domingo, 16 de junio de 2013

INFORME ESPECIAL: SE CUMPLEN 58 AÑOS DE LOS BOMBARDEOS EN PLAZA DE MAYO. El bombardeo sobre Plaza de Mayo de junio de 1955: la antesala del terrorismo de Estado en Argentina

A las 12:40 del frío y nublado jueves 16 de junio de 1955 realizan su bautismo de fuego la gloriosa Fuerza Aérea Argentina y la Aviación de la Marina de Guerra Argentina: 40 aviones oscurecieron el cielo de Buenos Aires. 22 North America, 5 Beerchraft, 4 Gloster y 3 Anfibios Catalina bombardean valientemente civiles indefensos en Plaza de Mayo y alrededores. El saldo de la gloriosa gesta fueron más de 300 muertos, entre ellos un colectivo (autobús) repleto de niños. Luego de la masacre los valientes pilotos huyen hacia Uruguay, cubriendo de honor las gloriosas fuerzas militares que representaban. Es el primer y único bombardeo a una ciudad abierta realizado en el mundo (es decir a una ciudad neutral, libre de guerra alguna o conflicto armado) con el agravante de haber sido realizado por sus propias fuerzas armadas.


Hace 58 años hubo un Buenos Aires muy distinto del actual. La cabeza de un hombre muerto que cuelga por la abertura sin vidrio de la puerta del trolebús de la línea 305 y los cadáveres de dos mujeres tendidas en el empedrado, conforman una de las fotos más terribles de aquel 16 de junio de 1955, cuando oficiales de la Aviación Naval bombardearon Plaza de Mayo en un intento por terminar con el gobierno del presidente constitucional Juan Domingo Perón que había sido reelegido sólo tres años atrás con el 68% de los votos. 


Hasta hoy nunca se conocieron cifras precisas sobre el número de masacrados por la metralla
y las bombas lanzadas desde los aparatos de la aviación naval. El propio Perón, según algunos de los que vivieron aquella circunstancia trágica para la Argentina y su gente, se negó a que se diera a conocer el balance de muertos y heridos. El día había amanecido lluvioso; la temperatura no superaba los 4 grados y la rutina de la ciudad era la normal. A las 12.40 se arrojaron 10 toneladas de bombas que provocaron más de 300 muertos entre mujeres, trabajadores y niños. Muchos más de 50 fueron reconocidos en las morgues por sus delantales blancos. Entre quienes allí cayeron había peronistas, antiperonistas, católicos, creyentes de todo credo, ateos, todos argentinos asesinados en nombre de Cristo, de la libertad y de la democracia.

Cuarenta minutos pasado el mediodía de aquel jueves encapotado y laborable, 20 aviones de la armada (14 cazabombarderos monomotores biplaza North American y 6 bombarderos bimotores Beechcraft, que llevaban más de dos horas y media en el aire, sobrevolando el Río de la Plata, mientras esperaban un plafond más alto), iniciaron el bombardeo y ametrallamiento por sorpresa de la Plaza de Mayo, con epicentro en la Casa Rosada.

Estaba programado un acto de homenaje a San Martín y desagravio a la bandera en la Catedral, e incluía un desfile aéreo, por lo que el ruido de las naves en formación no alarmó a nadie hasta los estampidos de las dos primeras bombas arrojadas por el entonces teniente de navío Néstor Noriega, jefe de la flotilla.


Esas bombas cayeron sobre la hilera de autos estacionados sobre Hipólito Irigoyen, entre Balcarce y Paseo Colón, y mataron entre tres y cuatro personas; las primeras de alrededor de 350 muertes, casi todas de civiles, en que resultó la jornada: casi enseguida otra atravesó el techo de un trolebús repleto, en el Bajo entre Irigoyen y Rivadavia, y aunque su carga incendiaria no deflagró -solo, en apariencia, el detonante -el desplazamiento de aire de sus cien kilos de peso alcanzó para matar a 58 de 60 personas a bordo, muchos de ellos chicos de escuela.

Los estallidos sirvieron de señal para que dos compañías de Infantes de Marina, unos 300
hombres, se desplegaron, partiendo del Ministerio del arma, en Cangallo y Madero, y del Arsenal Naval de Puerto Nuevo, hasta alcanzar Plaza Colón, a menos de 100 metros de la Casa Rosada, y desde allí la atacaron por dos flancos con fuego de ametralladoras y fusiles. Desde la sede de gobierno sostuvieron y contestaron el embate cuarenta granaderos y unos pocos empleados civiles.

Otros infantes aerotransportados habían copado el Aeropuerto Internacional de Ezeiza para garantizar el reaprovisionamiento, y un grupo de comandos civiles y marinos a cargo del teniente de navío Siro de Martín tomaron Radio Mitre, desde donde comenzó a irradiarse una "proclama revolucionaria". El primer ataque aéreo duró poco menos de una hora.

Cuando arreciaba, a las 13:12, el Secretario General Adjunto de la CGT, Hugo Di Pietro, convocó a los trabajadores de capital y conurbano con un llamado general: "Compañeros, el Golpe de Estado ha comenzado. Todos los trabajadores deben reunirse en los alrededores de la CGT, donde recibirán instrucciones. ¡Demos la vida por Perón! "
Los trabajadores, efectivamente, comenzaron a llegar a la zona poco después, en camiones fletados por los sindicatos y por la Fundación Eva Perón y en ómnibus requisados por ellos mismos, congestionando los accesos al centro. Otros resistentes espontáneos detuvieron ómnibus y troles para cruzarlos en la General Paz y sus principales intersecciones, de modo de prevenir avances terrestres.

Los primeros trabajadores en llegar a la zona 

recibieron unas pocas armas de puño, con las que se desparramaron por las recovas de Paseo Colón para hostigar a los infantes de marina. Otros manifestantes se dedicaron a atender a los heridos y otros, por fin, asaltaron una armería en Constitución y otra en Tucumán y San Martín.

El plan de los sublevados incluía, como objetivo central y evidente, el asesinato del presidente de la Nación, pero Perón no estaba en la Rosada; se había trasladado al Ministerio de Guerra -Edificio Libertador, actual Comando en Jefe del Ejército -alertado por el ministro, General Franklin Lucero de "ciertos rumores" y montado allí un comando centralizado.


Entre quienes lo rodeaban estaba allí el General Justo Leon Bengoa, titular de la III Brigada de Ejército con asiento en Paraná, de quien se supo después que la asonada lo había encontrado desprevenido, lejos de su comando, con el que pensaba unirse a la sublevación.

