sábado, 20 de abril de 2013

Maduro fue investido como presidente de Venezuela


Con la presencia siempre latente del fallecido presidente bolivariano, se inicia el período que completa el mandato hasta 2019. Maduro se asumió como el hijo de Chávez y, dijo, será "un garante de sus sueños, pero en colectivo". Abrió el juego para dialogar con la oposición.


La ceremonia de jura fue acompañada por una multitud "roja-rojita" que rodeó el edificio de la Asamblea Nacional (Congreso) y que festejó y sufrió cada instancia de este proceso que comenzó el mismo día de la muerte del líder socialista.
Poco antes de hablar, Maduro juró como presidente, mientras sostenía en una de sus manos la Constitución bolivariana. En las afueras, los militantes y simpatizantes chavistas levantaron su mano izquierda y repitieron una a una las palabras de Maduro. Cuando el titular de la Asamblea, Diosdado Cabello, lo proclamó presidente, el gentío estalló en gritos, vivas y aplausos. Algunos lloraban y no era para menos, hacía poco más de un mes habían despedido al presidente socialista Chávez y, tras una corta pero intensa y disputada campaña electoral, lograron retener el poder político para seguir desarrollando el socialismo del siglo XXI.
Maduro al ingresar al recinto de la AN saludó a todos y cada uno de los presidentes. A su derecha se ubicaron en primera fila el cubano Raúl Castro, Cristina Kirchner, Dilma Rousseff y Evo Morales. Más atrás se encontraba el hondureño Porfirio Lobo. Hacia la izquierda se podía ver a José Mujica, Daniel Ortega (Nicaragua) y el iraní Mahmud Ahmadineyad, entre otros. 
El espíritu y la imagen de Chávez estuvo presente en toda la ceremonia. Un cuadro gigante con la foto del presidente fallecido presidió el espacio de la jura, y su hija María Gabriela Chávez fue quien le colocó la banda presidencial. María Gabriela luego se estrechó en un largo abrazo con la presidenta Kirchner, con quien mantuvo un diálogo por varios minutos.  
En su discurso, Maduro hizo un emocionado racconto del proceso bolivariano, agradeció el respaldo de los presidentes que lo acompañaban, al pueblo que lo respaldó para encabezar esta nueva etapa que significa construir el chavismo sin Chávez. Avisó que era preciso revisar el ajustado resultado electoral, pero no rompió lanzas sino que les dijo a todos aquellos que siendo chavistas no lo acompañaron con el voto que "les tiendo la mano, recorreré el país para trabajar con todos y cada uno de ustedes". También le dirigió un mensaje a los opositores, a quienes los convocó a terminar con la intolerancia: "Los llamo a conversar en función de la patria, la economía, los Derechos Humanos." Incluso aclaró, aunque sin nombrarlo, que está dispuesto a conversar con el derrotado candidato de la MUD, Henrique Capriles "para que cese la intolerancia y respete la Constitución".
La condición de presidente chavista no fue un tema secundario en el discurso presidencial. Reconoció que esta fue la elección más difícil, pero que no por ello eludirá el desafío: "Yo no soy Chávez, me asumo como su hijo y como garante de sus sueños pero en colectivo", afirmó, y el hemiciclo estalló en un aplauso. El único momento de tensión se produjo cuando un muchacho llegó hasta Maduro tras sortear la seguridad (ver aparte).
Las muertes de militantes chavistas, que se produjeron a mano de seguidores de Capriles, no estuvieron ausentes. Maduro saludó a los familiares de los fallecidos allí presentes, y anunció que ya se había detenido al autor material de dos crímenes. 
El presidente anunció que va a profundizar las misiones sociales, que inició en su momento Chávez, y que trabajará para terminar con la corrupción, mejorar la eficiencia y combatir la delincuencia en pos de transformar la sociedad venezolana en una verdadera democracia socialista. Poco después, un imponente desfile cívico-militar realizado en el Paseo Los Próceres. Cientos de miles presenciaron el acto. Los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana desfilaron al grito de "Chávez vive, la lucha sigue, somos socialistas y antiimperialistas". «
 

