viernes, 14 de junio de 2013

Más muertos que sigue poniendo el pueblo

Otra vez, tres muertos y centenares de heridos en Castelar, del FFCC Sarmiento, vuelven a ratificar que es el pueblo trabajador el que paga con la vida las consecuencias del sistema perverso que rige el sistema ferroviario, bajo el actual gobierno y desde la época menemista. Provoca indignación que se sigan contratando los talleres de Emfer, de los Cirigliano, procesados en la masacre de Once. Y que los Roggio y los Romero,sigan a cargo de la gestión de las líneas metropolitanas y el subte. Estos verdaderos grupos mafiosos que se roban los subsidios estatales y destruyeron el ferrocarril, siguen beneficiándose de miles de millones de dólares, amparados por el gobierno nacional y también por el gobierno de Macri.

Comunicado de Agrupación Trabajadores de Metrovias

Macri participa de esta siniestra trama, cuando renueva el contrato del
subte a Roggio/ Metrovías y terceriza su mantenimiento a estas mismas
empresas y otras que ya actuaron en el subte forrándose con sobreprecios y
evasión impositiva. Lo sucedido, otorga todo su valor a la denuncia de los
delegados de talleres del subte, al oponerse a la tercerización y a la
vulneración de derechos de trabajadores y usuarios que ella implica. Las
recientes seudo estatizaciones del Belgrano Cargas, AL L y Tren de la
Costa, no logran ocultar que continúan en sus directorios los vaciadores del
sistema ferroviario y la burocracia pedracista.
Han fracasado, tienen responsabilidad criminal, se tienen que ir.
Reclamamos romper ya con los concesionarios, expulsar a los Cirigliano,
Roggio y Romero de los ferrocarriles, confiscarles los bienes mal habidos
para reinvertir esos recursos en la recuperación genuina del servicio, bajo
control de los trabajadores, usuarios y familiares de las víctimas.
Nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias.
Por ATM


Rodolfo Daer, camino al juicio oral por administración fraudulenta

La Sala III de la Cámara de Casación ratificó el procesamiento del extitular de la CGT durante el gobierno de Carlos Menem por estar presuntamente vinculado con supuestas irregularidades en la venta de Rodolfo Daer es investigado porque el predio habría sido vendido por unos 5 millones de pesos/dólares, de los cuales sólo la mitad ingresó a las arcas del sindicato.

 Su defensa explicó que la transacción quedó trunca porque la empresa que había pactado la compra del terreno quebró antes de concretar la operación.

Además, pidió la prescripción de la causa por el paso del tiempo y, en su defecto, en caso de que el expediente siguiera adelante, que se le concediera la suspensión del juicio a prueba (probation).

Sin embargo, Casación desestimó esa posibilidad y encaminó la causa a juicio oral por un delito que contempla penas de hasta seis años de cárcel. En esta instancia, Daer podrá reiterar los planteos que le fueron rechazados por la Casación.terrenos del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (SITIA), del cual era titular, en 1998.

Servini de Cubría suspendió el reconocimiento de alianzas para consejeros

La jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría suspendió el trámite de reconocimiento de las alianzas electorales transitorias para participar en los comicios de elección de integrantes del Consejo de la Magistratura.

Así lo resolvió la magistrada en varios fallos que se dieron a conocer hoy, al considerar que, a pesar de la apelación presentada por el Gobierno -aceptada por la Corte- a su resolución que declaró inconstitucional varios artículos de la ley que modifica el Consejo de la Magistratura, están en vigencia diversas medidas cautelares que frenaron el proceso electoral para consejeros.

En uno de los fallos suspendió el trámite de reconocimiento de la alianza Frente para la Victoria, en otro el de Frente de Izquierda y de los Trabajadores, en otro el de Frente por la Justicia y por último el de MST Nueva Izquierda.
La Corte aceptó el per saltum presentado por el gobierno y resolverá la cuestión la semana que viene

En sus fallos, Servini de Cubría hizo referencia a la resolución de la jueza del fuero contencioso administrativo federal Liliana Heiland, que mantiene frenada la elección de consejeros de la Magistratura, ya que concedió al Estado el recurso de apelación con efecto devolutivo, es decir que mantiene vigente la medida cautelar.