Por parecidas razones también estaba allí el Capitán Luciano Benjamín Menéndez, hijo del golpista de 1951. En cambio, el ministro de Marina, contralmirante Aníbal Olivieri, se había hecho internar en el Hospital Naval a la espera de los acontecimientos, acompañado de dos de sus tres edecanes: Eduardo Emilio Massera y Horacio Mayorga.

El tercero era Oscar Montes, inhallable ese día. Los tres alcanzaron el máximo grado de su escalafón y fueron juzgados años después por crímenes contra la humanidad.


Uno de los hermanos de Massera, Carlos, piloteaba un North American. Poco después de la una de la tarde, una veintena de oficiales de la aeronaútica tomó las instalaciones de la Séptima Brigada Aérea de Morón y las fuerzas legales se quedaron sin base para operar.

La Fuerza Aérea había entrado en acción con sus cazas a reacción Gloster Meteor, rivales imbatibles para los lentos aviones navales; habían alcanzado a derribar dos aparatos en el aire y averiado otros dos o tres en tierra, al ametrallar Ezeiza mientras se reabastecían; ahora, media docena de cazas Gloster y Fiat quedaron en manos de los atacantes.

Aquel, y no Malvinas, fue el bautismo de fuego del arma. Los aparatos de la aeronaútica efectuaron varias pasadas ametrallando la Avenida de Mayo, desde Congreso hasta el puerto y a la inversa.

A las 14, la Guarnición Motorizada Buenos Aires llegó en auxilio de las tropas de la Casa de Gobierno y con el auxilio de algunos blindados empujó a los infantes de Marina hasta sitiarlos en el edificio del que habían partido.

Olivieri había tomado por fin su decisión y estaba allí dentro, con sus ayudantes. A pesar de las indicaciones de Perón a la CGT tratando de circunscribir la lucha a los militares, los militantes peronistas caminaban en masa detrás de las tanquetas.

A las 15:10, el ministerio alzó bandera blanca, pero antes de que una comisión integrada entre otros por el General Sosa Molina y el General Valle -asesinado casi exactamente un año más tarde, el 12 de junio de 1956, por los "libertadores"- llegara al edificio, se inició la segunda gran ola de bombardeos, más prolongada y nutrida que la anterior.

Mientras que los sublevados de la aeronaútica seguían su propio plan con incursiones individuales, la Marina sumó tres grandes hidroaviones Catalina.

Todos volvieron a machacar la casa de gobierno, cuyo segundo piso se derrumbó en gran parte, pero agregaron otros objetivos: el Departamento de Policía, en Belgrano y Virrey Cevallos, la CGT, en Independencia y Azopardo, y la residencia presidencial de capital, situada en Austria entre Las Heras y Libertador, en el predio que hoy ocupa la Biblioteca Nacional, en éste último caso con pésima precisión: cayeron bombas desde Pueyrredon y Las Heras hasta Plaza Vicente López y la calle Guido. Los marinos sitiados en el ministerio retiraron la bandera de rendición y ametrallaron la delegación que se acercaba, matando a varios de los civiles espontáneos que la acompañaban.

El bombardeo metódico duró hasta pasadas las 16:30, cuando los ocupantes de Ezeiza alertados por las caídas en manos el ejército de las bases navales de Punta Indio -de donde había partido el grueso de los atacantes- Puerto Belgrano y Mar del Plata, por la inmovilidad de secciones del ejército cuyo apoyo habían esperado y por la cercanía amenazante del regimiento III de La Tablada, huyeron en masa al Uruguay, en algunos aviones de transporte. Los pilotos que aún se hallaban en el aire hicieron lo propio.

Los ocupantes de Morón tomaron la misma decisión algo más tarde; 122 oficiales de ambas armas y un civil -Miguel Angel Zavala Ortiz, líder del radicalismo "unionista" y jefe de los comandos civiles que no habían llegado a entrar en acción -y 36 aparatos diversos, con los flancos pintados con una cruz sobre una "V" llegaron a la otra orilla.
En el comité de recepción estaban Carlos Suarez Mason, exiliado allí desde 1951 y futuro jefe de asesinos seriales del primer cuerpo de Ejército, y el socialista de ultraderecha Américo Ghioldi, futuro embajador de Videla, identificado con una de las supervillanas de la literatura universal, Lady Macbeth, a partir de 1956, cuando citó su línea "se acabó la leche de la clemencia" para justificar el asesinato de civiles y militares.


Entre quienes llegaban estaba Osvaldo Cacciatore, quien a partir de 1976 sería intendente "de facto" de la misma ciudad indefensa que había bombardeado. El presidente Luis Batlle Berres devolvió más tarde los aviones, pero agasajó informalmente a los hombres.

El Ministerio de Marina volvió a rendirse a las 17:10, esta vez en serio. Como única condición Olivieri, que mantenía una actitud ambigua entre la de jerarca de los alzados y la de negociador del gobierno, pidió al ejército que "retirara a los partisanos (sic) que hacen fuego desde la recova".

El edificio moderno y muy vidriado mostraba toda clase de destrozos, pero dentro no había ni una baja mortal. La hubo enseguida; Benjamín Gargiulo, uno de los oficiales jefes del alzamiento, se disparó con su pistola reglamentaria, encerrado en un despacho.

El otro, Samuel Toranzo Calderón, no. A las 17: 40, cuando Perón llevaba unos 10 minutos hablando al país por la cadena oficial de radiodifusión y la Plaza de Mayo se había llenado nuevamente de personas, un Fiat G-6 de la Fuerza Aérea rezagado efectuó un último vuelo, rasante y disparando sobre la multitud, antes de perderse en el Río de la Plata.

La respuesta, con la Iglesia como objetivo.

En su mensaje, el Presidente no ahorró denuestos a la Armada ni elogios y agradecimiento al Ejército. Erraba por optimismo, como se vería en setiembre. El Secretario General de la CGT, Eduardo Vuletich, tuvo un fugaz regreso al rol que en la práctica desempeñaba Di Pietro, y cargó las tintas sobre la responsabilidad de la Iglesia, que por cierto apadrinaba ostensiblemente a los golpistas.

Por la noche, multitudes no identificadas quemaron una decena de templos católicos céntricos, incluyendo la curia, en un costado de la catedral, a la que se voló previo desempotrar y llevarse la caja de caudales. Pío XII, que se había negado tozudamente a excomulgar a Mussolini incluso después de su caída, lo hizo con Perón en solo tres días.

