, Mali, Sudán y Congo son solo algunas de las contiendas que sacuden al mundo en pleno siglo XXI. A esto se suman otros focos de tensiones incesantes, como Afganistán y Pakistán, Nigeria e Irak, entre otros.


La 'adicción' a las guerras no es parte de la naturaleza de los humanos, según los antropólogos finlandeses Douglas Fry y Patrik Soderberg. En su estudio publicado por la revista 'Science' la semana pasada, analizaron a 21 sociedades nómadas primitivas y concluyeron que la conducta bélica era poco común entre los cazadores y recolectores errantes. El 55% de los incidentes de agresión mortal registrados tenía un único asesino y una única víctima y se debían a disputas personales. En 20 de las 21 sociedades, solo un 15% de los homicidios se debían a conflictos grupales. Según Fry, los actos de guerra se generaron mucho después, cuando aparecieron sociedades con una jerarquía compleja.

Cabe destacar que esta conclusión no coincide con las teorías más extendidas sobre la guerra. Algunas de ellas son las que les ofrecemos a continuación.

La agresividad es un instinto humano

La agresividad es un instinto de los humanos, según Sigmund Freud. El sicólogo británico John Bowlby no solo postuló en su momento que la guerra es parte inherente a la vida, sino que la tarea de un Estado es mantener el orden dentro de una sociedad dando salida a los brotes de la agresividad y energía acumulada en forma de conflictos armados con un enemigo externo.

Teorías económicas

Las teorías económicas son la explicación más popular del porqué la humanidad siempre está en guerra. Por más diferentes que sean, sus autores -desde Platón hasta los politólogos contemporáneos- coinciden en que una guerra, en primer lugar, es un intento de apoderarse de los mercados y recursos naturales de otros países. Algunos de los ejemplos más cercanos son Irak, Afganistán (un país extremadamente rico en cobre, oro, hierro, uranio y torio), y Libia, de donde el coronel Muammar Gaddafi en su momento expulsó a todas las compañías extranjeras que operaban en su territorio.

La guerra es un modo de distraer a la gente de los problemas internos

La guerra es un modo de redirigir la ira de la nación y distraer a la gente de los problemas internos que tiene, como, por ejemplo, una crisis económica. En esos momentos suelen llegar al poder personalidades con una voluntad muy firme y ambiciones enormes, como Napoleón o Hitler, ya que el pueblo suele considerarlos como personajes capaces de resolver sus problemas, según formularon en 1971 los sociólogos estadounidenses Joan Dalgleish y Maurice Walsh. Una gran parte de los analistas políticos contemporáneos explican con este motivo, por ejemplo, la permanente retórica bélica por parte de Israel (sacudido por la crisis del empleo), Irán (cuya situación es extremadamente vulnerable debido a las sanciones internacionales en su contra) o Corea del Norte.

La 'teoría del predominio de la juventud'

Según algunos sociólogos, como Gaston Bouthoul, Gunnar Heinsohn y Samuel Huntington, entre otros, las guerras surgen, en primer lugar, en los países donde hay muchos varones jóvenes. Heinsohn calcula que el mayor riesgo surge cuando los jóvenes de entre 15 y 29 años de edad son un 40% de la población masculina del país, no tienen trabajo o tienen un salario muy bajo. Además, esta circunstancia se ve agravada en las sociedades en las que la religión tiene un gran peso, lo que obliga a muchos jóvenes a no mantener relaciones sexuales hasta el matrimonio, unión que, económicamente, no está al alcance de todos los sujetos. Según él, una vez combinados estos factores, surge un motín, una revolución, una guerra civil, un genocidio o un conflicto armado con otro país. Insiste en que esta es la causa principal del radicalismo islamista.

El Papa llegó a Brasil para encabezar las Jornadas de la Juventud.


Recibido por miles de fieles de todo el mundo, el papa Francisco llegó este lunes al aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobimde Rio de Janeiro Río de Janeiro, donde encabezará la Jornada Mundial de la Juventud.

El avión de Alitalia tocó suelo brasileño a las 15.40 y minutos más tarde el Papa descendió de la aeronave para ser recibido por Dilma Rousseff en su primera visita apostólica internacional.

Además, otros miles de jóvenes procedentes de todo el mundo se congregaron esta tarde portando las banderas de sus países en las inmediaciones de la catedral de Río de Janeiro a la espera de la llegada del papa Francisco.

El Sumo Pontífice partió poco antes de la 9 hora italiana (4 hora argentina) desde el aeropuerto Ciampino de Roma, donde llegó él mismo portando su propio equipaje de mano, según informó la agencia francesa AFP.
"Llego a Río en unas horas y mi corazón está lleno de gozo porque dentro de poco estaré con ustedes para celebrar la XXVIII JMJ", transmitió a través de su cuenta de la red social Twitter a los jóvenes peregrinos que lo espera en Brasil.

