"PUEBLO ORIGINARIO LOS LULESCOMUNIDAD INDIGENA EL NOGALITOCOMUNICADO DE PRENSAVANDALISMO Y quema de nuestra casa
I.- OBJETOEl día martes 04 de junio de 2013, la casa de la Comunidad comunitaria fue objeto de un siniestro y vandalismo. Ha sido prendida fuego de modo intencional, por el terrateniente Carlos Florencio Arce y otros agresores demandados, colindantes del territorio donde se encuentra ubicada la casa comunitaria.
Como antecedente cabe destacar que se encuentra en trámite un amparo a la simple tenencia en contra de Arce de los otros demandados desde el 2012, ya que de modo ilegal, pretendieron usurpar violentamente el inmueble de aproximadamente 1,5 has., la cual forma parte de una mayor extensión, cuyo poseedor es la comunidad Indígena El Nogalito.
El Amparo a la Simple Tenencia ordeno el lanzamiento de los agresores por intermedio de la fuerza pública, lo que fuera notificado por el Sr. Juez de Paz el día lunes 03 de Junio de 2013, ello según consta en el Expediente judicial que se encuentra radicado en dicho Juzgado. La medida de lanzamiento estaba prevista para la próxima semana. Sin embargo CARLOS FLORENCIO Y SUS COLABORADORES procedieron a prender fuego las instalaciones de la comunidad en la noche del día 03 de junio, hecho que fue constatado por los comuneros en la madrugada del día 04 de junio y luego por la policía de Lules.
La casita de la comunidad, que con tanto sacrificio se construyó, se resguardaban los materiales de construcción que faltaban para terminar la totalidad de la obra y como también se acopiaba materiales de construcción del Proyecto: Provisión de Agua para Consumo Humano con financiamiento por parte del Ministerio Desarrollo Social, como todas las donaciones que la comunidad había recibido para repartir entre sus miembros y los refrigerios del Programa VIDA y (hoy) del Programa AVANZAR del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Tucumán. Lo dicho consta en el inventario que fuera realizado en oportunidad de la inspección ocular efectuada por el Juez de Paz el día 05/12/2012. Todos los bienes fueron afectados por las llamas, sin que se pueda rescatar ninguno de ello. También había una heladera, cama colchones, frazadas y documentación publica de la Comunidad Indígena.
La actitud mostrada por los agresores Carlos Florencio Arce y sus colaboradores, marca la violencia y la discriminación con la que ésta gente actúa en contra de nuestra Comunidad Indígena descendiente de un Pueblo Originario.
La conducta mostrada por estas personas es claramente violatoria al Convenio 169 de la OIT y de la declaración Americana de Derechos Humanos y a los derechos constitucionales, de la cual el estado resulta garante.
Por lo expuesto, solicito al Poder Judicial se tomen las medidas necesarias a fin de resguardar los derechos de los “indios”, tal como nos denominaron desde la conquista española.
Inspección del Juez de Paz:
El día 20 de Septiembre de 2012, se llevó a cabo la inspección ocular por parte del Juez de Paz de San Isidro de Lules sobre este terreno de propiedad comunitaria, de 1,5 hectárea aproximadamente, en el marco de la causa caratulada: Arce Carlos Florencio C/ Pérez Manuel Joaquín S/ Amparo a la Simple Tenencia. En la inspección ocular, se constató la vivienda de vieja data con instalación de medidor de luz, acopio de materiales de construcción, con instalación de agua que suministra a la vivienda, apachetas, una cerca de alambrados y postes que delimitaba de forma concreta el terreno, todo de pertenencia de esta comunidad indígena.
Inspección ocular del Juez de Paz de Lules el día 20-07-2012Daños intencionales
A posterior de la inspección ocular del día 20 de Septiembre de 2012, los demandados, promovían daños intencionales contra la propiedad.
El día domingo 21 de Octubre de 2012, a hs. 12:30, de manera agrupada, amenazaron de muerte al Cacique de nuestra Comunidad, Don, Joaquín Pérez, en presencia de su sobrino menor de edad y como también amenazaron con cometer el robo de postes y alambres el cual delimitaba el terreno en cuestión. La denuncia fue radicada ante la comisaría de San Isidro de Lules por amenazas y tentativa de robo.
El juicio caratulado: Arce Carlos Florencio C/ Pérez Manuel Joaquín S/ Amparo a la Simple Tenencia, fue rechazado por el Juez de Paz en contra de CARLOS FLORENCIO ARCE, por querer embaucar atraves de la mentira y adueñarse de la propiedad con la construcción de la vivienda la cual a ellos no les corresponde, quienes luego de ser notificados de la resolución del Juez de Paz, en la noche del día sábado 27 de Octubre de 2012, los ARCE Y OTROS no tardaron en irrumpir violentamente contra la propiedad comunitaria concretando el robo con el que venían amenazando, haciendo desaparecer: postes, alambres, trabillas, carteles, torniquetas, etc. Asimismo, procedieron a la destrucción de un caño manguera de ¾ que suministraba agua a la vivienda y haciendo desaparecer todo lo que se encontraba a la vista. A su vez clausuraron con candado el camino vecinal de acceso a la vivienda comunitaria y de otras familias.
Se radicó la denuncia correspondiente con la inspección policial que se desarrolló al día siguiente, (domingo 28-10-2012) mientras en el lugar de los hechos se encontraban agrupados los agresores arriba nombrados, ejerciendo palos y machetes, que al ver a la policía salieron corriendo a sus domicilios. Dadas las características de la situación, esta Comunidad Indígena gestionó un Amparo a la Simple Tenencia ante el mismo Juzgado de Paz de San Isidro de Lules, amparo caratulado: Comunidad Indígena El Nogalito C/ Arce Carlos Florencio S/ Amparo a la Simple Tenencia.
SUSTENTO REAL.
En el marco de la lucha y resistencia pacífica que llevamos adelante desde hace muchos años para proteger la posesión ancestral y tenencia de las tierras ejercida por familias de esta comunidad descendientes de nuestros primitivos, es que de un tiempo a esta parte un grupo de personas han procedido a cometer una serie de hechos ilícitos, los cuales van desde el daño intencional, discriminación, robo, amenazas de muertes, agresiones físicas, tentativa de homicidio, entre otros delitos.
HECHOS PREVIO DE VIOLENCIA, AGRESIONES Y ROBO.
Desde Agosto de 2.012 a la fecha, existe una serie de hechos que implican violación de los derechos humanos en contra de esta dirigencia y de miembros de esta Comunidad Indígena, incurridos por un grupo de personas constituido por un ARCE CARLOS FLORENCIO, ARCE LUCIA DOLORES, PEREZ JUAN CARLOS /A/ PECHO, DIAZ PEDRO BENJAMÍN, PEREZ GRISELDA, PEREZ CARMEN, DIAZ NOEMI DEL V., PEREZ ORLANDO /A/ NEGRO DE PECHO, ARCE CESAR ANGEL, ARCE ARIEL, DIAZ GREGORIO, ARCE PRÓSPERO TRISTAN, ARCE RAFAEL, ARCE OSVALDA, PEREZ IVANA YANET LUCIA, SOFIA DIAZ, entre otros, todos con domicilio en esta Comunidad, los cuales se encuentran siendo investigados por las Fiscalías en lo Penal de Instrucción del Centro Judicial Capital.Los denunciados son un grupo de personas, todos familiares: hermanos, primos, cuñados y sobrinos.
Mientras tanto, EL PODER JUDICIAL AUN NO TOMO MEDIDAS DE PROTECCION EN EL CASO y por ende, los actos de vandalismos continuaban su paso. Tal es así que el día viernes 09 de noviembre de 2012, a última hora, los demandados ingresaron nuevamente al terreno comunitario (foto abajo), provocando desordenes, violación de domicilio y usurpación de propiedad con la introducción de animales, con el fin de quedarse allí y adueñarse arbitrariamente del terreno y de la vivienda.