 un intruso mediático que preocupó a la seguridad oficial
Como un flash, un muchacho enfundando en una campera roja y una gorra del mismo color subió corriendo hacia el estrado desde donde el presidente Nicolás Maduro dirigía su discurso luego de la jura. Le puso un brazo en la espalda y con la otra mano tomó el micrófono para gritar su nombre: "Soy Yendrik Sánchez", alcanzó a escucharse. Luego se supo que era una especie de "besuqueiro" local que gusta de hacer estas arriesgadas maniobras.
Cuando llegó hasta Maduro, el titular de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, saltó de su silla y casi colgando del escritorio buscó agarrar al hasta ese momento peligroso individuo. "La seguridad ha fallado, podrían haberme disparado", dijo Maduro rodeado de 16 presidentes, pero luego calmó al resto al sostener que "el incidente fue superado". En las afueras de la Asamblea todo fue confusión entre los militantes chavistas que no sabían qué sucedía porque la transmisión televisiva se cortó. El "besuqueiro" fue retirado y todo continuó con normalidad. El pasado 10 de abril, Sánchez le hizo lo mismo a Henrique Capriles, a quien le arrebató la gorra con los colores de la bandera venezolana. En 2007 lo hizo con una reina de belleza.


la ceremonia contada por cristina a puro tweet
En la Asamblea, me saludan, tomo manos que se extienden y agradecen. Cuánto más lindas que las que sólo sirven para insultar o golpear. Siempre me pregunto: Qué sentirá cuando llega a su casa alguien que sólo grita, agrede o golpea? Dormirá mejor? Será más feliz? Andá a saber.
Ingreso al recinto de la Asamblea Nacional. Una vez hablé allí. Hugo me había invitado a disertar frente a los parlamentarios. Se lo comento a Dilma que está sentada al lado mío. Al otro lado está sentado junto a mí Raúl Castro, Presidente de Cuba y de la CELAC.
Nicolás levanta una y otra vez durante su discurso, la Constitución venezolana. Le cuento a Dilma que tengo un ejemplar igual.
En su primera página dice: "A mi amigo entrañable y compañero Néstor Kirchner." Firmado por Hugo el 25 de Mayo de 2003, el día que Néstor juró como Presidente. Van a ser diez años. Siempre estuvo en el escritorio de la Rosada. Decidí llevármela y ponerla sobre la mesa de luz de Néstor. Confieso que me dio miedo que pudiera perderse. La siento como una verdadera reliquia histórica.
Discurso excelente de @NicolasMaduro convocando a todos los venezolanos y también al futuro. Habló de los problemas y de cómo encararlos. De proyectos y de obras. Me gustó. Lo vi firme y sereno.
Condenó la xenofobia, contra cubanos... y colombianos. Aunque no lo crean contó que durante la campaña lo trataban de "perro colombiano". Porque decían que su madre era colombiana. Como si fuera un estigma. También contó que golpearon a una médica cubana que perdió un ojo. A estos tipos les chifla el moño. 
Me gustó su autodefinición: "Soy el primer Presidente chavista y obrero." Dios mío. Qué continente, este, el de la América del Sur.
También me encantó el giro poético, cuando recreó el golpe del 2002: "Amanecimos de bala." Impresionante. 
Entre el público de la Asamblea, están los familiares de los muertos del día 15. Dolor y alegría. Todo junto. La vida.

viernes, 19 de abril de 2013

Mariano Ferreyra ya puede descansar en paz? Quien falta en la cadena de mando?

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 21 de la Capital Federal condenó al delegado gremial de la Unión Ferroviaria y hombre de confianza de Juan Carlos Fernández, Pablo Díaz, a 18 años de prisión, al igual que a Gabriel “Payaso” Sánchez y a Cristian Favale. El ex titular de la Unión Ferroviaria José Pedraza, en cambio, fue condenado a 15 años de prisión junto con Fernández. Los policías Luis Mansilla y Jorge Ferreyra, por su parte, fueron condenados a 10 años de prisión. Ante la protesta de algunos de los condenados, el tribunal, presidido por Horacio Díaz, decidió un cuarto intermedio para desalojar la sala y terminar con la lectura del fallo. 

El sindicalista José Pedraza y su segundo en la Unión Ferroviario, Juan Carlos "Gallego" Fernández, fueron condenados esta noche a la pena de 15 años de prisión como "partícipes necesarios" del crimen del joven militante Mariano Ferreyra

El asesino Favale junto a Boudou

Así lo dispuso el Tribunal Oral en lo Criminal 21, que además condenó a 18 años de cárcel a Cristian Favale y Gabriel Sánchez como "coautores" de homicidio simple en concurso ideal en grado de tentativa, la misma pena que recibió el delegado Pablo Díaz pero como "partícipe necesario".