"Mas allá de lo decidido por el Tribunal a mi cargo sobre el fondo de la cuestión, y considerando lo dispuesto en las medidas cautelares citadas que suspendieron el referido proceso electoral, corresponde suspender el trámite de reconocimiento de la alianza electoral transitoria constituida al único efecto de participar en los comicios de elección de los miembros del Consejo de la Magistratura, lo que así habrá de declararse", sostuvo Servini de Cubría en cada uno de los fallos.

En tanto, la Corte Suprema de Justicia aceptó ayer el "per saltum" interpuesto por el gobierno debido a la gravedad institucional del tema, y se espera una resolución del alto tribunal la semana próxima.

Buenos Aires: La CTA denuncia ataque de patotas a trabajadores portuarios

La Mesa Ejecutiva de la CTA de Capital denuncia que trabajadores portuarios organizados en la “Federación de Trabajadores y Obreros Marítimos” nucleados en la Central, fueron atacados por Barras Bravas de Independiente contratados por Juan Pedro Corvalán del Sindicato Único Portuarios Argentinos (S.U.P.A.) A las 16 hay una conferencia de Prensa en CTA Nacional (Lima 609). 

El titular de CTA Capital, Carlos Chile, informó que los incidentes comenzaron cuando un grupo de barras conducidos por dirigentes del Sindicato Único Portuarios Argentinos (SUPA) agredieron a afiliados a la Federación Martítima Portuaria. 

El brutal ataque, en lo que se sabe hasta el momento, ha dejado un saldo de más de 25 heridos, entre ellos varios de balas de plomo. Carlos Chile, Secretario General de CTA Capital, expresó: “responsabilizo al Ministro Carlos Tomada, por convalidar lo sucedido al no tomar las medidas necesarias para que los trabajadores puedan organizarse y expresarse libremente sin poner en riesgo su vida”.

"Es lamentable que no hayamos aprendido nada de (el asesinato de) Mariano Ferreyra", dijo el dirigente y confirmó que "todos los heridos" en el área del puerto de Buenos Aires pertenecen a la Federación liderada por "Pancho" Montiel y adherida a esa central.

Chile aseguró que "hay heridos o lesionados por golpes" y uno de ellos "con una herida de bala en el brazo", y dijo que podría haber otro trabajador herido por un arma de fuego. Todos fueron trasladados al hospital Fernández.

Lo sucedido, según Chile, remite al caso del asesinato de Mariano Ferreyra, dado que en esta oportunidad tampoco se trata de un “enfrentamiento entre fracciones sindicales” como se quiso hacer creer, sino de un premeditado ataque de patotas y barras bravas a trabajadores que ejercen su derecho a organizarse en Democracia y Libertad Sindical.

En este sentido, dijo que los trabajadores fueron atacados por "Barras Bravas de Independiente contratados por Juan Pedro Corvalán del S.U.P.A. con total impunidad ante la presencia de efectivos de la Policía Federal y Prefectura Naval."

A las 16 hay una conferencia de prensa en la sede de la CTA Nacional (Lima 609) para denunciar y repudiar la situación de violencia.


Revelada la verdadera causa de la muerte de Yuri Gagarin casi medio siglo después

Tras 45 años de misterio en torno a la causa de la muerte del primer hombre que fue al espacio, Yuri Gagarin, el reconocido cosmonauta ruso Alexéi Leónov reveló la verdad de lo que ocurrió aquel trágico día. Otro avión estuvo implicado.

Leónov, miembro del primer grupo de cosmonautas de la Fuerza Aérea Soviética y el primer hombre en realizar una caminata espacial, finalmente consiguió tras 20 años de lucha el permiso para divulgar los detalles de lo que le sucedió al legendario cosmonauta aquel 27 de marzo de 1968.

La comisión estatal creada especialmente para la investigación de la tragedia concluyó que la tripulación del MiG-15UTI, conformada por Gagarin y el experimentado instructor Vladímir Sirioguin, durante un vuelo de prueba a unos 200 kilómetros al este de Moscú, trató de esquivar un objeto desconocido mediante una maniobra que provocó una barrena de cola y la posterior colisión con el suelo.

Me dieron el permiso de comunicar la verdadera causa con la condición de no nombrar a esa persona, que ahora tiene 80 años y actualmente está delicado de salud

"Esta conclusión es creíble para un civil, pero no para un profesional. De hecho, todo ocurrió de manera diferente", aseguró Leónov, que siempre ha sabido guardar el secreto y que quería que por lo menos su familia pueda conocer la verdad. Según el informe desclasificado, un factor humano estuvo presente en el accidente: un caza Su-15 no autorizado volaba peligrosamente cerca.