ANTE LA AUSENCIA DE LAS AUTORIDADES JUDICIALES Y POLICIALES QUE EVITEN LOS HECHOS ILICITOS, el día Sábado 10 de Noviembre de 2012, como a hs. 09:00, el Sr. JOAQUIN PEREZ en su Carácter de Cacique de la Comunidad, se apersonó en el lugar, acompañado por 4 comuneros para tomar vista de los daños producto de la violencia promovidas por parte de los demandados, y en el momento en que intentaban reparar los daños ya producidos, se decidió colocar de nuevos los postes y alambrados para proteger la vivienda (tal como se encontraba originalmente), en un segundo aparecieron los agresores (hombres, mujeres y niños) avanzando y destruyendo todo nuevamente, arrancando y robándose los postes y el alambrado, pero esta vez ya con agresiones físicas y violencia, atacando de manera salvaje al Sr. MANUEL JOAQUIN PEREZ, como también a los comuneros presentes con golpes de palos y piedras por parte de: CARLOS FLORENCIO ARCE, JUAN CARLOS PEREZ /A/ PECHO, CESAR ARCE, DIEGO ARIEL ARCE, LUCIA DOLORES ARCE, SOFIA DIAZ, CARMEN PEREZ, REFAEL ARCE, OSVALDA ARCE, y de niños que -lamentablemente- hacían de escudo a los agresores. Es así, que el Sr. PEREZ, con ayuda de los comuneros tuvo que abandonar el predio a las corridas tras las lesiones físicas sufridas y amenazas de muerte con riesgo de perder su vida. Los demás comuneros agredidos se refugiaron dentro de la vivienda, mientras que en su alrededor permanecían los agresores con palos y piedras, por varias horas, pero por suerte, llegó de manera sorpresiva la POLICIA DE RACO, y los agresores salieron corriendo a esconderse en sus propias casas. Todos ellos son “INSTRUIDOS” por un abogado del fuero local de nombre: HECTOR GOMEZ NACUSSE, M.P 4817.
La violencia ejercida por los Arce y otros, continuo al día siguiente (Domingo 11 de Noviembre de 2012) a hs. 16:00, cuando otros comuneros: Simón Pérez, Julio Toledo, Pedro Eduardo Pérez y su Sra. esposa, se apersonaron en la vivienda comunitaria para controlar los materiales, ya que en la misma se encuentra acopio de materiales de construcción, refrigerio para niños, donaciones de ropas para familias de la Comunidad, zapatillas, frazadas, heladeras, camas, caño manguera, documentación publica de la comunidad, y en un segundo aparecieron violentamente: CARLOS FLORENCIO ARCE, CESAR ARCE, RAFAEL ARCE, JUAN CARLOS (ALIAS PECHO), LUCIA DOLORES ARCE, ORLANDO PÉREZ (ALIAS NEGRO DE PECHO), PABLO JULIÁN PÉREZ, NOEMÍ DEL V. DÍAZ, GREGORIO DÍAZ, OSVALDA ARCE, CARMEN MARGARITA PEREZ, GRISELDA PÉREZ, IVANA PÉREZ, DIEGO ARCE, y un grupo de menores de edad muñidos con palos y piedras; sin mediar palabras, todos los nombrados ingresaron al terreno de propiedad de la comunidad y comenzaron a atacar salvajemente al comunero PEDRO EDUARDO PÉREZ y a su Sra. esposa, con golpes de puños, pedradas y garrotazos. Al ser mayoría, el comunero JULIO TOLEDO trató de apaciguar y defender al matrimonio quienes estaban siendo brutalmente golpeados, y por lo consiguientes TOLEDO también fue lesionado con heridas en su cabeza. En medio de esto, apareció BENJAMÍN DÍAZ (uno de los agresores) gritando a viva voz diciendo: “te voy hacer acá matando hijo de puta” (sic), (dirigiéndose al comunero PEDRO EDUARDO PÉREZ), se volvió corriendo a su casa y desde allí se vino corriendo con una escopeta de doble caño, que a unos cinco metros, remonto y gatillóy se escuchó el disparo. El comunero PEDRO PEREZ atinó a tirarse detrás de una barranca que colinda la pared de la vivienda, salvándose de recibir el impacto. A posterior, el agresor fue reducido, quien a través de un forcejeo se convenció al agresor dejar el arma, mientras tanto, el comunero PEDRO EDUARDO PÉREZ y su esposa seguían siendo golpeados brutalmente por los demás agresores y menores.
El día miércoles 05 de Diciembre de 2012, en el terreno objeto del conflicto, se hizo presente el Juez de Paz donde se llevó a cabo la inspección ocular en el marco del juicio caratulado: Comunidad Indígena El Nogalito C/ Arce Carlos Florencio S/ Amparo a la Simple Tenencia, que atento a la inspección ocular realizada surge que los agresores han venido realizando actos de turbación de propiedad y violencia que nos impiden el acceso al terreno comunitario. La inspección ocular realizada el 05 de Diciembre de 2012, surge que LOS AGRESORES han variado la situación del predio en forma violenta y sustancial con el robo de alambres, postes, carteles, caño manguera, y el robo de la columna y medidor de luz de línea EDET concretado en la noche antes de la inspección ocular del 05-12-12. Ello si se lo compara con la inspección ocular ya efectuada el día 20 de Septiembre de 2012, Amparo que fue rechazado por el SR. JUEZ DE PAZ en virtud a la prueba ofrecida por esta comunidad indígena oportunamente. A partir de esta última inspección ocular del 05-12-2012, se ha constatado innumerables daños materiales y robos, etc., ejercidas por los demandados.
Ante la peligrosidad de los agresores, se gestionó la presencia de la Gendarmería para el acompañamiento de la medida efectuada por el Juez de Paz.
El mismo día 05-12-12, luego de efectuar la medida de inspección ocular por el Juez de Paz, se radico la denuncia ante la comisaría de Lules por ROBO DE COLUMNA Y MEDIDOR DE LUZ.La policía tardó más de 15 días para apersonarse al lugar de los hechos para constatar el robo del medidor de luz y columna, allí, los agresores impidieron el ingreso de la fuerza pública para efectuar la constatación del robo.
A pesar de la gravedad de los hechos denunciados y habiendo solicitado MEDIDA CAUTELAR DE PROTECCIÓN DE PERSONA, la misma se nos fue RECHAZADA por la fiscalía.
Todo lo relatado ha sido objeto de comunicación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el marco de una medida cautelar de protección a favor de las comunidades indígenas de la Provincia en contra del Estado Argentino por violación a los derechos de nuestros Pueblos Originarios que la habitan. En este marco, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha resuelto a favor de la Comunidad Indígena El Nogalito una medida cautelar de protección a fin de garantizar la vida y la integridad personal de los integrantes de la Comunidad Indígena El Nogalito (Pueblo Lule), y a su vez, la CIDH solicita al Gobierno Argentino, atraves de Cancillería, en el punto uno, de que: 1)- …adopte las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física de los integrantes de la Comunidad Indígena El Nogalito (Pueblo Lule),… entre otros pedidos por la Comisión.
…¿QUE HIZO EL PODER JUDICIAL?.....
EL PODER JUDICIAL ES RESPONSABLE DE NO HBER PREVISTO ESTOS ACTOS DE VANDALISMOS QUE SE VENIAN PROGRAMANDO!!!
¿ESTAN ESPERANDO QUE NOS MATEN???
Nuestra Casa fue construida en base de sacrificio y esmero, por y para el bienestar de nuestro Pueblo indio.
¡Nada les da derechos a producir la maldad, el daño intencional y la guerra psicológica en contra de nuestra comunidad y nuestros derechos vulnerables!
Detrás de todo esto también hay terceros terratenientes ardides que inducen a este grupo a promover el vandalismo. Sabemos quiénes son los que se esconden detrás de las sombras.
¿¿¿QUIEN SE HACE RESPONSABLE DE TODO ESTO?? EL PODER JUDICIAL?? EL ACTUAL ESTADO ARGENTINO??
No es un problema vecinal, familiar ni interno de la Comunidad indígena. Es un problema deterratenientes privados que atacan salvajemente a miembros integrantes de la comunidad con fines de adueñarse de tierras comunitarias de posesión indígena, relevadas en el marco de la Ley Nacional N° 26.160 y 26.554 y de reconocimiento constitucional con Personería Jurídica INAI N° 006/2003, en concordancia con el Art. 75 inc. 17 y 22, C.N. Art. 149 Const. Provincial, Cap. 5°. Convenio 169 de la OIT.
JallallaJallallaPachamama.-
JoaquinPerez
Cacique Ggral.