Vuletich, dirigente de la Asociación de Farmacia, fue rápidamente renunciado. Perón nunca confió plenamente en él: prefería manejarse con Di Pietro -que ocupó por fin la Secretaría General- e incluso con José Espejo, aunque este había sido empujado a la renuncia por la multitud, que le reprochaba su obsecuencia, en 1953.

Lo cierto es que el incendio de los templos nunca estuvo del todo claro: la calle estaba llena de trabajadores autoconvocados, pero también de "comandos civiles" que no habían alcanzado a entrar en acción.

Y no hubo quema de templos en los barrios perisféricos de Buenos Aires, donde el peronismo era dominante. En cambio sí la hubo -fue el único otro lugar del país, al menos en esa proporción-en Bahía Blanca, una ciudad muy influida por la próxima base de Puerto Belgrano.

El conflicto con la iglesia derivó de la creación del Partido Demócrata Cristiano de Argentina como símil del impulsado por el Vaticano en Italia, y del desagrado de Perón, a cuyo juicio el Partido Justicialista ya ocupaba ese lugar.

El peronismo hizo votar una avanzada ley de divorcio, eliminó la enseñanza religiosa en las escuelas del Estado y promovió el debate alrededor de la separación de la Iglesia y el Estado.

La iglesia identificó crecientemente al régimen con una dictadura "inmoral" contra el que predicó desde todos los púlpitos y prohijó en declaraciones y hechos a los golpistas. Socialistas, demoprogresistas y Radicales del Pueblo vieron con agrado las medidas anticlericales -y votaron a favor de las que llegaron a legislarse- pero se hicieron los osos cuando la oposición comenzó a reunirse alrededor de la Santa Madre. I

Innegablemente autoritario, el del General Perón seguía siendo el gobierno constitucional del país, su titular había sido reelecto con el 68% de los sufragios solo tres años antes, los salarios de los trabajadores seguían participando en el Producto Bruto Interno en una proporción próxima al 50; se estaba cerca de una alfabetización del 100%, habían desaparecido enfermedades endémicas, no había déficit de viviendas, ni de escolarización, ni de camas de hospital, ni deuda externa.

El terrorismo antiperonista databa de tiempo atrás. No comenzó el 16 de junio de 1955 con el bombardeo a los manifestantes en la Plaza de Mayo. Algo más de dos años antes, el 15 de abril de 1953, con motivo de un acto oficialista, con Perón como orador, un "comando civil" hizo explotar dos bombas, una de ellas en el andén de la también estación "Plaza de Mayo" de la Línea "A" de los subterráneos porteños.

Como resultado de la misma murieron seis personas, otras 19 quedaron lisiados a perpetuidad y 93 más sufrieron heridas de diferentes consideraciones.

El principal responsable de ello fue el dirigente radical Roque Guillermo Carranza, quién fue detenido el 11 de mayo de ese año y sigue homenajeado llevando su nombre una estación de subte.

Culpabilizar a la víctima

Los rasgos del intento de magnicidio del 16 de junio fueron tan groseros que recordaron la humorada de Chesterton respecto a que la mejor forma de ocultar un homicidio es generar una guerra en la esquina y arrojar el cadáver allí, pero interpretada por alguien que no acabó de entender la sutileza.

El odio contra la persona de Perón se había transferido con facilidad a -o había empezado por- el pueblo que, en mayoría, aún sentía ese proyecto de país como propio.

Los diarios del 17 de junio se refirieron con amplitud a los daños y publicaron listas parciales de muertos y heridos, pero comenzaron a diluir la información a partir del día siguiente; el régimen advirtió su propia debilidad y los mensajes del Presidente se volvieron tibios y conciliatorios, lo que resultó en la progresiva desaparición de los nombres de los caídos, que se completó con el golpe de Estado del 16 de setiembre.

El documento liminar de la “Revolución Libertadora” inauguró el recurso de culpabilización de la víctima: el "tirano" era responsable por las muertes -que nunca se nominaron ni enumeraron- porque habría convocado a los trabajadores, a sabiendas del riesgo.

Perón no hizo ningún llamado a la ciudadanía a lo largo de esa tarde, pero el argumento se repitió con éxito en la prensa oficial y hasta en los libros escolares durante las siguientes dos décadas.

Varias generaciones fueron informadas del vandalismo ateo de las masas peronistas con el mismo cuidado con que se nos ocultó y decrecieron bajo la oclusión oficial y el goteo clandestino de un relato tan monumental que, aún prescindiendo de su monstruosidad pareciera inocultable.

Durante medio siglo los terroristas de Plaza de Mayo gozaron de un aura romántica basada en una acción cuya infamia solo sería comparable a la destrucción de Guernica si los pilotos de la Legión Cóndor hubieran sido vascos y no alemanes.


Erdogan engaña a manifestantes y desaloja el Parque Gezi por la fuerza

Cuando caía la noche en Estambul y tras una engañosa advertencia del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, la policía desalojó violentamente a los manifestantes del parque Gezi, epicentros de las protestas antigubernamentales en las últimas dos semanas.

Era la hora de mayor afluencia y la menos pensada para un ataque de los agentes antidisturbios, que ya controlaban la colindante plaza Taksim, luego del inicio de los 18 días de protestas desatadas por los planes del gobierno de demoler el parque Gezi.

Erdogan había lanzado un nuevo ultimátum desde un mitin partidario en Ankara, donde aseguró que los manifestantes serían desalojados mañana por la fuerza.

“Lo digo abiertamente. Si mañana no está vacío (el parque), las fuerzas de seguridad lo vaciarán. Este Estado no es su juguete", dijo Erdogan ante una multitud de seguidores de su Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado).

A esa hora miles de personas se encontraban ya nuevamente en la acampada de protesta de Gezi compartiendo baile, música y comida, mientras debatían sobre su futuro después de haber anunciado hoy mismo que no se marcharían y que extenderían su lucha “contra todo tipo de injusticias”.

“Nos quedamos todos, hay que proteger el campamento, este es nuestro poder”, dijo a Télam Beycan Taskiran, una de las voceras de la Plataforma de Solidaridad con Taksim, que aglutina a más de cien organizaciones presentes en el parque antes del ataque.

Pero la gran sorpresa llegó cuando varios camiones aparecieron sobre la explanada de Taksim y comenzaron a tirar chorros de agua a presión sobre los manifestantes que se encontraban en la entrada principal del parque Gezi.