El asesino Favale junto a Sandra Russo
En medio de la lectura del veredicto se produjeron algunos incidentes con Favale, quien intercambió gritos con familiares de Ferreyra, por lo que el presidente del Tribunal, Horacio Dias, pidió un receso y ordenó desalojar la sala.

18A: La noche de "El Cipayo"

"¿Quién puso la fecha de la marcha? La puse yo", dice El Cipayo.

En las redes sociales su presencia comenzó a ser fuerte desde el anonimato y aunque hoy se mantiene protegido por un nombre ficticio, ganó popularidad entre sus pares. Puede acceder a la primera fila de una columna de manifestantes, en la que están políticos y sindicalistas, dice ser el gestor del 18A -aunque la fecha fue elegida en votación- y se mueve entre la masa junto a un séquito de compañeros que lo apoyan en la logística virtual.

"Muchos políticos querían bajarse de la protesta, pero los convencimos a último momento. ¿Nombres? No, no te doy ninguno", sostiene el hombre que caminó anoche desde Callao y Santa Fe hasta el Congreso, pasando antes por el Obelisco, junto a miles de personas que sólo lo conocen por las redes sociales.

El Cipayo son varias personas, pero el origen se le atribuye a este hombre robusto, de unos 35 años, abogado, y sin alineación política, según confiesa. Junto con él, tres amigos lanzaron un blog en febrero de 2012 como una plataforma de opinión y se convirtió en uno de los principales motores de convocatoria de las manifestaciones anti-K. Debutaron el 31 de mayo pasado y desde allí, no faltaron a ninguna. La presencia más fuerte fue en las marchas del 13S y 8N.

Ya son un grupo organizado que aporta contactos -por sus vínculos políticos-, organización y comunicación. Por eso ayer el grupo de base se reunió una hora antes de las 19 en el Starbucks de Santa Fe y Callao para definir los últimos detalles. "Acá importan las ideas, no el líder como el concepto fascista de los kirchneristas", opina. "Tratamos de ir con algo más, no solo con la puteada".

Teléfono en mano, que no deja de sonar, El Cipayo observa la llegada de la gente. "¡Mirá los carteles! ¡Claro que sí!", exclama. Charla con dos hombres de boina y se enorgullece cuando le cuentan que viajaron de otras ciudades para estar en el 18A. "Mirá Cipayo, a este te lo trajé de Tapalqué", le grita un hombre de bombacha de campo.

Las 18.45 marcan el comienzo del ruido de las cacerolas en la esquina, uno de los puntos de encuentro. El hombre, de camisa celeste, jeans gastados y zapatos náuticos, se detiene en el medio de la calle para hacerle una observación a LA NACION : "Esto jamás puede ser espontáneo, pero si autoconvocados porque las personas no pertenecen a un sector en particular".


RELACIONES POLÍTICAS

Patricia Bullrich se anticipó a todos los políticos que acompañaron la columna. Al Cipayo le cuesta llegar hasta el lugar; estira el cuello, saca fotos con su tablet, saluda a una mujer que se arrima llevando un carrito y su bebé, y al fin logra estamparle un beso a la diputada. La música ya es molesta, sale como un ruido latoso de una furgoneta Volkswagen que en el techo tiene seis parlantes. A eso se le suman los estampidos de las cacerolas de las señoras. El ruido es insoportable.

Nada detiene al hombre que va detrás de su criatura, sumando popularidad. Por momentos lo rodean varias mujeres, como esa rubia artificial, con pañuelo animal print, camisa blanca y botas de caña de gamuza color marrón. El animal print abunda en esta esquina.

"A las siete nos vamos", se escucha. El locutor, que se suma al sonido latoso, ahora menciona varias veces a Lilita Carrió. La gente enardece. Y entra en éxtasis cuando aparece el "Momo" Venegas, rodeado de micrófonos, cámaras de televisión y, también, patovicas .

"De los que vinieron tenemos trato con todos", se arriesga a decir mientras se arrima a Silvana Giúdici y Federico Pinedo. La relación con ellos tiene varios años, de los anteriores trabajos de El Cipayo. Ahora muestra los dientes ante ellos, con una sonrisa ancha y abundante, surcada por grandes gotas de sudor.