"En este caso, el piloto no siguió las reglas, descendió a una altitud de 450 metros. Lo sé porque yo estaba allí, oí el sonido supersónico y he hablado con testigos. Durante la postcombustión la aeronave pasó en las nubes a unos 10-15 metros cerca del aparato de Gagarin, mandándolo a una barrena a una velocidad de 750 kilómetros por hora", explicó el veterano cosmonauta.

Lo único que aún queda por saber es el nombre de aquel piloto. "Me dieron el permiso de comunicar la verdadera causa con la condición de no nombrar a esa persona, que ahora tiene 80 años y actualmente está delicado de salud. Les prometí que guardaría el secreto", subrayó.

Así, las miles de teorías sobre la muerte de Gagarin han quedado en el pasado. Entre ellas se especulaba desde un posible suicidio hasta un choque con un ovni, pasando por un sabotaje ordenado desde las altas esféras soviéticas.


Javier Auyero: la villa “es un campo minado por el que la gente camina todos los días” , por Claudia Rafael

“Le metieron un tiro a mi hermano en Villa Ceferina, ayer. Está en el hospital, está bastante bien. Mañana no vengo”. La frase de la nena (volcada entre las primeras páginas del libro casi como promesa de lo que vendrá) resuena en el oído de la maestra, mientras toma asistencia y es una radiografía de las violencias. Que indefectiblemente confundirán si se las mira aisladamente. Por eso es que Javier Auyero, sociólogo, autor de varios libros sobre marginalidad urbana y por estos días en Argentina para presentar “La violencia en los márgenes”, habla de cadenas. De concatenación de la violencia.

-¿Cómo caracterizás espacios urbanos como los que retratás en tu libro? ¿Coincidís con la definición de que las villas son una suerte de cárceles a cielo abierto?

-Empezamos el estudio con la idea de replicar el estudio que habíamos hecho en Villa Inflamable. Ahí habíamos visto esta idea del sufrimiento ambiental que permeaba la vida de esta zona relegada y que prácticamente definía lo que era vivir allí. Quisimos replicarlo en un lugar donde la fuente de contaminación no fuese tan visible y nos acercamos a Arquitecto Tucci (nombre ficticio con que llamaron a la localidad del conurbano en que hicieron el trabajo) con esa idea. Pero al poco tiempo, lo que nos devolvían los chicos no eran tanto historias de sufrimiento ambiental -que sí lo hay porque en el dragado del riachuelo, la basura que se saca termina siendo tirada en el asentamiento de la zona, porque las plantas purificadoras de las escuelas nunca funcionan y se llenan de porquería, porque es un ambiente altamente contaminado en general, porque el agua no se puede tomar- pero lo que los chicos nos devolvían eran historias de mucha violencia. Violencia intrafamiliar, abuso de chicos, violencia sexual, tanto en la calle como en el hogar, y violencia comunitaria, vinculada al tráfico de drogas o a los robos. No podría decir que la violencia define en un 100 % la vida de los pobres pero sí le pone una marca muy fuerte a lo que es vivir en estos barrios altamente segregados en donde la gente cada vez sale menos. Y es así también por otras cuestiones: se desplaza menos para el trabajo, trabaja más cercanamente al barrio en el sector informal, etc. Entonces, en más de un sentido se parece a una cárcel porque la vida es muy riesgosa. Las chances que uno tiene de ser herido o muerto en esos barrios son mucho más altas que en un barrio de clase media, simplemente porque las tasas de homicidios son mucho más altas.

-¿Cuál es la construcción de identidad que van generando estas historias cotidianas en los chicos?