A las primeras corridas de los manifestantes siguió el pánico provocado por el lanzamiento indiscriminado de gases lacrimógenos y balas de goma mientras la policía avanzaba en el interior del parque.

En pocos minutos, el corazón moderno de Estambul se cubrió con una gran nube tóxica que impedía respirar.

La salvaje ofensiva policial, que estuvo acompañada por el establecimiento de un perímetro a unos 200 metros de la plaza sobre las calles adyacentes, permitió despejar el parque Gezi y Taksim en menos de una hora aunque los disturbios se prolongaron por los barrios vecinos.

Los manifestantes intentaron responder con piedras y fuegos artificiales a los gases y balas de goma, pero, a pesar de algunos focos de resistencia, terminaron cediendo a la violencia policial.

“Tayyip dimisión, Tayyip dimision”, gritaban miles de personas desafiantes ante los efectivos antidisturbios que cerraban el paso hacia Taksim pasada la medianoche en la calle Istica de Beyoglu.

“Este gobierno es una dictadura, vamos a seguir luchando”, aseguraba Milin a Télam.

La gobernación de Estambul informó en un comunicado que 29 personas fueron hospitalizadas y ninguna de ellas se encuentra en estado crítico como consecuencia del operativo de desalojo.

La acampada del parque Gezi había crecido con el correr de los días y se convirtió en un emblema para toda Turquía de la lucha por la libertad y contra el autoritarismo de Erdogan.

La represión de una pequeña protesta ecologista en ese mismo lugar el pasado 31 de mayo fue el detonante de la que se convirtió en la mayor manifestación en Turquía en la última década.

Se sucedieron movilizaciones en distintas ciudades, principalmente en la capital, Ankara, mientras la violencia policial no hizo más que incrementar la ira de los ciudadanos contra el gobierno.

Desde el primer intento de desalojo de Gezi a finales de mayo, el gobierno de Erdogan no había vuelto a dar la orden de reprimir ya que decenas de miles de personas se habían sumado a la protesta y el mundo entero seguía de cerca la evolución de la movilización en Turquía.

Los manifestantes se sentían fuertes y creían que Erdogan estaba más pendiente de la imagen que podía dar Turquía al mundo si las fuerzas de seguridad volvían a actuar de forma desproporcionada.

“Tenemos que quedarnos, nos están mirando en toda Turquía y el mundo, a nosotros y a Erdogan”, decía Hizir Sefa Irken, militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP).

“Ya estuvimos en la primera línea defendiendo el parque y volveremos a hacerlo si es necesario”, añadía.

Después de dos días de debate y tras la segunda reunión con el premier, los manifestantes dejaron claro a Erdogan que continuarían “resistiendo” hasta que todas sus demandas “sean cumplidas”.

“Somos más fuertes, estamos más organizados y tenemos más esperanza que al comienzo”, señalaron en su comunicado.

Erdogan se había comprometido a paralizar el proyecto urbanístico hasta que la justicia decida de forma definitiva sobre este tema pero los manifestantes no confiaron en él.

“Este es el comienzo, la lucha continúa”, advirtieron hoy los manifestantes, luego de reiterar sus exigencias al gobierno, entre ellas que se comprometan a no demoler Gezi, con o sin referendo.

También pidieron juicio para los responsables de las cuatro muertes ocurridas por la represión policial de las últimas semanas, y la liberación de los manifestantes que permanecen detenidos.

A Erdogan no le tembló el pulso y ante el desafío volvió a identificar a los manifestantes como terroristas y los instó, bajo amenaza, a abandonar Gezi.

Al tiempo que era vitoreado por su seguidores, Erdogan negó que los motivos de la manifestación del parque sean medioambientales y dijo que dispone de pruebas de una conspiración internacional en su contra.

El premier se prepara para un nuevo baño de masas mañana en Estambul mientras la Plataforma de Solidaridad con Taksim también tiene prevista una manifestación, convocada antes del desalojo y que se prevé multitudinaria.

Por su parte, la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos (KESK), con más de 240.000 afiliados, convocó una huelga general para el lunes, decisión que tenía tomada en caso de que se produjera un desalojo del emblemático parque Gezi.

“Si los sindicatos se unen a la protesta podría ser un verdadero punto de inflexión”, aseguraba a Télam Ertugrul Ozturk, un activista anticapitalista.

Vergüenza ajena: El estado español intenta cobrar a niño de cinco años 17.000 euros tras el suicidio de su padre.

El estado español intenta cobrarle a un niño de cinco años una deuda de 17.000 euros (unos 22.600 dólares) que había dejado su padre luego de que se suicidara por las deudas que lo agobiaban.

"Me parece ilógico que mi hijo de cinco años le deba tanto dinero a la Hacienda [Pública], cuando no es más que un crío [niño]", manifestó la madre del menor, Ana Belén González Iglesias, citada por medios locales.

Debido a los efectos de la crisis económica que azotan a España, la pequeña empresa de esta familia de Vigo (Galicia) quedó en banca rota y no pudieron hacer frente a los pagos de la hipoteca, por lo que perdieron su vivienda cuando ya habían pagado la mitad.

Al Estado no le preocupamos en absoluto, las personas que tenemos menos recursos somos las que estamos menos protegidas
"A pesar de que nos quitaron la casa, lo poco que mi pareja ganaba después trabajando se lo quitaban, hasta que un día no pudo más y se quitó la vida" en octubre del año pasado, afirmó Ana Belén.

Entonces Hacienda señaló a su hijo como heredero de la deuda y fue por la madre para reclamarle 17.000 euros por ser la tutora legal del menor.

Según la prensa española, Ana Belén ahora no tiene ningún ingreso ni un trabajo estable, por lo que lucha para que las autoridades judiciales le permitan renunciar en nombre de su hijo a las deudas heredadas de su padre, porque se ve incapaz de afrontarlas.

Además, debido a todos los cargos que quedaron pendientes con Hacienda y con la Seguridad Social, manifiesta que le han denegado la posibilidad de cobrar una pensión de viudedad y de orfandad.


Reconoce que su situación es muy injusta: "Al Estado no le preocupamos en absoluto, las personas que tenemos menos recursos somos las que estamos menos protegidas".


DAVID URRA: Derrota de Occidente en Siria es inminente.