Ya pasaron algunos minutos de las 19; el himno suena en el desvencijado furgón y la columna empuja para salir. Está impaciente. La primera línea sostiene una bandera. Allí está uno de los hombres que dicen haber gestado el 18A, entre el "Momo" y Giúdici, a unos pasos de Bullrich y a varios metros de Ricardo Gil Lavedra.

Al fin comienza el recorrido por la avenida Santa Fe. Con el puño en alto El Cipayo saluda a la gente en un balcón mientras no despega el teléfono de su oreja y sostiene a una mujer que va colgada del hombro.

Ahora la política camina custodiada por un cerco de hombres que parecen peleadores de catch. Los bíceps les explotan en las mangas y los pectorales sobresalen en las chombas. Parece que no tienen cuello.

"¿Qué pasó? No se puede caminar ahí, se pelean y todos quieren sacarse una foto con las caras conocidas", se queja. ¿Qué pasó? Entre la seguridad de uno y de otro hay encontronazos por la disputa territorial. Los cholulos de turno se llevan la foto de recuerdo y también, algunos empujones.


POPULARIDAD VIRTUAL

El perfil de Facebook de El Cipayo tiene cerca de 35.000 seguidores y en Twitter casi 7000. En la calle es muy popular. O al menos eso es lo que cree. La gente lo para, lo saluda, le grita y él gira moviendo los puños en alto. Camina por la 9 de Julio, frente al Teatro Colón, flanqueado por dos rubias paquetas. En una mano sostiene una bandera argentina enrollada y un cencerro de campo que hace sonar con fuerza. "Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura de los K".

Las cuadras van quedando atrás y la próxima escala es el Obelisco, donde se encuentra con el resto de los Cipayos que cantan, otra vez, el himno argentino y muestran las dos palmas hacia delante al grito de "¡Libertad!". Todos se abrazan, festejan el éxito de la convocatoria y hacen planes. "Cerca de octubre organizamos otra marcha; en el medio tal vez una más".

A las 20.30 la concentración hace una pausa en la Plaza de la República para luego tomar Diagonal Norte. El objetivo es Plaza de Mayo, pero una barricada policial impide llegar. "Al Congreso, vamos todos al Congreso", vocifera El Cipayo y la gente a su alrededor grita. "Tiene media sanción la limitación a las cautelares, por eso vamos allá", explica.

El humo de los choripanes de la Avenida de Mayo acompaña el paso de los manifestantes. Pasan las banderas argentinas, los carteles anti-K y las cacerolas. Algunos quieren trepar las rejas del Congreso. Otros se comportan como personas. "La bestia está suelta. ¿Viste lo ordenados que somos? No tiramos ningún papel en el suelo", suelta antes de perderse entre el gentío.


Mauricio Giambartolomei

jueves, 18 de abril de 2013

Ni Fariña, ni Lanata, wichis

A veces nos cansamos de tanto cambalache, tanta farándula, tanto "tuit", y tantas medias verdades.

Los medios masivos de “comunicación” del Poder, de todo pelaje y color, si hay algo en que están unidos, es en silenciar las enérgicas luchas que brotan como hongos por doquier por el inmenso malestar que padecen los argentinos cada día. Ejemplo de ello son los cientos de cortes que se llevan a cabo en CABA y en provincia de Buenos Aires por los cortes de luz luego de las inundaciones; eso, para ellos, no es noticia. Como también la tergiversación de las víctimas en las inundaciones. No es sólo el gobierno el interesado en tapar el sol con un dedo ante tremenda catástrofe.

Hoy queremos publicar una nota, de la extraordinaria lucha de los pueblos originarios en Formosa que nosotros venimos observando desde hace más de un mes. Lucha que crece día a día y que ya el Poder en la propia Formosa, no puede tapar. A continuación transcribimos una de las tantas notas que ya se han publicado en Formosa, donde muestra la desesperación hasta la victimización de los poderosos de turno, que lejos de plantearse dar solución a los problemas, llorisquea porque se encuentra paralizada, por su debilidad política, de acudir a la más cruda represión.