El Papa iniciará hoy una visita a Río de Janeiro para encabezar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) ante unos 2 millones de peregrinos, entre ellos, más de 40 mil argentinos.

Fuente eclesiásticas y oficiales descuentan que Francisco aprovechará su estadía en Brasil –estará seis días– para dar directrices a los católicos de todo el mundo. Y, también, a sentar posición, como jefe político de la Iglesia, sobre la pobreza, las injusticias del capitalismo y de la economía de libre mercado.

El primer viaje del Pontífice argentino Jorge Bergoglio atrajo a la capital fluminense a fieles de todos los rincones del planeta y generó gran expectativa en la Iglesia brasileña, que, al igual que acontece en otros países de Latinoamérica, enfrenta un fuerte éxodo de fieles atraídos principalmente por los credos neopentecostales. De hecho, un sondeo del brasileño Instituto Datafolha divulgado ayer afirma que la proporción de ciudadanos de la nación vecina que se define como católica es tan sólo un 57 por ciento. A nivel regional, y según cifras vaticanas, el 42% de los católicos del mundo, es decir, unos 501 millones de personas, viven en América Latina.

La visita papal, que cubrirán miles de periodistas de todo el mundo, se da en un momento tenso para Brasil y, en especial para Río de Janeiro, donde, desde junio último, se viene produciendo una ola de protestas –las primeras de ellas multitudinarias– contra la corrupción, la violencia institucional y en favor de mejoras en los servicios de salud, educación y transporte.

Ante ese escenario, la administración de Dilma Rousseff movilizará unos 14 mil efectivos, de los cuales más de 10 mil son militares, apoyados por helicópteros, vehículos blindados, buques de patrullaje y un sistema antiaéreo para proteger al Papa y procurar que los manifestantes no alteren la JMJ, que se extenderá el martes y el domingo de esta semana.

Jorge Bergoglio parece no compartir esas preocupaciones: no usará el "papamóvil" con vidrios blindados y, para dolor de cabeza de las autoridados eclesiásticas y las fuerzas de seguridad, cambió el programa de su primer día de visita: antes de reunirse con Rousseff recorrerá, en un vehículo abierto, la histórica zona céntrica de la ciudad.


Continúa la tensión en Francia tras los enfrentamientos entre jóvenes y policías por discriminación racial.


Los enfrentamientos con fuerte sesgo racial entre jóvenes y policías en el suburbio parisino de Trappes disminuyeron en intensidad pero se extendieron anoche a localidades vecinas, obligando al gobierno socialista de Francia a mantener un importante operativo de seguridad.

Pese al apaciguamiento de la violencia del viernes y sábado por la noche, la revuelta en Trappes, 31 kilómetros al oeste de París, se adueñó de la agenda política, con acusaciones entre el gobernante Partido Socialista (PS) del presidente Francois Hollande y la oposición conservadora y ultraderechista.

"La calma está regresando gracias al compromiso de las fuerzas del orden. Es inaceptable e intolerable la violencia contra la policía y que no se respete su rol", declaró este mediodía el ministro del Interior Manuel Valls, en un desplazamiento sorpresa a una comisaría de Trappes atacada la noche del viernes.

Valls subrayó que mantendrá un operativo de seguridad "consecuente".

El viernes, cientos de personas sitiaron la comisaría de Trappes para reclamar la liberación de un joven de 21 años acusado de intentar estrangular a un policía que quiso verificar la identidad de su mujer, de 20 años, que portaba un velo integral, vestimenta islámica prohibida en Francia desde 2011.

La ley que prohibió el velo fue aprobada un año antes a impulso del ex presidente conservador Nicolas Sarkozy, y veda el uso en público de las vestimentas llamadas burka y niqab, que cubren el cuerpo entero, más bien que el pañuelo para la cabeza que es habitual entre las mujeres musulmanas francesas.

El sábado, al día siguiente de su arresto, el joven acusado de la agresión a la policía fue liberado, pero los enfrentamientos se repitieron por la noche en Trappes y Elancourt, donde una veintena de autos fueron incendiados, incluido un patrullero.

En las primeras horas de ayer, grupos de jóvenes provocaron a los policías con petardos en Trappes, Guyancourt y Elancourt, donde algunos incendiaron contenedores de basura, pero evitaron enfrentamientos directos. Al entrar en la segunda semana de Ramadán, el mes de ayuno de los musulmanes, el ministro Valls llamó a "evitar las amalgamas"


ACUSACIÓN CONTRA TRES JÓVENES


Tres de los nueve detenidos del fin de semana fueron juzgados hoy en comparecencia inmediata.