Muchos lo pensaban, pero solo algunos pocos lo creían – el “Eje de la Guerra” encabezado por EE.UU y secundados por sus aliados europeos y árabes, están a punto de ver como su “ejercito libre” de mercenarios y desclasados es aplastado por el Ejercito y el pueblo sirio.

Claro que definir o aventurar el tiempo exacto de su culminación es muy difícil, pero no hay dudas de que las acciones combativas han entrado en su fase final, con la derrota de la cruzada organizada por EE.UU y sus acólitos en la nación medioriental.

Los indicios son evidentes y los analizaremos uno a uno.

Primero que todo es necesario destacar que cuando EE.UU hecha mano a las “conversaciones” con Rusia y China es porque sabe que no ganará y solo le quedan dos opciones, convencer mediante subterfugios, engaños y tergiversaciones, a sus socios de que es necesario su apoyo o salir por la puerta trasera y culpar a cualquiera de sus lacayos de la derrota.

Recordemos que a veces esto ha dado resultado. En Yugoslavia los norteamericanos jugaron la carta rusa y convencieron a los dirigentes de este país de que emplearan su influencia sobre los dirigentes serbios para que estos aceptasen la invasión a Kosovo. Ahora conocemos que los bombardeos y ataques contra Serbia, solo dañaron objetivos civiles, el Ejercito Serbio no fue prácticamente afectado y estaba en condiciones de responder ante una agresión terrestre. Por otra parte la OTAN estaba en crisis con sus pertrechos en bombas y misiles que deberían agotarse en cuestión de días.

En Libia por ejemplo, convencieron a sus “socios” de que la resolución anti Libia no implicaba la intervención en el país y después de aprobada la tergiversaron y convirtieron la campaña en un baño de sangre.

Este proceder intentaran repetirlo ahora en las publicitadas conversaciones sobre Siria próximas a desarrollarse con la participación de algunas potencias, el Gobierno Sirio y la manipulada oposición.

Por cierto otro de los indicios de que están en franca retirada es el hecho de que por primera vez – a pesar de los esfuerzos del Gobierno Sirio por discutir las diferencias y las gestiones de varios enviados especiales y cualquier cantidad de delegaciones y personeros tratando de persuadirlos de que negocien en paz – la “insurgencia” esta dispuesta a sentarse en la mesa de “negociaciones”, ya que siempre se había negado rotundamente a conversar, asumiendo una posición, evidentemente inducida por EE.UU, de prepotencia y fuerza, pidiendo solo la claudicación del Gobierno y sus simpatizantes.

Hay otras señales que evidencian la derrota occidental y es el involucramiento de Israel de forma directa en las acciones combativas. Para nadie es un secreto que Israel no tiene moral ninguna para sermonear y mucho menos castigar a nadie por sus actos. Su involucramiento es perjudicial a la causa occidental, porque nadie puede sustentar, ni los aliados de EE.UU, el apoyo a Israel.

La participación israelí es un acto desesperado que solo busca un pretexto para internacionalizar el conflicto y justificar una participación directa de EE.UU para “defender” la integridad de su aliado.

Por otro lado ya occidente no puede ocultar los avances del Ejercito Sirio en las acciones combativas que se desarrollan fundamentalmente en las zonas donde los rebeldes se habían hecho mas fuertes, aunque en ningún momento, a pesar de la evidente parcialidad de los medios occidentales por mostrarlos vencedores en cualquier acción que pareciere importante, pudieran de verdad tener el control total de las zonas tomadas.

En la actualidad la ofensiva sobre Al Quasyr, bastion importante de los rebeldes por encontrarse muy cerca de Homs y tener un abastecimiento y apoyo casi constante desde territorio libanes, ha quebrado primero, las líneas de suministros a Homs y sus alrededores y por otro a dejado cercados a gran parte de las fuerzas con que contaban para sus acciones en la dirección principal Homs y Alepo mas al norte.

En la actualidad el 75 por ciento de Al Quasyr y su área de campo, están liberadas y el grupo que resiste en una parte de la ciudad de Al Quasyr, esta diezmado y acorralado, por lo que será muy difícil que puedan sostenerse mucho.

Es cierto que no pensamos que occidente y sus aliados “tiren la toalla” sin hacer un último esfuerzo por quebrar al Gobierno y Fuerzas Armadas sirias, pero todos los indicios apuntan a que solo una intervención directa podría complicar aun mas la situación, por lo que ya no seria un enfrentamiento entre “sirios”, sino una agresión flagrante.

Para ello EE.UU como cabeza evidente de esta conspiración anti Siria pone en ejecución el Plan B, consistente en lograr los mismos objetivos por otras vías.

Para ello aceptaron la realización de la reunión Ginebra II, donde pretenden imponer sus reglas mediante la presión diplomática con la ayuda de Rusia y China, dos actores que solo son tenidos en cuenta cuando se trata de convencer a alguien de que deje de resistir.

Hasta lo que se sabe ahora EE.UU ya presentó su pliego de “demandas” que como es lógico incluye la salida de Al Assad del Gobierno y elecciones “libres” al estilo norteamericano donde tienen posibilidades solo los que tienen dinero.

Hay un aspecto muy importante en esta historia y es que al no poder forzar por la vía militar el “cambio” de régimen, occidente exige para dar su beneplácito que se hagan tal cantidad de concesiones que prácticamente equivale a una derrota.

La desesperación occidental por no negociar en desventaja es tal, que han decidido en medio del plan B aumentar la presión a ver si logran una posición mas ventajosa y para ello torcieron los brazos de algunos países europeos e impusieron la visión anglo-francesa de querer la paz, pero fomentando la guerra.

La decisión de la UE de liberar a partir de agosto la entrega de armas a los “insurgentes” demuestra el estado de desesperación en que se encuentran y la necesidad a toda costa de aumentar el caudal de acciones que pongan en crisis al Gobierno. Todo esto a pesar de que la mayoría de los países de la unión se habían expresado contrarios a esta medida. Las medidas contra el Gobierno sirio siguen en pie.

En estos días el Presidente de EE.UU Barack Obama ha declarado que entregara armas y medios a la oposición, cosa que se estaba haciendo de forma encubierta. Esta declaración se enmarca en la estrategia de la doble moral y solo pretende presionar para lograr sus objetivos en las conversaciones de Ginebra.

El pretexto de la supuesta utilización de armas químicas por parte del Ejercito Sirio contra la población es tan burdo como mentiroso y solo nos recuerdan las invisibles armas nucleares iraquíes o la increíble autoría de Bin Laden en los hechos del 11 de septiembre o los inexistentes bombardeos de las fuerzas de Khadafi contra la población Libia.