Transcribimos una nota publicada en el diario Región Norte Grande, Formosa:
‘Formosa: aborígenes toman más pozos petroleros y peligra el suministro de energía
Sección: Políticas Públicas
Fecha de publicación: 10 de abril de 2013


Fuentes del gobierno provincial confirmaron que directivos de Pluspetrol reportaron al director de Hidrocarburos y Minería, ingeniero Marcelino Ybars, acerca del agravamiento de la situación en sus pozos petroleros al producirse una nueva incursión de aborígenes movilizados en las instalaciones ubicadas en la localidad de Ramón Lista.


En ese sentido, informan que se ha producido un agravamiento de las circunstancias ya conocidas ya que a las 15 horas del viernes un grupo de cuatro manifestantes ingresó a la locación del pozo PL-6 y procedió a cerrar sus válvulas.


Ese procedimiento imposibilita la entrada del supervisor a la locación para revisar las instalaciones motivo por el cual no se ha podido comprobar que el pozo se encontrase en situación segura.


Los directivos de Pluspetrol consignan que el cierre abrupto de este pozo ha provocado problemas con la presión del sistema debiéndose detener los compresores DP 4 t DP 5 quedando el sistema con baja presión y mala calidad de gas combustible.


Hacen notar los directivos que a raíz de este episodio, la compañía se ve imposibilitada de poder suministrar gas a la usina de El Potrillo que permite la generación de energía eléctrica para las comunidades de criollos y aborígenes de la zona.


Finalmente, manifiesta que Pluspetrol seguirá adoptando las medidas que considere necesarias para asegurar las condiciones de seguridad para las personas, el medio ambiente y las instalaciones.


“Nos sentimos presos”


En torno a la situación en el extremo oeste donde los aborígenes de varias comunidades acordaron retomar las protestas tomando el municipio de Mosconi, bloquear los acceso al Yacimiento petrolífero de Palmar Largo y endurecer el corte de la ruta 81 a la altura de Teniente Fraga, el empresario Gregorio Monzón, afectado por esta situación, mostró su indignación, expresando que son en total 8 los cortes que imposibilitan el acceso a esas zonas, por lo que dijo: “es un atropello a la libertad de circular estipulado en nuestra Constitución”.


“Como personas que apostamos a la democracia queremos la libertad para poder votar, transitar y hoy en un estado democrático nos tienen como presos, con familias, con hijos, con abuelos, con el que te toque viajar estás condenado a esperar tres, cuatro o cinco horas antes de llegar a Fraga por ejemplo y si querés pasar tenés que tener 100 ó 50 pesos en dos peajes”, dijo.


El empresario expresó además que “hay que tener mucho tacto al preguntar a los manifestantes a qué hora se levantan los cortes porque si se molestan, discuten, se tornan agresivos y deciden no levantar”.


“Es una situación que nos perjudica a todos y que entorpece todo tipo de actividad, nos sentimos presos en nuestra propia tierra”, manifestó. (El Comercial, Formosa)’

Capítulo 3, la novela de Fariña, la causa quedo con el juez Casanello y la AFIP será querellante

Finalmente, el juez federal Sebastián Casanello quedó ayer a cargo de la investigación por las denuncias de presunto lavado de dinero que involucran al empresario Lázaro Báez y a los financistas Leonardo Fariña y Federico Elaskar, entre otros, por decisión de la Cámara Federal. El magistrado le pidió de inmediato al fiscal Ramiro González que dictamine si impulsa la pesquisa –lo que se prevé que resuelva hoy mismo– y le dio intervención a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), con el objetivo de "no entorpecer el curso de la investigación".