Comunidad Indígena El Nogalito
Pers. Jurid. Resolución INAI N°006/03
Pueblo los Lule - Tucumán, Argentina"
lunes, 10 de junio de 2013
Incendian casa comunitaria del Pueblo Lule
El pasado martes 04 de junio, la casa de la Comunidad comunitaria del pueblo Lule de El Nogalito, provincia de Tucumán, fue prendida fuego de modo intencional, por el terrateniente Carlos Florencio Arce y otros agresores, colindantes del territorio donde se encuentra ubicada la casa. Reproducimos denuncia :
"Lo que tarda la compañera Evita…" por Carlos del Frade
Las publicidades de los bancos y los supermercados, ya sea para multiplicar o ahorrar dinero, muestran la imagen de Julio Argentino Roca como sinónimo del billete de mayor circulación en la vida de los argentinos.
A pesar de que el gobierno ya decidió e imprimió los papeles con la cara de Evita, Roca resiste y tiene varios defensores. No solamente desde lo histórico y político, sino también en lo que sucede con los pueblos originarios y sus tierras, justamente por la decisión de los que impulsaron su reemplazo por la figura de la abanderada de los humildes. Evita tarda en reemplazar a Roca no solamente en los billetes sino también en la realidad existencial.
“En 1879 el país entero saludó alborozado y optimista la recuperación de nuestros territorios patagónicos y chaqueños. Ambos peligraban. La soberanía argentina era especialmente codiciada por el vecino allende Los Andes. Algunos aborígenes traficaban en Chile ganado robado en nuestras pampas y allí recibían armamento y alicientes para que prosigan con sus periódicas destrucciones…Roca fue el impulsor de las más trascendente transformaciones en las tres décadas que ejerció un notable liderazgo político en el país”, acaba de escribir en un proyecto de resolución, el diputado nacional de UNIR, Alberto Asseff, en defensa del Videla del siglo diecinueve.
El 31 de diciembre de 1878, el diario “El Nacional” titulaba: "Entrega de indios": "Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia". La misma publicación agregaba que "la desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre aprieta contra su seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia".
Los datos históricos agregan que la ley de remate público del 3 de diciembre de 1882 otorgó 5.473.033 de hectáreas a los especuladores. Otra ley, la 1552 llamada con el irónico nombre de "derechos posesorios", adjudicó 820.305 hectáreas a 150 propietarios. La ley de "premios militares" del 5 de setiembre de 1885, entregó a 541 oficiales superiores del Ejército Argentino 4.679.510 hectáreas en las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego. Y, por otro lado, el Congreso de la Nación premió al general Roca con otras 15.000 hectáreas. Para el historiador Felipe Pigna: “La llamada "conquista del desierto" sirvió para que entre 1876 y 1903, es decir, en 27 años, el Estado regalase o vendiese por moneditas 41.787.023 hectáreas a 1.843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos económicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel período”. Eso es lo que defiende el diputado Asseff.
Pero Roca también insiste por otros medios.
La Cumbre Nacional de Pueblos y Organizaciones Indígenas acaba de denunciar que el censo de las comunidades no se realizó en su totalidad porque se gastó el 76 por ciento del dinero y sólo se relevó el 24,5 por ciento de ellas.
“Las cifras son más impactantes si las sometemos a un análisis cualitativo y tomamos las provincias de más alta conflictividad con los pueblos indígenas como Salta, Jujuy, Formosa, Chaco y Neuquén. En estas provincias está el 66,5 por ciento del total de las comunidades indígenas del país y en ellas el programa de relevamiento sólo se ha cumplido en un 4,11 por ciento”, apunta el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen.
Roca sigue vigente no solamente en los billetes sino también en la realidad argentina del siglo veintiuno.
Por eso tarda tanto la compañera Evita…
A pesar de que el gobierno ya decidió e imprimió los papeles con la cara de Evita, Roca resiste y tiene varios defensores. No solamente desde lo histórico y político, sino también en lo que sucede con los pueblos originarios y sus tierras, justamente por la decisión de los que impulsaron su reemplazo por la figura de la abanderada de los humildes. Evita tarda en reemplazar a Roca no solamente en los billetes sino también en la realidad existencial.
“En 1879 el país entero saludó alborozado y optimista la recuperación de nuestros territorios patagónicos y chaqueños. Ambos peligraban. La soberanía argentina era especialmente codiciada por el vecino allende Los Andes. Algunos aborígenes traficaban en Chile ganado robado en nuestras pampas y allí recibían armamento y alicientes para que prosigan con sus periódicas destrucciones…Roca fue el impulsor de las más trascendente transformaciones en las tres décadas que ejerció un notable liderazgo político en el país”, acaba de escribir en un proyecto de resolución, el diputado nacional de UNIR, Alberto Asseff, en defensa del Videla del siglo diecinueve.
El 31 de diciembre de 1878, el diario “El Nacional” titulaba: "Entrega de indios": "Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia". La misma publicación agregaba que "la desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre aprieta contra su seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia".
Los datos históricos agregan que la ley de remate público del 3 de diciembre de 1882 otorgó 5.473.033 de hectáreas a los especuladores. Otra ley, la 1552 llamada con el irónico nombre de "derechos posesorios", adjudicó 820.305 hectáreas a 150 propietarios. La ley de "premios militares" del 5 de setiembre de 1885, entregó a 541 oficiales superiores del Ejército Argentino 4.679.510 hectáreas en las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego. Y, por otro lado, el Congreso de la Nación premió al general Roca con otras 15.000 hectáreas. Para el historiador Felipe Pigna: “La llamada "conquista del desierto" sirvió para que entre 1876 y 1903, es decir, en 27 años, el Estado regalase o vendiese por moneditas 41.787.023 hectáreas a 1.843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos económicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel período”. Eso es lo que defiende el diputado Asseff.
Pero Roca también insiste por otros medios.
La Cumbre Nacional de Pueblos y Organizaciones Indígenas acaba de denunciar que el censo de las comunidades no se realizó en su totalidad porque se gastó el 76 por ciento del dinero y sólo se relevó el 24,5 por ciento de ellas.
“Las cifras son más impactantes si las sometemos a un análisis cualitativo y tomamos las provincias de más alta conflictividad con los pueblos indígenas como Salta, Jujuy, Formosa, Chaco y Neuquén. En estas provincias está el 66,5 por ciento del total de las comunidades indígenas del país y en ellas el programa de relevamiento sólo se ha cumplido en un 4,11 por ciento”, apunta el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen.
Roca sigue vigente no solamente en los billetes sino también en la realidad argentina del siglo veintiuno.
Por eso tarda tanto la compañera Evita…
Pino Solanas: "La alianza con la UCR y Prat Gay no seguirá más allá de octubre"
A días de anunciarlo, el diputado de Proyecto Sur le puso plazos al frente opositor en la Capital Federal y asumió que es una alianza meramente electoral. "Es una garantía para enfrentar al kirchnerismo y la corrupción, de la que forma parte el macrismo en la Ciudad", afirmó.
El diputado nacional por Proyecto Sur Fernando "Pino" Solanas admitió que el frente con los radicales y la Coalición Cívica de Prat Gay en Capital Federal "no seguirá más allá de octubre".
El diputado nacional por Proyecto Sur Fernando "Pino" Solanas admitió que el frente con los radicales y la Coalición Cívica de Prat Gay en Capital Federal "no seguirá más allá de octubre".
"Nunca acordaríamos con los radicales en la provincia de Buenos Aires, en Río Negro o en Córdoba, por citar ejemplos. En la Ciudad el radicalismo fue fuerte pero sus afiliados y sus dirigentes emigraron a otros partidos. Aspiramos a continuar con las fuerzas que conforman Coalición Sur; con los radicales y Prat Gay es una alianza táctica que no seguirá más allá de octubre", aseguró a un diario nacional el cineasta.
Además, afirmó que su frente opositor con la diputada Elisa Carrió es una "garantía para enfrentar al kirchnerismo y la corrupción, de la que forma parte el macrismo en la Ciudad" y se mostró confiado de que la alianza "relegará al Frente para la Victoria (FpV) al tercer lugar".
En la Capital, el convite estará integrado por la Coalición Cívica, Movimiento Proyecto Sur, Socialismo, GEN, Radicalismo, PODES y Libres del Sur, según se confirmó la semana pasada. El objetivo es enfrentar al FpV y al PRO en las próximas elecciones legislativas. No obstante, acordaron dirimir la conformación de las listas en las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
"Es un espacio grande, no es una sola fuerza política y si estamos en sectores distintos es porque tenemos acuerdos y desacuerdos. Para eso están las primarias. Y las puertas abiertas para que aquellos que se fueron sin que los echen vuelvan sin que los llamen", apuntó Solanas.