-Algo que nos desvela todavía es esta idea de si es posible salir intacto de ese mundo. Si las marcas que deja la constante y sostenida violencia son o no son indelebles. Lo que los demógrafos llaman el largo brazo de la infancia. Cuánto queda de esas marcas, de ese estar rodeado de violencia, de ese ver un muerto en la calle cuando uno tiene 8 años, de estar asediado en la casa por golpes o por intentos de abuso. Y esto no quiere decir que todos los sectores marginados sean a la manera de Feos, sucios y malos, por nombrar una película. Esto le pone el tono a la vida pública del barrio de manera que todo el mundo sabe lo que está sucediendo. Entonces, las marcas de identidad son muy profundas y lo que hacen es que uno aprenda a convivir con la violencia. Y no sólo a convivir, sino que aprenda a utilizar la violencia para resolver problemas de disciplinamiento para con los hijos, discusiones con la pareja, para resolver conflictos con un vecino. No estamos diciendo que se trate de sectores que no la condenen. Estoy diciendo que en un contexto de una presencia muy intermitente, segmentada y muy contradictoria del estado y en un contexto de alta informalización y con alto tráfico de drogas, la violencia aparece como una manera de resolver conflictos. Y en ese sentido me parece que ésa es la marca de identidad. Entendiendo identidad por cómo la gente se entiende a sí misma. Y entenderse a sí misma y ordenar prácticas a partir de ese entendimiento está muy marcada también por cómo es identificado por los otros. Y el estigma que pesa sobre esos lugares es muy fuerte.

-En tu investigación surge que el sueño de los chicos a futuro es el de ser transa, policía o gendarme…

-Sería sorprendente que en un contexto de alta segregación, de alta relegación y de alta violencia las aspiraciones que tengan los chicos y las expectativas que tengan, que son dos cosas distintas, no se ajusten a esa realidad. Chicos que dicen “señorita, me va a ver en la televisión cuando me maten por querer robar un banco”; otros que plantean “yo quiero ser gendarme porque son mejores que los policías” o “quiero ser policía porque la tienen más fácil que los gendarmes”. Marca que hay sectores populares que han ajustado sus aspiraciones a una realidad en donde la movilidad social ascendente -que en este caso indica no sólo salir hacia arriba sino salir hacia afuera de ese lugar- está muy restringida. Sería sorprendente que en un contexto de alta vulnerabilidad, de alta desigualdad, de mucha segregación la mayoría de los chicos siguiera aspirando a ser médicos o abogados. Y siguiera aspirando a la universidad. No es sorprendente que la gente ajuste sus aspiraciones. Y eso es lo que vemos. Al mismo tiempo desde la sociología es interesante que el horizonte no sólo sea ocupar un puesto en el sector informal, sino que aparezca la figura del policía o del gendarme de manera tan fuerte. Porque son espacios militarizados y muy violentos. Habría que ver si la figura del policía está representando lo que uno imagina o está representando una figura de cierta estabilidad de trabajo pero fundamentalmente de cierto acceso fácil a bienes de consumo que los policías tienen en la mirada de los chicos. El policía puede acceder a un celular de último modelo o un iphone porque se lo saca a los ladrones y puede acceder a otros bienes de consumo porque le roba plata a los ladrones. Y no es necesariamente siempre así pero hay un principio sociológico: si la gente cree que algo es real, es real en sus consecuencias. Entonces, si los chicos creen que los policías tienen esos accesos, es lógico que quieran ser policías. Porque dicen: no hace falta mucha educación, se tiene un arma, se tiene uniforme y se tiene un iphone.

-¿Cómo sentís que juega el concepto de poder en estos entramados?

-Creo que como todos los universos sociales, están atravesados por redes de poder. Y en esto, lo que juega la violencia es para resolver esos conflictos de poder entre generaciones, padres con hijos; poder entre géneros, el hombre sobre la mujer pero también es la mujer sobre el hombre; entre los transas o entre el transa y el consumidor porque éste dejó de pagar; o entre el consumidor convertido en pequeño transa y el transa mayor. Son todas relaciones atravesadas por el poder. Pero fijate que en todos los ejemplos que te dí no estamos hablando de Fanon y una violencia liberadora, de la lucha de esta gente contra los ricos. Es violencia que están perpetrando entre ellos.

-¿Cómo aparece en esa telaraña la idea de cadenas de violencia?