Luego de un conflicto de competencia suscitado entre Casanello y su par Rodolfo Canicoba Corral, quienes alegaban que el otro debía hacerse cargo de las seis denuncias, la Cámara Federal –con la firma de su presidente Martín Irurzun– resolvió que queden en manos del Juzgado Federal Nº 7. Por su parte, la AFIP se presentó ayer como querellante en las denuncias iniciadas ante la justicia penal por el caso Fariña–Elaskar–Lázaro Báez. El poder que presentaron los abogados de la AFIP para intervenir como parte en el expediente, lleva la firma de su titular, Ricardo Echegaray. Según trascendió, la AFIP está esperando que la Administración Tributaria del Reino Unido le confirme si Elaskar es propietario de la sociedad off-shore Assure Investments Limited, radicada en Londres con dirección en 14 Hanover Street, empresa que el financista no le declaró a la AFIP.
En paralelo, el representante del Ministerio Público podrá ahora pedir la apertura de una investigación, la desestimación o bien medidas preliminares antes de resolver si con los elementos que presentaron los denunciantes alcanza para iniciar una pesquisa. A raíz del informe emitido el domingo pasado en el programa televisivo de Jorge Lanata, en la justicia se presentaron seis denuncias, en su mayoría contra Báez, sus dos hijos; Fariña; y Fabián Rossi.
Sorpresivamente, Elaskar, quien aseguró en el informe periodístico que toda la red estaba montada para lavar dinero de Baéz, ayer se desdijo en una entrevista con el noticiero del canal América. El ex dueño de la financiera SGI había dicho que gestionaba la salida de millones de euros al exterior triangulados en cuentas ubicadas en paraísos fiscales. También sostuvo que debió vender su empresa tras haber sido amenazado por el entorno de Báez. Ahora cambió su versión, y afirmó que no conoce al empresario cercano al kirchnerismo y que mintió porque estaba enojado con sus ex colegas.
Además, indicó que envió correos electrónicos advirtiendo al programa Periodismo Para Todos que no utilizaran su testimonio porque era falaz. "Pueden investigarme, no hice lavado de dinero, no hubo operaciones ilegales. Sólo soy un chico que se equivocó por joven y por falta de experiencia", concluyó Elaskar. Este cambio se suma a la confusión que generó el propio Fariña quien el martes sostuvo que elaboró "una ficción" en la supuesta cámara oculta para engañar al periodista y que esto le permita "lavar su imagen", ante los interrogantes que habían sido planteadas a la opinión pública sobre el origen de su patrimonio. Se conoció además, que el Juzgado Federal Nº 2 de La Plata, el 10 de abril inhibió a Fariña por una deuda que el contador tiene con la AFIP por Ganancias e IVA. «

miércoles, 17 de abril de 2013

Fariña inhibido, la novela continúa

Lo resolvió el Juzgado Federal Nº 2 de La Plata, por una deuda que el contador tiene con la AFIP por Ganancias e IVA. La medida fue adoptada el 10 de abril, pero se notificó en las últimas horas.


La decisión del juez Adolfo Ziulu es ajena al escándalo que se desató tras la difusión de un informe televisivo que lo vincula al empresario Lázaro Báez y la supuesta comisión del delito de lavado de dinero.

Según supo Infobae, se trata de una deuda de $274.000 que Fariña tenía con la AFIP en 2011, en relación a los aportes del impuesto a las Ganancias y de IVA.

Técnicamente, la Justicia actúa ante lo que se denomina "deuda presunta". Como el denunciado (en este caso Fariña) no conformó esa deuda ante la denuncia de la AFIP, la Justicia trabó la inhibición general de bienes, decisión que tomó el pasado 10 de abril.

Asimismo, Fariña también había sido investigado por la fiscal Virginia Bravo por el supuesto delito de enriquecimiento ilícito, en una causa iniciada tras la denuncia de un abogado. Pero la misma fue archivada en noviembre del año pasado ante la imposibilidad de dar con el denunciante.

El continente reconoce la legitimidad de Maduro en Venezuela. Durante los festejos del PT, Lula declara: "de tanto en tanto los estadounidenses se dedican a poner en duda una elección ajena. Deberían preocuparse por ellos mismos y dejar que nosotros elijamos nuestro destino"

Luiz Lula da Silva celebró la victoria electoral de Maduro como presidente de Venezuela y fustigó el apoyo norteamericano para que se vuelvan a contar los votos de la elección como impulsa el opositor Capriles a la par de no reconocer la Casa Blanca la victoria del chavismo

"Cuando uno está en el cargo hay cosas que no se pueden decir, por diplomacia, pero ahora lo puedo decir: de tanto en tanto los estadounidenses se dedican a poner en duda una elección ajena. Deberían preocuparse por ellos mismos y dejar que nosotros elijamos nuestro destino", afirmó, tajante, el ex presidente de Brasil entre 2003 y 2010, este lunes, en Belo Horizonte, en un acto junto a la actual mandataria, Dilma Rousseff, en una reunión de festejo de los diez años del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder.

Lula pidió a la multitud de militantes un aplauso para la elección de Maduro en Venezuela, en tanto Rousseff llamó por teléfono al presidente electo, lo felicitó y dijo públicamente que estaba "lista para trabajar juntos".