Además, afirmó que su frente opositor con la diputada Elisa Carrió es una "garantía para enfrentar al kirchnerismo y la corrupción, de la que forma parte el macrismo en la Ciudad" y se mostró confiado de que la alianza "relegará al Frente para la Victoria (FpV) al tercer lugar".
En la Capital, el convite estará integrado por la Coalición Cívica, Movimiento Proyecto Sur, Socialismo, GEN, Radicalismo, PODES y Libres del Sur, según se confirmó la semana pasada. El objetivo es enfrentar al FpV y al PRO en las próximas elecciones legislativas. No obstante, acordaron dirimir la conformación de las listas en las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
"Es un espacio grande, no es una sola fuerza política y si estamos en sectores distintos es porque tenemos acuerdos y desacuerdos. Para eso están las primarias. Y las puertas abiertas para que aquellos que se fueron sin que los echen vuelvan sin que los llamen", apuntó Solanas.
El titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dijo que el cese de comercialización será anunciado el martes por la Mesa de Enlace. Según el dirigente, "no afectará a la gente".
Después de varios amagues, los dirigentes agropecuarios finalmente decidieron lanzar un nuevo paro contra las "políticas de destrucción del campo" del Gobierno nacional, tal como adelantó Buzzi.
El titular de la Federación Agraria explicó que la medida, que será anunciada el martes y que tendrá una prolongación de una semana, "es en respuesta a un Gobierno que ha puesto como enemigo a uno de los motores principales que tiene la actividad argentina".
Según el empresario, el cese de comercialización incluirá a los granos, y a las cargas de cereales para los barcos que están esperando en los puertos, "y probablemente también a la hacienda".
"El sector agropecuario argentino va al paro. Van los productores agrícolas, los ganaderos, las economías regionales, todos", enfatizó Buzzi en declaraciones a radio Mitre.
El dirigente aseguró que la protesta "no va a afectar a la gente". "Es una medida que tiene que ver con los barcos que están esperando en los puertos, con el cese de comercialización de granos, y que probablemente también incluirá la hacienda, aunque no va a faltar carne en las carnicerías", aseguró.
Tras criticar reiteradamente las políticas oficiales, Buzzi dijo que la Mesa de Enlace busca "poner en la agenda pública que los productores están destruidos gracias a la tarea incansable del Gobierno".
El titular de la Federación Agraria explicó que la medida, que será anunciada el martes y que tendrá una prolongación de una semana, "es en respuesta a un Gobierno que ha puesto como enemigo a uno de los motores principales que tiene la actividad argentina".
Según el empresario, el cese de comercialización incluirá a los granos, y a las cargas de cereales para los barcos que están esperando en los puertos, "y probablemente también a la hacienda".
"El sector agropecuario argentino va al paro. Van los productores agrícolas, los ganaderos, las economías regionales, todos", enfatizó Buzzi en declaraciones a radio Mitre.
El dirigente aseguró que la protesta "no va a afectar a la gente". "Es una medida que tiene que ver con los barcos que están esperando en los puertos, con el cese de comercialización de granos, y que probablemente también incluirá la hacienda, aunque no va a faltar carne en las carnicerías", aseguró.
Tras criticar reiteradamente las políticas oficiales, Buzzi dijo que la Mesa de Enlace busca "poner en la agenda pública que los productores están destruidos gracias a la tarea incansable del Gobierno".
Rusia pondrá en servicio el 'asesino del escudo antimisiles de EE.UU.' en 2013
Rusia pondrá en servicio en 2013 el nuevo misil balístico intercontinental Rubezh, descrito como "el asesino del escudo antimisiles de EE.UU", según afirmó un alto cargo militar ruso.
El coronel general Vladímir Zarudnitski, el jefe del departamento de operaciones del Estado Mayor General, relató que el primer regimiento provisto de estos misiles verá su despliegue en 2014. El misil prototipo realizó exitosamente su cuarta prueba este seis de junio en el cosmódromo de Kapustin Yar, en la provincia meridional de Astracán, desde una lanzadora móvil.
"Para finalizar las pruebas hace falta un lanzamiento más, fechado para este año. Después el sistema será puesto al servicio de las fuerzas estratégicas de misiles. El despliegue del primer regimiento dotado de este tipo de armas comenzará en 2014", contó Zarudnitski, sin detallar las características de la nueva arma.
Al finalizar las pruebas de Rubezh la semana pasada, el viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogozin, resaltó que "ni la defensa antimisiles estadounidense actual ni las futuras serán capaces de impedir que este misil alcance su objetivo".
El político hizo hincapié en que Rusia continuará aumentando su potencial para "garantizar absoluta libertad de acción en caso de que nuestro país sea agredido".
En 2012 Moscú empezó a hablar de nuevos misiles. Entonces se trataba de dos nuevos tipos de armas estratégicas pensados como una respuesta al despliegue del escudo antimisiles de EE.UU. en Europa.
En particular, Rusia está desarrollando un nuevo misil balístico intercontinental pesado de 100 toneladas que superará incluso al misil más potente del mundo, el Voyevoda, y otro misil balístico intercontinental de combustible sólido que sustituirá a los complejos misiles de quinta generación Yars y Tópol-M.
El escudo antimisiles de EE.UU. en Europa ha sido un punto de fricción entre Moscú y Washington por la renuencia de este a presentar garantías jurídicas de que el sistema no va dirigido contra las fuerzas estratégicas rusas.
domingo, 9 de junio de 2013
INFORME ESPECIAL: Se cumplen 57 años de los Fusilamientos de José L. Suarez. "La vida por Perón."
"La larga noche del 9 de junio vuelve sobre mí, por segunda vez me saca de “las suaves, tranquilas estaciones”. Ahora, durante casi un año no pensaré en otra cosa, abandonaré mi casa y mi trabajo, me llamaré Francisco Freyre, tendré una cédula falsa con ese nombre, un amigo me prestará una casa en el Tigre, durante dos meses viviré en un helado rancho de Merlo, llevaré conmigo un revólver, y a cada momento las figuras del drama volverán obsesivamente: Livraga bañado en sangre caminando por aquel interminable callejón por donde salió de la muerte..."Rodolfo Walsh, Operación Masacre.
Apenas cinco palabras: "Hay un fusilado que vive."
Ya se sabe que aquella frase, susurradas al oído de Rodolfo Walsh mientras jugaba al ajedrez en un cafetín de La Plata, fue el punto de partida de Operación Masacre, el libro que desnudó –debido al testimonio de Miguel Ángel Livraga, el sobreviviente en cuestión– la trama profunda del asesinato de un grupo de civiles en un basural de José León Suárez, durante la represión desatada por la llamada Revolución Libertadora para sofocar el levantamiento del 9 de junio de 1956.
La conspiración de los generales peronistas Juan José Valle y Raúl Tanco había sido infiltrada por los servicios de inteligencia del régimen encabezado por el general Pedro Aramburu y el almirante Isaac Rojas. De modo que ellos conocían con antelación dónde y cómo iría a estallar la asonada. Sin embargo, la dejaron correr para así aplicar sobre sus protagonistas un "escarmiento" que resultara disciplinante y ejemplar. Entre aquel sábado y el 12 de junio, en seis lugares diferentes –la Penitenciaría Nacional, la Regional Lanús de la Policía Bonaerense, Campo de Mayo, el Regimiento VII de La Plata y la Escuela de Mecánica del Ejército, además del ya mencionado basural–, fueron fusilados 18 militares y 13 civiles. Para tal fin, los verdugos escenificaron parodias de juicios sumarísimos, se valieron de decretos –que establecían la Ley Marcial y la pena de muerte– promulgadas con posterioridad a los arrestos y adulteraron los registros para legalizar esos crímenes. Aquellas matanzas no fueron fruto de una medida de excepción sino –junto con el bombardeo del 16 de junio de 1955– el acto fundacional del terrorismo de Estado en la Argentina y, como tal, el anticipo de un genocidio. La impunidad que gozaron los asesinos habría de alentar la escalada criminal que culminó en 1976 con el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas.
EL FESTÍN DE LOS FUSILES.