-Nosotros vimos inductivamente que los distintos tipos de violencia fueron tradicionalmente conceptualizados de manera muy separada. Entonces usamos la idea de cadena en forma literal. La idea de concatenación. Lo que nos aparecía un día en una nota de campo como “un grupo de vecinos ataca la casa de un borracho” era en realidad un ejemplo de represalia, de retribución, porque ese borracho el día anterior había intentado violar una chiquita. Ese es un ejemplo muy claro de represalia. Pero después hay un sinnúmero de casos en los que uno ve concatenaciones más complicadas. En donde la idea de una violencia que ocurre en el hogar y una violencia que ocurre afuera, se desvanece. Implícitamente en nuestro análisis hay una desjerarquización de las violencias. No decimos que la violencia que ocurre en la calle –un robo y la herida que conlleva- es más importante que sufrir los palos de un marido alcohólico al interior del hogar. Sino que justamente es poner las dos violencias en un mismo plano para ver cómo operan.

-Como contrapartida ¿cómo ves que se va armando la jerarquía de violencias según el rol social?

-Creo que la violencia viene a reforzar relaciones de poder que existen en el barrio. El poronga pesado, por ser el transa de la zona, puede aparecer como el vigilante, puede ser ex policía, y puede ejercer la violencia para disciplinar no sólo al interior de su hogar sino también a sus vecinos. Entonces por supuesto que en ese sentido la violencia no es fundante de nuevas relaciones cada vez que aparece sino que viene a reforzar relaciones existentes. Por eso una madre sobre un hijo, un transa más pesado que otro, un hombre sobre una mujer. En otro sentido, sí puede ser fundante, como por ejemplo, el caso de la feria en la Salada, donde la violencia viene a establecer límites. En la historia de la Salada hay mucha violencia inicial, se crean roles particulares, empresarios y especialistas en violencia vienen a delimitar el territorio de la Salada. Vienen a decir quién manda y quién no. Al principio hubo mucha disputa pero hoy es un lugar más o menos pacificado. Al menos, al interior. Hubo quienes perdieron y se tuvieron que ir. Y hubo quienes perdieron y se quedaron acatando a quienes mandan. En la Salada hubo un sector que monopolizó el ejercicio de la violencia. El resto juega bajo sus reglas. Lo que uno ve es una cierta pacificación como producto de ese monopolio. El problema es que al pacificarse el lugar, la feria se expande y crece. Ahora se puede ir a comprar, es más seguro, crece el volumen de operaciones y la mercancía que entra y sale es más alta. Con lo cual los crímenes de oportunidad, afuera del barrio, crecen. Porque tenés una cantidad de chicos desempleados, mal empleados, desintegrados, fuera de la escuela, a los que se les presenta dos veces a la semana oportunidades para el capitalismo de botín. Porque es muy fácil hacerse de dinero si dos veces por semana entra mucha gente con cash o con mercadería. Porque la Salada logra controlar la violencia al interior pero no afuera. Porque afuera la debería controlar el estado y el estado tiene una presencia muy intermitente, selectiva y contradictoria en la zona.

-¿Hasta dónde llega la presencia del Estado como parte de las cadenas de violencia?

-Una de las cosas que nosotros vimos en la investigación es que la cadena de violencia se concatena literalmente con las zonas más bajas del estado. El estado es parte de la producción de esta cadena de violencia porque fuerzas policiales participan en el tráfico de drogas, porque fuerzas policiales miran para otro lado en el caso de violencia sexual o participan de ésta (por ejemplo, policías comprando sexo oral a adolescentes del barrio), porque policías miran para otro lado cuando se denuncia violencia doméstica, porque policías no aparecen cuando hay violaciones en espacios públicos, porque la gente no los llama. Y por qué los va a llamar cuando los policías están haciendo “eso” con las adolescentes del barrio. Me parece que el estado en su corporización como fuerza policial aparece en todos lados en la cadena de violencia. La policía como bien nos decía una vecina, siempre aparece tarde: “para juntar el cuerpo cuando está muerto o aparece para cogerte cuando te violaron”. Puede no ser así, aunque lo que vimos en terreno daría con que sí lo es. Pero, por otro lado, la gente cree que la policía hace eso, entonces tiene una relación de antagonismo, de indiferencia o de mucha sospecha sobre la policía. Hace dos meses hubo un allanamiento en la comisaría del lugar donde encontraron droga dentro. Entonces, todo haría pensar que la policía, al menos en el lugar, funciona a la manera de una organización mafiosa. ¿Qué quiere decir? Que crea el peligro, y al mismo tiempo te ofrece protección. Esto, en más de un sentido es una red de extorsión. Si yo creo el peligro y a cambio de algo te ofrezco que te protejo, eso es extorsión. Entonces, así aparece el estado en la zona.