En realidad aunque la gran prensa subordinada a occidente no lo diga, estas acciones contradicen el derecho internacional y las resoluciones que ellos mismos han promovido al entregar a grupos terroristas armas y financiamiento para sus fines espurios.

Las pruebas que han salido a la luz en los últimos meses, demuestran la baja catadura moral de los llamados miembros del Ejercito Libre Sirio, que de libre no tiene nada y de sirio mucho menos.

Toda esta sensación de derrota se refleja también en los análisis que distintas entidades e investigadores independientes comienzan a deslizar, dando por posible ganador al Gobierno Sirio en esta contienda.

Así por ejemplo el servicio de inteligencia exterior de Alemania BND que predecía hasta ahora la caída del Gobierno Sirio, basado en informaciones recogidas de desertores del Ejercito de ese país, ahora anuncia que el Gobierno derrotara a la insurgencia antes de finalizar el 2013.

Hay que señalar igualmente a la Liga Árabe, que en un momento tuvo protagonismo en la situación Siria y ha perdido espacios, encontrándose ahora a la deriva, pues en medio de la desbandada han dejado solos a Turquía, Qatar y Arabia Saudí en la desagradable tarea de cargar con los crímenes y el desprestigio de los grupos insurgentes y sus fechorías.

Como siempre las victorias tienen muchos precursores, las derrotas son huérfanas. Es por ello que EE.UU esta sacando el cuerpo y ahora se quiere presentar como propulsor de la Paz. No duden, que obligados por la aplastante derrota que están sufriendo los grupos armados y financiados por ellos, se le otorgue un Premio Nobel a John Kerry por haber “negociado” la paz en la nación árabe.

De esta forma en una encuesta reciente organizada por la “Fox News” se dice que el 68 % de los norteamericanos encuestados piensan que su país debe permanecer lejos en la injerencia de los asuntos internos de Siria. Tal parece que los norteamericanos no saben que su Gobierno e instituciones armadas están metidos hasta el cuello en esta agresión.

Ahora aparecen en EE.UU las voces que claman por solucionar pacíficamente al problema Sirio, sin que nadie se cuestione quien creó, organizó y financió este problema.

Asimismo, en una visita hecha recientemente a Washington el Primer Minitro turco Recep Tayyip Erdogan se llevó un verdadero fiasco al no lograr persuadir a Obama con el tema de Siria, rechazando todas sus demandas, incluida la de establecer zonas de exclusión aérea en el norte de Siria, dejando prácticamente solo a los países árabes que lo apoyaron en la aventura.

Un rotativo iraní señaló recientemente que uno de los resultados de la batalla de Qusseir a nivel árabe fue la visita sorpresa hecha por el actual príncipe heredero saudita Salman bin Abdul Aziz a Ankara, lo que indica que la crisis en Siria es una prioridad para las conversaciones con el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, cuando esté último volvió de Washington con las manos vacías y con extrema molestia de Obama quien le dijo literalmente que “no tiene una solución mágica para la crisis en Siria”.

Es igualmente sintomático que personeros de países que habían callado ante la agresión contra Siria o inclusive habían apoyado las acciones del “Eje de la Guerra”, ahora claman por la solución negociada. Los casos de Austria, Republica Checa, Eslovaquia, Iraq e inclusive Jordania, son ejemplo de ello.

Sin embargo las percepciones no son iguales en todos los actores directos o indirectos del conflicto. Los libaneses por ejemplo tienen su visión de lo que ocurre en Siria.

En declaraciones recientes Suleiman Franyieh, jefe de la corriente Marada en el Líbano dijo que “la guerra global contra Siria pretende golpear la resistencia en la región, en la que Siria conforma su núcleo…”. Por otra parte los principales dirigentes de Hizbola han dejado bien claro que apoyarán al Gobierno Sirio hasta las últimas consecuencias pues no hay dudas de que su desestabilización apunta a debilitar el frente ante israelí Irán-Palestina-Líbano-Siria.

El ministro de defensa libanes Fayez Ghosn, advirtió de la gravedad de la situación en el norte de Líbano y Trípoli, diciendo que “la anarquía en esa zona desde hace días, pondría en peligro el destino de todo el Líbano”.

Como se puede observar en el Líbano tanto el Gobierno como las distintas corrientes y movimientos importantes tienen la percepción de que en Siria se esta jugando también su destino y que las intenciones de EE.UU en la región son favorecer el desmembramiento y atomización de los países que la componen para después dejar que Israel, quien tiene experiencia en manejar estas naciones desmembradas, pueda ejercer su dominio total y único.

El tema religioso no ha sido ignorado por los que pretenden dominar el mundo y para ello se pusieron como principal tarea la de romper con el ecumenismo que existía en Siria.

Quizás no todos conozcan que, era Siria el país de la región que mejor manejaba el tema de las relaciones interreligiosas y donde vivían en armonía creyentes de las distintas denominaciones predominantes en la zona. Alauitas, chiitas, sunitas, católicos y hasta los muy difamados kurdos, logrando cohabitar sin enfrentamientos ni contradicciones sociales y religiosas.

Es por ello que lo primero que hicieron los estrategas de occidente es potenciar la participación de extranjeros pertenecientes a corrientes extremistas, disfrazados de “representantes del pueblo sirio”, los cuales cometieron crímenes horrendos y acciones cuyo único objetivo era generar un odio irreflexivo entre creyentes de diferentes denominaciones.

Así las cosas los “analistas” norteamericanos empiezan a ver la “luz al final del túnel” al pronosticar una derrota de los “insurgentes” y la necesidad de entablar negociaciones urgentes para solucionar el problema.

La cuestión radica en que por negociaciones y solución pacifica los norteamericanos entienden otra cosa diferente a los sirios. Para ellos el problema no es la Guerra de desestabilización impuesta a ese país, sino como evitar un descalabro sin consecuencias de su “Ejercito de Insurgentes”.

Por negociación entienden el procedimiento en el cual puedan deslizar sus objetivos sin que sean tan evidentes.

Recordemos que los conceptos de libertad de elecciones, democracia, derechos humanos y otros empleados con frecuencia por la diplomacia norteamericana, no tienen nada que ver con la realidad y solo cumplen los parámetros establecidos, cuando responden a sus intereses.