En 1970, un hombre demacrado y ojeroso saltaría al estrellato político desde el Ministerio de Bienestar Social. Corría la presidencia del general Alejandro Lanusse. Y Francisco Manrique, adalid de los jubilados y padre del PRODE, era la cara humana de esa dictadura. Nada hacía suponer que sus manos estaban manchadas con sangre.
Tres lustros atrás, había empezado a trepar los primeros peldaños del poder en su calidad de edecán del presidente Aramburu.
Durante el anochecer del 11 de junio de 1956 atendió el teléfono en la Casa Rosada. Del otro lado de la línea, oyó una voz que, simplemente, dijo: "Valle se quiere entregar." Era un conocido suyo: Andrés Gabrielli. En su departamento de la Avenida Corrientes estaba Valle, por entonces el prófugo más buscado del país. Manrique garantizó que se le respetaría la vida.
A la madrugada del martes, Manrique salió al frente de una comisión militar para detener a Valle.
Horas antes, Héctor Cándido, de 21 años, un aspirante del tercer año en la Escuela de Mecánica del Ejército, regresó tras un franco a esa dependencia, ubicada sobre la calle Pichincha. La ciudad estaba convulsionada y cerca del Regimiento tuvo que identificarse para avanzar. Adentro imperaba un clima vidrioso y él permaneció por horas en la guardia. Entonces vino un aspirante más antiguo y se puso a señalar: "¡A ver, vos, vení, y vos, y vos!" Los elegidos fueron con él hasta un descampado. Les dieron un fusil a cada uno, antes de formarlos en grupo. Y los pusieron delante de cuatro suboficiales. Recién ahí Cándido se dio cuenta de que integraba un pelotón de fusilamiento. Las ejecuciones de los suboficiales Miguel Paolini, José Rodríguez, Ernesto Gareca y
Hugo Quiroga fueron simultáneas. El general Ricardo Arandia daba las órdenes. Garecca se abrió la camisa al morir. Rodríguez alcanzó a dar unos pasos antes de caer de bruces. Arandia les dispensó los tiros de gracia. En ese instante, tras una maldición a viva voz, Cándido vomitó hasta vaciar las tripas.
Ya durante el alba del martes, Manrique –que lucía jinetas de capitán de navío–, llevó a Valle hacia el Regimiento I de Palermo. En el trayecto, intentó ser amable, y dijo: "Gabrielli le salvó la vida, general." Valle no le contestó.
En Palermo fue sometido a un interrogatorio, después del cual se le dijo que ha sido condenado a la pena de muerte.
Su siguiente escala fue la Penitenciaría Nacional.
Tal vez en su celda haya evocado la figura de su asesino.
Aramburu y él habían ingresado juntos al Colegio Militar. Allí serían compañeros de banco hasta que egresaron como subtenientes. En aquellos tiempos los unía una gran amistad. Hasta compartían con sus familias largos veraneos en Mar del Plata. Años más tarde, con otros generales, participaron en la constitución de una sociedad para la construcción de un edificio en las calles presidente Perón y General Urquiza, en Mar del Plata. Pero, ya se sabe, tomaron caminos diferentes. La esposa de Valle imploró clemencia la noche el 12 de junio, apelando al viejo amigo. No obtuvo respuesta. Minutos después, un oficial con semblante impávido pasó por la celda del condenado para transmitirle las dos últimas palabras que oiría en su vida: "Ya es la hora."
En ese mismo instante, el coronel Ricardo Ibazeta aguardaba en Campo de Mayo su turno para el paredón, junto con otros cinco sublevados. Su esposa, Susana, había ido a la quinta presidencial de Olivos para pedir clemencia. Desde el lado exterior del portón, un guardia le indicó que esperara. Aquella espera se prolongó por un cuarto de hora. Recién entonces, fue atendida por Manrique. Ella le pidió hablar con Aramburu. La respuesta fue: "Lo siento, señora, el presidente está durmiendo"
El coronel fue fusilado al filo de la medianoche.
TOMO Y OBLIGO.
Tres lustros atrás, había empezado a trepar los primeros peldaños del poder en su calidad de edecán del presidente Aramburu.
Durante el anochecer del 11 de junio de 1956 atendió el teléfono en la Casa Rosada. Del otro lado de la línea, oyó una voz que, simplemente, dijo: "Valle se quiere entregar." Era un conocido suyo: Andrés Gabrielli. En su departamento de la Avenida Corrientes estaba Valle, por entonces el prófugo más buscado del país. Manrique garantizó que se le respetaría la vida.
A la madrugada del martes, Manrique salió al frente de una comisión militar para detener a Valle.
Horas antes, Héctor Cándido, de 21 años, un aspirante del tercer año en la Escuela de Mecánica del Ejército, regresó tras un franco a esa dependencia, ubicada sobre la calle Pichincha. La ciudad estaba convulsionada y cerca del Regimiento tuvo que identificarse para avanzar. Adentro imperaba un clima vidrioso y él permaneció por horas en la guardia. Entonces vino un aspirante más antiguo y se puso a señalar: "¡A ver, vos, vení, y vos, y vos!" Los elegidos fueron con él hasta un descampado. Les dieron un fusil a cada uno, antes de formarlos en grupo. Y los pusieron delante de cuatro suboficiales. Recién ahí Cándido se dio cuenta de que integraba un pelotón de fusilamiento. Las ejecuciones de los suboficiales Miguel Paolini, José Rodríguez, Ernesto Gareca y
Hugo Quiroga fueron simultáneas. El general Ricardo Arandia daba las órdenes. Garecca se abrió la camisa al morir. Rodríguez alcanzó a dar unos pasos antes de caer de bruces. Arandia les dispensó los tiros de gracia. En ese instante, tras una maldición a viva voz, Cándido vomitó hasta vaciar las tripas.
Ya durante el alba del martes, Manrique –que lucía jinetas de capitán de navío–, llevó a Valle hacia el Regimiento I de Palermo. En el trayecto, intentó ser amable, y dijo: "Gabrielli le salvó la vida, general." Valle no le contestó.
En Palermo fue sometido a un interrogatorio, después del cual se le dijo que ha sido condenado a la pena de muerte.
Su siguiente escala fue la Penitenciaría Nacional.
Tal vez en su celda haya evocado la figura de su asesino.
Aramburu y él habían ingresado juntos al Colegio Militar. Allí serían compañeros de banco hasta que egresaron como subtenientes. En aquellos tiempos los unía una gran amistad. Hasta compartían con sus familias largos veraneos en Mar del Plata. Años más tarde, con otros generales, participaron en la constitución de una sociedad para la construcción de un edificio en las calles presidente Perón y General Urquiza, en Mar del Plata. Pero, ya se sabe, tomaron caminos diferentes. La esposa de Valle imploró clemencia la noche el 12 de junio, apelando al viejo amigo. No obtuvo respuesta. Minutos después, un oficial con semblante impávido pasó por la celda del condenado para transmitirle las dos últimas palabras que oiría en su vida: "Ya es la hora."
En ese mismo instante, el coronel Ricardo Ibazeta aguardaba en Campo de Mayo su turno para el paredón, junto con otros cinco sublevados. Su esposa, Susana, había ido a la quinta presidencial de Olivos para pedir clemencia. Desde el lado exterior del portón, un guardia le indicó que esperara. Aquella espera se prolongó por un cuarto de hora. Recién entonces, fue atendida por Manrique. Ella le pidió hablar con Aramburu. La respuesta fue: "Lo siento, señora, el presidente está durmiendo"
El coronel fue fusilado al filo de la medianoche.
TOMO Y OBLIGO.
Es posible que el comisario inspector Rodolfo Rodríguez Moreno no haya podido recordar con precisión aquella misma medianoche, ya que la atravesó atiborrado de ginebra, derrumbado sobre la barra de un tugurio de mala muerte, en algún lugar del sur bonaerense.
Durante el atardecer del domingo, en su calidad de jefe de la Regional San Martín, recibió una orden por vía telefónica: "¡Fusile a los detenidos! ¡Fusile a todos!" Esas palabras, trasmitidas por vía telefónica, habían salido de la boca del mismísimo jefe de la fuerza, el teniente coronel Desiderio Fernández Suárez. Se refería a 12 civiles apresados en una casa de la zona. Rodríguez Moreno no salía de su asombro. Y repreguntó la orden una y otra vez. Fernández Suárez, entonces, montó en cólera. El comisario tuvo una duda: ¿cómo se hace un fusilamiento? Él lo ignoraba y no conocía a nadie que lo supiera. Ni sabía donde efectuar el asunto. "¡Mire el problema que se hace, el lugar! ¡Llévelo a cualquier baldío y fusile a todos!"