-Tus primeros trabajos sobre estos temas arrancaron unos 15 años atrás ¿qué procesos de deterioro se observan?

-Cuando en el 95 empecé mi trabajo en una zona muy cercana a la que trabajamos ahora estaba la preocupación por la inseguridad. La gente hablaba de los chicos de la esquina que te cobraban peaje para pasar. Pero no con la intensidad y con las consecuencias letales con las que la gente habla y vive ahora. Pero además, cuando hace 15 años, yo pasaba mucho tiempo haciendo entrevistas, historias de vida, sobre cómo la gente resolvía sus problemas cotidianos, había una institución que no aparecía nunca. Y que era la cárcel. No aparecía en los relatos. No era una institución, como es la escuela, el hospital o la familia que apareciera como organizadora de prácticas cotidianas al interior de los sectores populares. Y hoy sí aparece. Una tercera parte de los chicos de grado con los que empezamos a trabajar, tenía algún familiar cercano preso. Pero no sólo. Sino que aparecen visitas a la cárcel, familiares que acaban de salir de la cárcel, aparecen familiares que acaban de entrar a la cárcel. Por otro lado, hay ya una generación y media en esos 15 años no han entrado al mercado formal de trabajo. Sigue siendo informalizado. En aquel momento en que empecé se empezaban a ver los efectos más profundos del neoliberalismo de expulsión y estaban en pleno proceso de expulsión. Hoy ya están afuera. Uno hoy no podría decir responsablemente que el estado no está en la zona. El estado está en todos lados. Está en el hospital viejo. Está en la sala nueva. Está en la escuela que se cae a pedazos pero sigue estando. Está en la cooperativa de trabajo. Está en la asignación por hijo. Está. A diferencia del 95 en que uno no veía estado por ningún lado. Y justamente la gente conseguía un medicamento, conseguía comida, mediante el puntero local. Hoy no podría decir que son zonas abandonadas.

-¿Te genera la sensación de estar sentados sobre una especie de polvorín? ¿O la desazón es tal que no hay reacción?

-La idea de polvorín sería hablar de algo a punto de estallar. Y yo creo que estalla todos los días. No es que todos los días muere algo. Pero no sería muy arriesgado pensar que o todos los días muere alguien o todos los días le pegan brutalmente a una mujer o todos los días castigan brutalmente a un chico o todos los días alguien se agarra en la calle de los pelos. Entonces la idea de un polvorín que eventualmente va a estallar, como imagen en realidad no representa bien lo que efectivamente está sucediendo. No es que está a punto de estallar sino que es un campo minado sobre el que la gente camina todos los días y todos los días vuela algo por los aires. Vos hablabas de desazón y el nuestro es un libro que no tiene mucha luz al final del tunel. Sin embargo, creo que los intentos más recientes de hacer de esta violencia por parte de la misma gente de la zona un objeto de lucha política o de organizarse alrededor de episodios de violencia, harían pensar que, a pesar del miedo que, como dicen los vecinos paraliza, uno podría tener cierta esperanza. Ahora que estoy en Argentina estuve pensando en que una esperanza sería que se genere algo parecido al movimiento de derechos humanos. En un contexto de mucho temor, de mucha fragmentación y que justamente hasta las imágenes son parecidas. Y es algo que digo mientras pienso en voz alta. La imagen de las madres del barrio buscando a sus hijos perdidos, consumidos por drogas, a la noche, que no saben dónde están, con miedo de que alguien los mate… ésa fue la imagen que me hizo pensar, si uno quiere buscar y encontrar una luz al final del tunel, puede estar en la posibilidad de un movimiento moderado alrededor de la lucha de derechos humanos.

El PRO no pudo conseguir una alianza con De la Sota. Desde cada espacio atribuyeron el desencuentro a "una lucha de egos" y a las pretensiones excesivas de los dirigentes.