De esta forma las elecciones son libres si gana su candidato, sino son un fraude; la democracia es auténtica si responde a los intereses de la minoría o sea el nuevo Demo; los derechos son solo para algunos humanos de primera clase, el resto solo tiene el derecho a vivir en la miseria o morir de hambre y enfermedades.

Así las cosas en estos momentos entre derrotas en el terreno militar, escaladas de terror que nada favorecen a las turbas criminales en que se han convertido los “rebeldes” en Siria e intentos de EE.UU en usar a sus aliados de ocasión Rusia y China para amortiguar el golpe, se quiere presentar a la farsa que se pretende organizar en Ginebra como una “solución” pacifica al enfrentamiento en Siria.

La estrategia de EE.UU en las conversaciones de Ginebra se compone de los siguientes elementos:
Utilizar a los “amigos” de Siria para reblandecer la posición del Gobierno y lograr concesiones,
Generar mas presión y desestabilización para poner al Gobierno en una posición desesperada y negociar desde posiciones de fuerza, considerando la premisa psicológica de que quien se encuentra en una posición desesperada amplia el umbral de concesiones en aras de buscar el fin de la situación.
Legitimar a la “oposición” presentándola como un actor valido que se necesita tener para lograr la solución, limpiándole la imagen de crueldad y barbarie que sus actos han creado y el papel de creadores de la desestabilización que han tenido durante la campaña.

De que solución pacifica se puede hablar cuando hay decenas de miles de muertos y una destrucción casi total de un país.

Que solución pacifica puede haber cuando se pretende dejarle espacios a los representantes de los criminales que han hecho matanzas de mujeres y niños inocentes, destruido obras que pertenecen a la cultura universal y practicado todo tipo de canalladas que incluyen el canibalismo pornográfico llevado a la pantalla de los medios de difusión.

Los patrocinadores de la reunión en Ginebra, tienen dificultades para poner de acuerdo a quienes deben participar en dicha reunión. Por un lado EE.UU no quiere ver al gobierno sirio sentado en la mesa, por lo que pretende que sea representado por figuras que ellos acepten como manejables.

Los representantes de la oposición se disputan los puestos de preferencia, no reconociéndose entre si la oposición de adentro y los de afuera, que viven en las capitales ostentosas de la región y representan a las bandas armadas.

Por otro lado los rusos y chinos desean que los que representen a la oposición no incluyan en sus nominas a miembros caníbales, pues temen por la seguridad de sus bien alimentados diplomáticos.

¿Solucionará Ginebra II el problema Sirio? Esto no queda claro, pero de lo que si estamos seguro es de que el pueblo Sirio decidirá su propio destino, independientemente de la fauna que occidente presente en la reunión ginebrina.

sábado, 15 de junio de 2013

Una pelea a los tiros en el puerto El enfrentamiento se produjo durante la realización de las elecciones en el gremio y se dispararon armas de fuego. Hubo al menos tres heridos de bala. La pelea dejó al borde de la ruptura la alianza entre los líderes de la CGT y la CTA opositoras.

La disputa gremial en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) desató un duro enfrentamiento entre dos facciones, que incluyó armas de fuego y que terminó con al menos tres heridos de bala.
 El Movimiento Estibadores Portuarios de Pie, enrolado en la CTA opositora, cortó ayer por la mañana la avenida Ramón Castillo, en el Puerto de Buenos Aires, “para denunciar las elecciones fraudulentas” en el SUPA, cuando –según afirmaron– el dirigente moyanista Juan Pedro Corvalán “mandó una patota de barrabravas armados a atacar a los trabajadores”. 
“Corvalán es para los trabajadores portuarios lo que José Pedraza para los ferroviarios”, afirmó a través de un comunicado la CTA que conduce Pablo Micheli. “No hay dos grupos en disputa, ya que no hay trabajadores de la CTA. El incidente tuvo el objetivo político de impedir que el gremio tenga continuidad institucional”, replicó Corvalán, acusó a la CTA por los disparos y dijo que los acusaría penalmente. 
La pulseada entre los portuarios puso al borde de la ruptura la alianza sindical que la CTA de Micheli y la CGT del Hugo Moyano pactaron para enfrentar al gobierno nacional con sus reclamos. Por la mañana, los estibadores que responden al dirigente Pablo Montiel, integrantes de la impugnada lista Roja y Negra del SUPA, y otras agrupaciones portuarias en la CTA opositora cortaron la avenida Castillo, dentro del puerto porteño y bloquearon el acceso a la Autopista Illia para denunciar “fraude” en las elecciones en el SUPA, que dirige Corvalán y cuya lista única lo postulaba en las elecciones de ayer para un nuevo mandato, de cuatro años, al frente del gremio.
 “Por eso mandó una patota de barrabravas armados a atacar a los trabajadores que desde hace más de veinte años vienen luchando, ayer contra la privatización y entrega del Puerto de Buenos Aires y hoy por recuperar el sindicato para los trabajadores”, afirmó Carlos Chile, dirigente de la CTA porteña alineada con Micheli.

La refriega que comenzó a palazos y piedrazos terminó con disparos de balas que dejaron –según Chile– “decenas de heridos, varios de ellos de extrema gravedad”. “Hubo 17 compañeros hospitalizados, uno de ellos de los estibadores que responden a Montiel, con un disparo en un brazo y otros dos compañeros de la lista Roja y Negra, uno con una balazo en la pierna y otro en la mano”, detalló Chile a Página/12. Allí, también resultó herido, con un golpe cortante en la cabeza, el camarógrafo Daniel Trucco, que cubría la protesta para el canal de noticias C5N.

“Corvalán es el Pedraza de los portuarios”, afirmó la CTA de Micheli a través de un comunicado. “Esta situación ya lleva mucho tiempo, con amenazas y despidos de trabajadores que se oponen a Corvalán, algunas de características mafiosas, como llamadas telefónicas a sus familias para intimidarlas”, continuó Chile, que repudió “estos métodos nefastos que, ya está demostrado, los trabajadores no vamos a aceptar”.

Chile también ratificó que el ataque provino de “una patota” que asoció con barrabravas de Independiente “porque llevaban indumentaria deportiva con los colores y escudos de ese club”. Pero descartó que éstos estuvieran directamente asociados con Moyano, a quien señalan con buenos vínculos con un sector de los barras del club de Avellaneda.