El lugar elegido fue ese basural de José León Suárez. Los 12 detenidos llegaron allí amontonados en un camión. Julio Troxler advirtió enseguida que el destino era la muerte. El comisario dirigió personalmente el operativo. Hubo fallas. Juan Carlos Livraga se alejó corriendo hacia la oscuridad. Troxler y Reinaldo Benavídez también lograron escapar. Carlos Lisazo no tuvo la misma suerte, al igual que Marcelo Brión. Miguel Ángel Giunta escapó, pero su amigo Francisco Garibotti no pudo. Nicolás Carranza suplicó en nombre de sus hijos que no lo mataran, pero sin éxito. A Vicente Rodríguez, sus 120 kilos le impidieron correr y cayó abatido. Horacio Di Chiano pudo escapar, lo mismo que Rogelio Díaz. El propio Rodríguez Moreno remató a los heridos; cinco, en total.
Con la excepción de Aramburu, los responsables de la masacre no fueron rozados por el juicio de la Historia.
La orden
Los mandantes
Los fusilamientos de junio de 1956 fueron ordenados por Rojas, Aramburu y los ministros de Ejército, Arturo Ossorio Arana; de Marina, Teodoro Hartung; de la Fuerza Aérea, Julio César Krause; y de Justicia, Laureano Landaburu.
El presidente duerme
Durante el atardecer del domingo, en su calidad de jefe de la Regional San Martín, recibió una orden por vía telefónica: "¡Fusile a los detenidos! ¡Fusile a todos!" Esas palabras, trasmitidas por vía telefónica, habían salido de la boca del mismísimo jefe de la fuerza, el teniente coronel Desiderio Fernández Suárez. Se refería a 12 civiles apresados en una casa de la zona. Rodríguez Moreno no salía de su asombro. Y repreguntó la orden una y otra vez. Fernández Suárez, entonces, montó en cólera. El comisario tuvo una duda: ¿cómo se hace un fusilamiento? Él lo ignoraba y no conocía a nadie que lo supiera. Ni sabía donde efectuar el asunto. "¡Mire el problema que se hace, el lugar! ¡Llévelo a cualquier baldío y fusile a todos!"
El lugar elegido fue ese basural de José León Suárez. Los 12 detenidos llegaron allí amontonados en un camión. Julio Troxler advirtió enseguida que el destino era la muerte. El comisario dirigió personalmente el operativo. Hubo fallas. Juan Carlos Livraga se alejó corriendo hacia la oscuridad. Troxler y Reinaldo Benavídez también lograron escapar. Carlos Lisazo no tuvo la misma suerte, al igual que Marcelo Brión. Miguel Ángel Giunta escapó, pero su amigo Francisco Garibotti no pudo. Nicolás Carranza suplicó en nombre de sus hijos que no lo mataran, pero sin éxito. A Vicente Rodríguez, sus 120 kilos le impidieron correr y cayó abatido. Horacio Di Chiano pudo escapar, lo mismo que Rogelio Díaz. El propio Rodríguez Moreno remató a los heridos; cinco, en total.
Con la excepción de Aramburu, los responsables de la masacre no fueron rozados por el juicio de la Historia.
La orden
Los mandantes
Los fusilamientos de junio de 1956 fueron ordenados por Rojas, Aramburu y los ministros de Ejército, Arturo Ossorio Arana; de Marina, Teodoro Hartung; de la Fuerza Aérea, Julio César Krause; y de Justicia, Laureano Landaburu.
El presidente duerme
El poema "El Presidente Duerme", de José Gobello, alude a un episodio que lo tuvo a Manrique de protagonista.
"La noche yace muda como un ajusticiado, Más allá del silencio nuevos silencios crecen, Cien pupilas recelan las sombras de la sombra, Velan las bayonetas. Y el presidente duerme / El llanto se desató frente a las altas botas. Calle mujer, no sea que el llanto lo despierte. Sólo vengo a pedirle la vida de mi esposo. ¡El presidente duerme! / Reflectores desgarran el seno de la noche, El terraplén se aprestó a sostener la muerte, El pueblo se desveló de angustia y de impotencia Y el presidente duerme /Tras de las bocas mudas laten hondos clamores... con su deber y que ninguno tiemble. De frío ni de miedo! En una alcoba tibio El presidente duerme / Viva la patria! Y luego los dedos temblorosos, Un sargento que llora, soldados que obedecen, Veinticuatro balazos horadando el silencio... Y el presidente duerme. / Acres rosas de sangre florecen en los pechos, El rocío mitigó las heridas aleves, Seis hombres caen de bruces sobre la tierra helada Y el presidente duerme / ¡Silencio! ¡Que ninguno levante una protesta! ¡Que cese todo llanto! ¡Que nadie se lamente!
Un silencio compacto se adueñó de la noche. Y el presidente duerme. /Oh, callan, callan todos! Callan los camaradas... Callan los estadistas, los prelados, los jueces... El Pueblo ensangrentado se tragó las palabras Y el presidente duerme. / El Pueblo yace mudo como un ajusticiado, Pero, bajo el silencio, nuevos rencores crecen. / Hay ojos desvelados que acechan en la sombra. Y el presidente duerme."
Dos décadas después, paradójicamente, Gobello apoyaría a la última dictadura.
Dos décadas después, paradójicamente, Gobello apoyaría a la última dictadura.
El represor que relató en primera persona los delitos de la dictadura. Por Ricardo Ragendorfer
Tramitaba una pensión militar por "neurosis de guerra". En tren de fundamentar esa solicitud, concibió uno de los documentos más estremecedores sobre el terrorismo de Estado. Entre sus víctimas, tres jefes montoneros.
El pacto de silencio entre los militares de la última dictadura y la destrucción –o el ocultamiento– de los archivos sobre la llamada "lucha antisubversiva", hicieron que la reconstrucción de su esquema operativo y la identidad de los represores dependieran principalmente del testimonio de sobrevivientes. Pero hubo excepciones.
El general Ramón Camps, por ejemplo, solía alternar las tareas punitivas con la escritura de sus andanzas. Prueba de ello es su libro Caso Timerman, punto final (editorial Roca /1982), en el cual agradecía al ex gobernador bonaerense Ibérico Saint-Jean, a su ministro Jaime Lamont Smart y a otros funcionarios por la asistencia brindada en "la investigación y los interrogatorios tendientes a establecer el trasfondo del diario La Opinión". Tres décadas después, aquella frase fue el punto de partida del procesamiento de Smart, quien tuvo el dudoso mérito de ser el primer civil detenido por delitos de lesa humanidad.
Lo cierto es que, en los últimos tres años, la desclasificación y el análisis de legajos del personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea –realizados por equipos del Archivo Nacional de la Memoria (ANM) y la Dirección Nacional de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia– abrieron el acceso a nuevos nombres y datos acerca del terrorismo de Estado; en especial, al evaluarse las condecoraciones por "actos de servicio" y los reclamos administrativos por traumas mentales y enfermedades "de guerra".
Al respecto, es digno de mención el del ya finado teniente coronel Eduardo Francisco Stigliano, cuyo expediente está ahora incorporado a la Causa Nº 4012 –a cargo de la jueza federal de San Martín, Amelia Vence–, sobre los crímenes cometidos en jurisdicción del Comando de Institutos Militares, con asiento en Campo de Mayo. Los ya amarillentos papeles, presentados por ese oficial en 1991 ante la Dirección de Personal del Estado Mayor General del Ejército (EMGE) –a los que Tiempo Argentino tuvo acceso– constituyen un documento de enorme valor histórico y judicial. Allí se autoincrimina en 53 asesinatos. Confiesa su rol en secuestros y ejecuciones callejeras de jefes de Montoneros. Describe las visitas del general Leopoldo Galtieri a los campos de exterminio. Revela fusilamientos ante la presencia de todos los jerarcas militares del área. Deja al descubierto la estructura de inteligencia que actuaba en Campo de Mayo. Admite –incluso, antes que Adolfo Silingo– los vuelos de la muerte. Y no duda en reconocer el carácter criminal de la represión.