Los caminos de Mauricio Macri y Francisco de Narváez no volverán a cruzarse, al menos en estas elecciones. 
Igual suerte correrá el armado que el oficialismo porteño pretendía cerrar con Roberto Lavagna.
A pesar de que lleva seis años al frente de la Ciudad de Buenos Aires y no logró cerrar ningún acuerdo en los principales distritos del país, el jefe de gobierno porteño se mostró optimista: "Se sigue hablando, siempre buscando ver si hay valores para compartir", sostuvo el líder del PRO.
Un operador lavagnista resumió la situación de la siguiente forma: "No sólo hay quilombos políticos, es una lucha de egos." La misma frase bien podría haber salido de la boca de un dirigente del macrismo o de un negociador denarvaísta. Todos coincidieron en que las personalidades de Macri, Lavagna y De Narváez hicieron imposible cualquier acuerdo.
Fue la aparición de José Manuel de la Sota el factor que revivió las charlas que parecían terminadas hace varias semanas. El gobernador cordobés se ofreció como "gentil componedor" y propuso un gran frente nacional conformado por el peronismo disidente y el PRO, pero su predisposición no fue suficiente. Según dijeron en el denarvaísmo, el macrismo pidió demasiados cargos para "el poco desarrollo territorial que tiene": cinco diputados nacionales y once legisladores provinciales fueron mucho para Unión Celeste y Blanca. "No les venía nada bien. No querían negociar. No les interesa. Macri no quiere que el 'Colorado' gane. Pero si ellos no tienen nada, tienen que integrarse a la listas", comentaron desde Las Cañitas. La última oferta fue competir en internas tanto en la provincia como en la Ciudad pero, según afirmaron en el denarvaísmo, la propuesta no alcanzó.
La respuesta no tardó en llegar desde Bolívar 1. "Anoche (por el miércoles) decían que habíamos roto porque pedíamos 13 legisladores, ahora dicen que rompimos porque no aceptamos nada, pero lo cierto es que Lavagna dio el no definitivo la semana pasada", desmintieron. Más allá de los argumentos de uno y otro lado, De la Sota dejó la Ciudad enfurecido por la ausencia de Mauricio Macri en la mesa de negociaciones, pero antes de partir acordó con Lavagna seguir con la campaña y mañana recibirá a De Narváez en la Docta.
En el PRO también tildaron de "exageradas" las pretensiones de Lavagna. "Le ofrecimos una de las dos senadurías y dos de los seis diputados, pero no le alcanzó. Además, había distintos conceptos de lo que pretendía que debía ser la alianza. Lavagna quería representar al PJ disidente y Mauricio lo quería sólo a él", confiaron en el partido amarillo. "En su espacio lo que vende es la figura de Lavagna, territorio no tiene y otras figuras tampoco", analizaron en el PRO. Según parece, quien sí sería al ex ministro es Graciela Ocaña.
"Lo que no se cerró hasta ahora es difícil que se cierre", se sinceraron en el macrismo. "Sólo un milagro haría que nos sentemos de nuevo con el PRO", habría sido la respuesta de Lavagna ante uno de sus colaboradores.
Alianzas en el interior

El repaso por las alianzas electorales que se forjaron en varias provincias del país sirve para ilustrar el complejo mosaico de fuerzas que competirán, primero, en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se realizarán el próximo 11 de agosto.
En Córdoba, por ejemplo, una provincia con importante caudal electoral, se inscribieron cinco alianzas: el Frente para la Victoria (FPV); Unión por Córdoba, impulsada por el gobernador José Manuel de la Sota; Frente Cívico, del senador Luis Juez; el macrismo con su Unión Pro y el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT). La UCR, por su parte, irá sola, sin alianzas.
En el caso de Santa Fe se inscribieron siete frentes: el FPV; el gobernante Frente Progresista Cívico y Social; Unión Pro Santa Fe Federal, que impulsará a Miguel Del Sel, la alianza Unite; el Compromiso Federal; el Frente del Pueblo Sur y el FIT.
Los mendocinos, por su parte, podrán optar entre cinco alianzas: el FPV; Compromiso Federal; el FIT; el frente FAP-Coalición Cívica; y el Frente Partido Demócrata-PRO. En este caso, el radicalismo también se anotó por su cuenta, pero incorporará en la lista a dirigentes de Libres del Sur.
En Catamarca competirán el próximo 11 de agosto sólo tres coaliciones: el FPV, el Frente Cívico y Social y el Frente Tercera Posición. Y Salta, donde se renuevan tres diputados y tres senadores nacionales, será escenario de una pelea entre cuatro conglomerados políticos: el FPV; Unión por la República, que incluye al radicalismo y al FAP, el Frente Popular Salteño, que incluye al PRO, y el Frente de la Cultura, la Educación y el Trabajo.