El tribunal correccional de Versalles solicitó penas de entre nueve y seis meses de prisión efectiva contra los tres jóvenes, de entre 19 y 25 años, por haber lanzado proyectiles contra los policías.

De confirmarse la pena en la sentencia, los jóvenes, quienes niegan haber participado de los incidentes, serán trasladados de la sala de audiencia a cumplir directamente su condena.

Norte argentino: lo que dejan los agroquímicos.


La organización especialista en contenidos gráficos Reportage by Getty Images publicó recientemente un reporte fotográfico del fotógrafo español Alvaro Ybarra Zavala con textos de la periodista argentina Silvina Heguy donde se documenta la problemática de los agroquimicos en la salud en el norte de la Argentina.

El trabajo se titula "Historias de una tierra herida. El impacto sobre la salud de los agroquímicos en Argentina". Durante casi 10 días Ybarra Zavala y Heguy convivieron con varias familias victimas de las aplicaciones descontroladas de los agroquimicos en el norte Argentino. Y a través de la recopilación de testimonios escalofriantes e imágenes desgarradoras dan cuenta de la gravedad de una situación insoslayable.

Gran parte del material de Historias de una tierra herida, sorpresiva y casi inesperadamente fue publicado en el Diario Clarín en enero de 2013. Clarín no podía decirle no al informe presentado por la prestigiosa periodista Silvina Heguy. Pero buscó la forma de limitar el alcance del informe publicándolo solamente en el Clarín zonal del Norte y no en la edicion nacional. Ninguno de los medios del multimedios Clarin (radio Mitre, Canal 13, TN) hicieron eco del revelador informe, menos el resto de los grandes medios nacionales que persisten en ignorar una realidad irrefutable.

El informe sostiene que las fumigaciones en los campos agrícolas de Argentina están siendo denunciados como la causa del creciente número de niños nacidos con malformaciones, como así también del aumento en el número de casos de cáncer en los vecinas poblaciones rurales. En los últimos diez años, la frontera agrícola se ha extendido prácticamente hasta las puertas de los hogares, y pueblos enteros están siendo expuestos a los agroquímicos, cuyos suministros se presentan como necesarios para el cultivo intensivo con el fin de producir altos rendimientos, aunque se utilizan sin el control del Estado.

Las quejas contra el uso de fumigación agroquímica, que es fundamental para el actual modelo agrícola con el objeto de generar altas prestaciones, se pierden en el debate con las grandes corporaciones agrícolas. Ellas niegan los efectos tóxicos de las fumigaciones que se aplican para matar a los parásitos, aunque las semillas genéticamente modificadas sean en gran parte resistentes a estos parásitos de todos modos. Las corporaciones niegan la toxicidad peligrosa de sus pesticidas, mientras al mismo tiempo solicitan 'el empleo responsable ' de lo que es familiarmente denominado “veneno”.

Argentina es una de los centros agrícolas del mundo. Después de los Estados Unidos y Brasil es el tercer productor líder mundial más grande de soja. Este año producirá 55 millones de toneladas. Para hacerlo, grupos locales ambientalistas estiman que 300 millones de litros de productos agroquímicos están siendo rociados sobre los campos de soja. Esto afecta a 12 millones de personas de la población total de Argentina de 40 millones, que están en contacto con este veneno en sus casas, escuelas, fuentes de agua, trabajos o lugares de recreación en sus vidas diarias.

Alvaro Ybarra Zavala es un fotógrafo reportero nacido en Bilbao en el año 1979, con una larga trayectoria de trabajo en zonas de conflicto. Además de trabajar en sus propios proyectos personales, ha trabajado para TIME, Newsweek, New York Times, Sunday Times magazine, Le Monde, Liberation, Vanity Fair, XLsemanal & ABC, L'Espresso, Stern, GEO, EPS, EIGHT, etc. Ha expuesto su trabajo internacionalmente en Inglaterra, Francia, China, Colombia, en las Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra y en otras ciudades de EEUU y de España.

Silvina Heguy, nació en La Plata en el año 1970. Estudió Relaciones Internacionales y ejerce el periodismo desde 1993. Por su trabajo en la sección El Mundo de Clarín recibió el Premio Italia de Periodismo Joven 2005. Junto con Julio Rodríguez y Alejandra Dandan escribió el libro Los Juárez. Terror, corrupción y caudillos en la política argentina. En coautoría con Dandan publicó también Joe Baxter. Del nazismo a la extrema izquierda. Y con la reportera gráfica María Eugenia Cerutti, "132.000 volts. El caso Ezpeleta". En el 2007 Heguy recibio el premio Rey de España en la categoría Prensa Escrita, por una investigación sobre tráfico de bebés.

APN