PONER EL HOMBRO.
La historia clínica de Stigliano certifica que "el 17 de septiembre de 1979, fue asistido por presentar una perforación en la mano derecha por esquirla de granada, con entrada en el dorso y salida por la palma, a la altura del dedo índice, en circunstancias en que el causante cumplía una misión de combate ordenada contra la subversión".
Aquel día, el integrante de la conducción nacional de Montoneros, Horacio Mendizábal, y el ex diputado Armando Croatto, quien encabezaba el brazo sindical de la "Orga", aguardaban en el estacionamiento del supermercado Canguro, de Munro, al "Gallego Willy". No suponían que él –cuyo nombre era Jesús María Luján Vich– había caído dos días antes en manos del Ejército. Y que ahora, traído para "marcarlos", permanecía a unos metros, en un Ford Falcon estacionado sobre la Avenida San Martín. Los represores, a su vez, no imaginaron que él saltaría del auto para malograr la emboscada con un grito. Fue el primero en caer. El tiroteo fue breve y concluyó con la muerte de sus dos compañeros, luego de que Mendizábal alcanzara a arrojar una granada. Sus esquirlas atravesaron la mano del jefe de la patota.
Ahora se sabe que este era el entonces capitán Stigliano.
No fue su primera herida "en combate". El 26 de marzo de 1976 –siempre según su historia clínica– sufrió una "herida en hombro derecho con proyectil 9 milímetros de punta hueca, que le ingresa por detrás y le sale por la región deltoidea anterior, en circunstancias que el causante cumplía una misión de combate ordenada contra la subversión".
Aquel día, como flamante interventor militar de la comisaría de Escobar –en la cual prestaba servicio Luis Patti–, Stigliano encabezó un operativo en una casa de Escobar. Desde su interior, le fue disparada esa bala. Si bien no se conoce la identidad de sus ocupantes ni el destino que corrieron, trascendería –a través del testimonio prestado el 3 de agosto de 1979 ante un sumariante militar por el sargento Carlos Ahumada, quien participó en la refriega– la identidad del resto de la patota; a saber: el teniente Carlos Subiría, el cabo primero Villarreal y el cabo Juan Koval, junto a los policías bonaerenses Sibetta y Ballesteros. De igual modo, en el sumario iniciado a raíz de las heridas sufridas por Stigliano cuando Mendizábal, Croatto y Luján fueron acribillados, el 2 de octubre de 1979 se les tomó declaración a dos integrantes de aquella patota: los sargentos Roberto Ramos y Adrián Barberis, quienes dieron fe del percance sufrido por el capitán, quien encabezaba la jefatura de la Sección de Operaciones Especiales (SOE), tal como se llamaba el grupo de tareas del Comando de Institutos Militares.
Doce años después, muy alicaído, con un cuadro depresivo creciente y aprisionado por persistentes pesadillas, Stigliano motorizó su reclamo ante el EMGE para obtener un plus salarial en concepto de invalidez y "neurosis de guerra", una plegaria, por cierto, no debidamente atendida.
EL VENTILADOR.
Aquel día, el integrante de la conducción nacional de Montoneros, Horacio Mendizábal, y el ex diputado Armando Croatto, quien encabezaba el brazo sindical de la "Orga", aguardaban en el estacionamiento del supermercado Canguro, de Munro, al "Gallego Willy". No suponían que él –cuyo nombre era Jesús María Luján Vich– había caído dos días antes en manos del Ejército. Y que ahora, traído para "marcarlos", permanecía a unos metros, en un Ford Falcon estacionado sobre la Avenida San Martín. Los represores, a su vez, no imaginaron que él saltaría del auto para malograr la emboscada con un grito. Fue el primero en caer. El tiroteo fue breve y concluyó con la muerte de sus dos compañeros, luego de que Mendizábal alcanzara a arrojar una granada. Sus esquirlas atravesaron la mano del jefe de la patota.
Ahora se sabe que este era el entonces capitán Stigliano.
No fue su primera herida "en combate". El 26 de marzo de 1976 –siempre según su historia clínica– sufrió una "herida en hombro derecho con proyectil 9 milímetros de punta hueca, que le ingresa por detrás y le sale por la región deltoidea anterior, en circunstancias que el causante cumplía una misión de combate ordenada contra la subversión".
Aquel día, como flamante interventor militar de la comisaría de Escobar –en la cual prestaba servicio Luis Patti–, Stigliano encabezó un operativo en una casa de Escobar. Desde su interior, le fue disparada esa bala. Si bien no se conoce la identidad de sus ocupantes ni el destino que corrieron, trascendería –a través del testimonio prestado el 3 de agosto de 1979 ante un sumariante militar por el sargento Carlos Ahumada, quien participó en la refriega– la identidad del resto de la patota; a saber: el teniente Carlos Subiría, el cabo primero Villarreal y el cabo Juan Koval, junto a los policías bonaerenses Sibetta y Ballesteros. De igual modo, en el sumario iniciado a raíz de las heridas sufridas por Stigliano cuando Mendizábal, Croatto y Luján fueron acribillados, el 2 de octubre de 1979 se les tomó declaración a dos integrantes de aquella patota: los sargentos Roberto Ramos y Adrián Barberis, quienes dieron fe del percance sufrido por el capitán, quien encabezaba la jefatura de la Sección de Operaciones Especiales (SOE), tal como se llamaba el grupo de tareas del Comando de Institutos Militares.
Doce años después, muy alicaído, con un cuadro depresivo creciente y aprisionado por persistentes pesadillas, Stigliano motorizó su reclamo ante el EMGE para obtener un plus salarial en concepto de invalidez y "neurosis de guerra", una plegaria, por cierto, no debidamente atendida.
EL VENTILADOR.
Dicho trámite fue tomando caminos escarpados. Tanto es así que, el 7 de noviembre de 1991, nada menos que el entonces jefe del II Cuerpo del Ejército, general de brigada Diego Soria, elevó las actuaciones al respecto hacia el EMGE con la siguiente aclaración: "Señalo la gravedad de las afirmaciones vertidas a fs. 7/8 por el causante, que deben ser analizadas por afectar a la Fuerza, exteriorizando con ello un deliberado propósito de generar problemas institucionales."
Poco antes, el 17 de octubre de 1991, un instructor de la Brigada de Caballería Brindada de Paraná le tomó declaración al ahora teniente coronel, quien a los 49 años se encontraba postrado en su domicilio de esa ciudad. En resumidas cuentas, arrancó: "Como jefe del SOE se me impuso órdenes que violaban la Constitución, las leyes y los reglamentos militares, toda vez que se identificaron con las prácticas más aberrantes que se puedan concebir."

Así fue el comienzo. A continuación, atribuiría sus trastornos emocionales a los asesinatos que se vio obligado a consumar. "Se me ordenaba matar a los subversivos prisioneros a través de médicos a mis órdenes, con inyecciones de la droga Ketalar. Luego, los cuerpos eran envueltos con nylon y se los preparaba para ser arrojados desde los aviones Fiat C22 o helicópteros al Río de la Plata." Stigliano –según sus propios cálculos– asesinó a 53 personas con esa modalidad. Pero también mencionó fusilamientos ordenados por el jefe máximo de Institutos Militares, general Santiago Omar Riveros, con la presencia de los directores de todas las escuelas del Comando para que ellos "adquirieran una responsabilidad compartida".
Con posterioridad, el 19 de noviembre de ese año, Stigliano envió el EMGE un escrito de siete carillas con su firma, en la que, entre otras consideraciones, relata una visita de Galtieri al centro clandestino El Campito. "Su propósito era dialogar con el delincuente subversivo 'Petrus' (luego ejecutado), que fuera capturado por una sección a mis órdenes." Todo, para decir que Galtieri se interesó en esa ocasión por su herida en la mano.
Pero en aquellas 20 palabras, también echó luz acerca de uno de los últimos instantes vividos por Horacio Domingo Campiglia, nada menos que el responsable de la inteligencia montonera, quien fue secuestrado el 12 de marzo de 1980 en el aeropuerto de Río de Janeiro junto con Mónica Susana Pinus, tras ser bajados a los golpes por una patota de argentinos, bajo la atenta mirada de efectivos del Ejército de Brasil. Ahora se sabe que Stigliano era quien allí también llevaba la voz cantante.