En tanto, los diputados radicales Ricardo Gil Lavedra, Ricardo Alfonsín y Manuel Garrido se presentaron ante el juzgado que entiende en la causa por los heridos. “Los portuarios nos detallaron que existieron agresiones con palos, piedras y hasta hubo armas de fuego, y compararon el caso con el de Mariano Ferreyra en Constitución”, sostuvo Alfonsín.

Corvalán salió a defenderse. “Esos grupos violentos se apostaron en las intersecciones de Ramón Castillo y Prefectura Naval, quemaron gomas e ingresaron al predio donde se realizaban las elecciones para impedir que los estibadores de las terminales porteñas pudiesen votar”, sostuvo el dirigente del SUPA y explicó luego “se retiraron ante los reclamos de los trabajadores y la llegada de la Policía Federal y la Prefectura Naval, que finalmente los desalojó”.

s por los disparos y afirmó que realizará una denuncia penal contra los dirigentes de la CTA de Micheli.

Acusan a Monsanto de tener un lobby que influye en el Gobierno de EE.UU.

Andrea Lalama, a quien Facebook bloqueó su cuenta por publicar unas fotos en las que acusaba a empresas de productos transgénicos como Monsanto de ser la causante del autismo que padecen sus hijos, en declaraciones a RT dijo que en EE.UU. hay lobby.

"Monsanto tiene mucho dinero y ha hecho lobby al Gobierno de EE.UU. para pasar una ley que les proteja de todo, incluyendo que nadie pueda estudiar sus semillas y patentes", aseguró Lalama. "Los laboratorios se asustan cuando pido investigar" los productos de la mayor productora mundial de semillas transgénicas, agregó.

Anteriormente un estudio realizado por científicos franceses demostró cómo un grupo de animales alimentados con productos transgénicos de Monsanto desarrolló tumores con una elevada tasa de mortalidad. Pero Lalama sostiene que además hay un monopolio por parte de las transnacionales agrícolas.

Lo que está pasando en EE.UU. es un genocidio y el Gobierno ni siquiera toca el tema

"Las grandes empresas [agrícolas] se comparten la información para evitar una competencia y crear un monopolio que se han dividido entre ellas. Las culpo porque tenemos suficiente evidencia para asegurar que las proteínas genéticamente alteradas que ellos están introduciendo en los alimentos sí están contaminando a los seres humanos", agregó.

Asimismo la protagonista de esta denuncia asegura que recibe amenazas por las imágenes que publicó en Facebook a finales de mayo pasado, y culpó a la red social de acallar la voz de sus hijos, que "están luchando por sus vidas".

La madre de los dos niños que padecen autismo asegura que en EE.UU. hay 3 millones de menores que padecen este trastorno, y dice que el control de los medios estadounidenses es tan fuerte que no permiten que se hable sobre esta cuestión, incluso Andrea habla de "genocidio".

Compañías multimillonarias tienen mucha fuerza en el Congreso [de EE.UU.] para influir en sus votaciones
"Las autoridades [estadounidenses] no lo consideran como una emergencia o una epidemia. Es algo que no se ve en otros países y lo que está pasando en EE.UU. es un genocidio y el Gobierno ni siquiera toca el tema", denunció.

Entre tanto, por la presión de las movilizaciones populares en Europa, Monsanto parece dar por perdida la batalla por implantar semillas transgénicas en el Viejo Continente, salvo en España y Portugal.

Por su parte, el analista político Alex Bello considera que solo las actividades de la población pueden hacer surgir un cambio en la situación ya que Monsanto tiene una gran influencia en el Congreso de EE.UU.

"Estamos hablando de compañías multimillonarias que tienen mucha fuerza en el Congreso para influir en sus votaciones", comentó el analista.


RT

Prohíben Mc Donald´s y la empresa se debe retirar del país

La imagen alegre de la corporación transgénica McDonald’s y sus arcos dorados no son la puerta de entrada a la felicidad en Bolivia.

 El país de América del Sur rechaza el bombardeo publicitario de Monsanto, los ingredientes, y los métodos de cocción de comida rápida que otras naciones como Argentina continúan tolerando. Los bolivianos simplemente no permitirán la distribución de las “comidas” tóxicas de McDonald’s en su suelo.

El sesenta por ciento de los bolivianos es indígena, y su cultura considera directamente indigno, para la salud y el bolsillo, poner un pie en un local de McDonald’s. Pese a los precios relativamente económicos de la comida rápida, McDonald’s no pudo lavar el cerebro de la orgullosa población indígena de Bolivia induciéndola a comer sus BigMacs, McNuggets o McRibs. Mientras esperaba el autobús en una parada frente a un restaurante de la corporación, una mujer indígena llamada Esther Choque dijo: “El día que más cerca estuve de esas hamburguesas llovía a cantaros y subí las escaleras para no mojarme en la puerta”. “Luego un par de empleados vinieron a echarme diciendo que estaba ensuciando el lugar. ¿Por qué debería importarme si McDonald’s desaparece de Bolivia?”

Una década de perdidas todos los años


Según informes, las tiendas de comida rápida McDonald’s en la ciudades bolivianas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, trabajaron con pérdidas financieras cada año durante una década. La franquicia de McDonald’s persistió igualmente durante todo ese tiempo, evidenciando que el objetivo de la corporación no es facturar sino intoxicar. Luego de 14 años de presencia en el país, su extensa red no pudo competir con una cadena boliviana. Finalmente, Bolivia rechazó el programa de comida rápida de McDonald’s. Muy pronto, la compañía deberá despedirse definitivamente del país.

Profundo rechazo cultural

El impactante fracaso de McDonald’s y su expulsión de Bolivia fueron tan importantes, que filmaron inmediatamente un documental titulado: “¿Por McDonald’s quebró en Bolivia?”. Cocineros, nutricionistas, historiadores y educadores, participaron en este documental que analiza la realidad desagradable de cómo se prepara la comida en McDonald’s y por qué los bolivianos rechazan “la filosofía de comidas rápidas”.

70 ingredientes químicos

¿Sabía usted que la McRib se procesa con 70 ingredientes diferentes incluyendo azodicarbonamida, un agente blanqueador de harina de uso frecuente en la producción de espuma de plástico? Los McRib contienen una mezcla de tripa, corazón y estómago de vacas transgénicas, además de otros aditivos altamente nocivos para la salud producidos por Monsanto.

Esta es la idea muy repugnante que los bolivianos han rechazado en su país.
El rechazo de Bolivia hacia la cadena McDonald’s ha establecido un buen ejemplo que el resto del mundo debería seguir.