En 1991, al borde de la invalidez y ante la indiferencia de sus superiores, Stigliano pateó el tablero con el único fin de acelerar sus trámite de retiro. El arrepentimiento no estaba en su horizonte. Moriría por causas naturales unos meses después. Sus confesiones, en cambio, están más vivas que nunca. «
Terrorismo de Estado y la salud
La Armada suele pagar a rajatabla las pensiones por secuelas en "actos de servicio", a pesar de que el beneficiario ya haya muerto.
Tal es el caso de la señora Haydée de la Serna Lynch, viuda del marino Gustavo Lynch Jones, acusado de participar en los vuelos de la muerte en la ESMA. El tipo –hermano del oficial Ricardo Lynch Jones, actualmente en juicio oral por esa misma causa– murió en 1989.
Su esposa, al respecto, dijo: "Gustavo expuso la vida en la lucha contra la subversión para salvar a la patria del flagelo que la amenazaba, y esa, justamente, fue la causa de su temprana muerte."
Un cuñado para el batallón 601

A mediados de la década del ’70, el entonces capitán Stigliano se convirtió en cuñado de un tal Florencio Arteaga, hermano de su señora esposa.
Se trataba de un muchacho sin oficio ni ocupaciones conocidas. En consecuencia, el militar le propuso un excelente trabajo: agente civil del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército.
"Es una buena oportunidad laboral. No la desaproveches, que acá no hay una segunda oportunidad", le dijo al joven con aire paternal.
Y Florencio aceptó con beneplácito. Hijo de una conocida familia de Paraná. Su madre –la suegra del militar–, cuyo apellido de soltera es Bouzada, regenteaba el Hotel España, de calle 25 de Junio, que luego se transformó en la galería ubicada frente al Teatro 3 de Febrero.
A fines del gobierno de Isabel Perón, Florencio había fijado residencia en la capital, siendo huésped de la pareja formada por su hermana y Stigliano. En los primeros meses del golpe de Estado, lo sorprendió en esa casa.
El militar luego fue trasladado a Corrientes y, al promediar la última dictadura, fue trasladado a Paraná, en donde permanecería hasta morir, en 1993.
Lo cierto es que Arteaga mantuvo oculta su condición de espía de la dictadura, hasta el momento en que se desclasificaron las listas del personal civil del Batallón 601.
Con la apertura democrática, se afilió a la UCR y, evidentemente, ello le sirvió para mantener informados a sus patrones de uniforme acerca de lo que iba sucediendo en el partido centenario. A lo largo de su carrera de agente secreto, se lo solía ver muy cercano al ex espía de la SIDE, Juan Carlos Legascue, de conocida ascendencia sobre la mayoría de los agentes encubiertos de Paraná, por su conocida capacitación en el exterior y su rol clave, tanto en plena dictadura, como en las etapas democráticas, cuando cumplió misiones como el secuestro de Enrique Gorriarán Merlo en México, en 1995.
Ese mismo año, Arteaga apareció como uno de los aportantes para la campaña proselitista de los candidatos de la UCR. Ex alumno del Colegio Nacional, actualmente es esposo de la concejal radical de Paraná, Liliana Lampan.
Poco antes, el 17 de octubre de 1991, un instructor de la Brigada de Caballería Brindada de Paraná le tomó declaración al ahora teniente coronel, quien a los 49 años se encontraba postrado en su domicilio de esa ciudad. En resumidas cuentas, arrancó: "Como jefe del SOE se me impuso órdenes que violaban la Constitución, las leyes y los reglamentos militares, toda vez que se identificaron con las prácticas más aberrantes que se puedan concebir."
Así fue el comienzo. A continuación, atribuiría sus trastornos emocionales a los asesinatos que se vio obligado a consumar. "Se me ordenaba matar a los subversivos prisioneros a través de médicos a mis órdenes, con inyecciones de la droga Ketalar. Luego, los cuerpos eran envueltos con nylon y se los preparaba para ser arrojados desde los aviones Fiat C22 o helicópteros al Río de la Plata." Stigliano –según sus propios cálculos– asesinó a 53 personas con esa modalidad. Pero también mencionó fusilamientos ordenados por el jefe máximo de Institutos Militares, general Santiago Omar Riveros, con la presencia de los directores de todas las escuelas del Comando para que ellos "adquirieran una responsabilidad compartida".
Con posterioridad, el 19 de noviembre de ese año, Stigliano envió el EMGE un escrito de siete carillas con su firma, en la que, entre otras consideraciones, relata una visita de Galtieri al centro clandestino El Campito. "Su propósito era dialogar con el delincuente subversivo 'Petrus' (luego ejecutado), que fuera capturado por una sección a mis órdenes." Todo, para decir que Galtieri se interesó en esa ocasión por su herida en la mano.
Pero en aquellas 20 palabras, también echó luz acerca de uno de los últimos instantes vividos por Horacio Domingo Campiglia, nada menos que el responsable de la inteligencia montonera, quien fue secuestrado el 12 de marzo de 1980 en el aeropuerto de Río de Janeiro junto con Mónica Susana Pinus, tras ser bajados a los golpes por una patota de argentinos, bajo la atenta mirada de efectivos del Ejército de Brasil. Ahora se sabe que Stigliano era quien allí también llevaba la voz cantante.
En 1991, al borde de la invalidez y ante la indiferencia de sus superiores, Stigliano pateó el tablero con el único fin de acelerar sus trámite de retiro. El arrepentimiento no estaba en su horizonte. Moriría por causas naturales unos meses después. Sus confesiones, en cambio, están más vivas que nunca. «
Terrorismo de Estado y la salud
La Armada suele pagar a rajatabla las pensiones por secuelas en "actos de servicio", a pesar de que el beneficiario ya haya muerto.
Tal es el caso de la señora Haydée de la Serna Lynch, viuda del marino Gustavo Lynch Jones, acusado de participar en los vuelos de la muerte en la ESMA. El tipo –hermano del oficial Ricardo Lynch Jones, actualmente en juicio oral por esa misma causa– murió en 1989.
Su esposa, al respecto, dijo: "Gustavo expuso la vida en la lucha contra la subversión para salvar a la patria del flagelo que la amenazaba, y esa, justamente, fue la causa de su temprana muerte."
Un cuñado para el batallón 601
A mediados de la década del ’70, el entonces capitán Stigliano se convirtió en cuñado de un tal Florencio Arteaga, hermano de su señora esposa.
Se trataba de un muchacho sin oficio ni ocupaciones conocidas. En consecuencia, el militar le propuso un excelente trabajo: agente civil del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército.
"Es una buena oportunidad laboral. No la desaproveches, que acá no hay una segunda oportunidad", le dijo al joven con aire paternal.
Y Florencio aceptó con beneplácito. Hijo de una conocida familia de Paraná. Su madre –la suegra del militar–, cuyo apellido de soltera es Bouzada, regenteaba el Hotel España, de calle 25 de Junio, que luego se transformó en la galería ubicada frente al Teatro 3 de Febrero.
A fines del gobierno de Isabel Perón, Florencio había fijado residencia en la capital, siendo huésped de la pareja formada por su hermana y Stigliano. En los primeros meses del golpe de Estado, lo sorprendió en esa casa.
El militar luego fue trasladado a Corrientes y, al promediar la última dictadura, fue trasladado a Paraná, en donde permanecería hasta morir, en 1993.
Lo cierto es que Arteaga mantuvo oculta su condición de espía de la dictadura, hasta el momento en que se desclasificaron las listas del personal civil del Batallón 601.
Con la apertura democrática, se afilió a la UCR y, evidentemente, ello le sirvió para mantener informados a sus patrones de uniforme acerca de lo que iba sucediendo en el partido centenario. A lo largo de su carrera de agente secreto, se lo solía ver muy cercano al ex espía de la SIDE, Juan Carlos Legascue, de conocida ascendencia sobre la mayoría de los agentes encubiertos de Paraná, por su conocida capacitación en el exterior y su rol clave, tanto en plena dictadura, como en las etapas democráticas, cuando cumplió misiones como el secuestro de Enrique Gorriarán Merlo en México, en 1995.
Ese mismo año, Arteaga apareció como uno de los aportantes para la campaña proselitista de los candidatos de la UCR. Ex alumno del Colegio Nacional, actualmente es esposo de la concejal radical de Paraná, Liliana Lampan.
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