Lula participó de la campaña venezolana con un video apoyando a Maduro, heredero del fallecido Hugo Chávez, para las elecciones del domingo último.

La Casa Blanca había dicho que un recuento de los votos en Venezuela sería "importante, prudente y necesario para asegurar la confianza de los resultados".

A diferencia de otros de sus principales socios en la región, como México o Colombia, Estados Unidos se niega a reconocer, por el momento, a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. El Departamento de Estado se encuentra en contacto con la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos para coordinar una respuesta ante la decisión del Consejo Nacional Electoral de Venezuela de conceder la victoria al sucesor político de Hugo Chávez sin haberse efectuado el recuento final de los votos, como solicitó el candidato opositor, Henrique Capriles.

Preguntado expresamente sobre si EE UU reconocía a Maduro como el presidente legítimo de Venezuela, el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, se ha mostrado evasivo. “EE UU no está en ese punto todavía”, ha indicado. El día anterior, Ventrell dejó muy claro que no debería producirse ninguna proclamación oficial del vencedor en el país sudamericano, hasta que no se efectuara el recuento de votos, que también apoyó la OEA. Sin embargo, eludió pronunciarse sobre el hipotético caso de que eso no sucediera y el candidato oficialista fuera nombrado presidente.

Esa hipótesis ya es una realidad y el Departamento de Estado no ha ofrecido una respuesta demasiado contundente. “Es difícil de entender que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela haya reconocido a Maduro como ganador de las elecciones sin esperar al recuento final”, se ha limitado a constatar Ventrell. En esa misma línea, el lunes, la Unión Europea (UE) se limitó a decir que “tomaba nota” de la victoria del candidato chavista.


Los tambaleos de Capriles, por Felipe Yapur.

Luego de que el candidato antichavista convocara a movilizaciones el lunes por la noche, se produjeron siete muertes, todas de militantes del PSUV. En un clima de creciente tensión, Maduro pidió "radicalizar la revolución" y su rival en los comicios reiteró las denuncias de fraude.
Si sólo se tratara de una guerra dialéctica es posible que la tensión hubiese disminuido al menos un poco en Venezuela. Sin embargo, eso no sucedió porque entre la noche del lunes y la madrugada de ayer se produjo la muerte violenta de siete personas. 
Todas las víctimas son militantes chavistas que murieron por el ataque de seguidores del derrotado Henrique Capriles durante el asedio a sedes del PSUV, el partido oficialista, y Centros de Diagnósticos Integrales (CDI), donde atienden los médicos cubanos. En ese sentido, el presidente Nicolás Maduro fue contundente al señalar que el líder opositor "es responsable de los muertos que estamos velando, se lo digo yo, presidente de la república y usted tiene que responder por todo lo que hizo". Más aun, tildó al gobernador del Estado de Miranda de "cobarde asesino" por haber llamado a manifestarse en forma violenta contra el resultado del comicio sin medir consecuencias.
Más tarde, Capriles intentó desconocer esa acusación ignorando las muertes y concentrándose sólo en el supuesto fraude que lo tuvo como principal perjudicado. De todas formas anunció la suspensión de la marcha convocada para hoy. Por ahora, prefiere continuar convocando a cacerolazos esperanzado por el respaldo que obtuvo del gobierno de los Estados Unidos y del titular de la OEA.
La estrategia de Capriles parece tambalear. Las muertes violentas que provocaron sus seguidores bien podrían haber generado una reacción del mismo estilo por parte del chavismo que, además, cuenta con las herramientas del Estado. Sin embargo, el presidente Maduro llamó a mantener la calma, la paz y respetar la democracia. En todo caso, la "venganza" chavista se expresó con la decisión del gobierno de trasladar a la justicia la investigación de los asesinatos. "Puede tener garantía Venezuela y el mundo, de que no vamos a caer en la violencia, yo soy un demócrata, un cristiano", afirmó el presidente Maduro. ¿Qué hubiera pasado si yo me vuelvo loco, como el candidato de la burguesía, y llamo al pueblo a la calle, a la violencia? Usted (por Capriles) es el responsable de todo lo que está ocurriendo", dijo durante la inauguración de un Centro de Diagnóstico Integral similar a los que sufrieron ataques y donde incluso un matrimonio resultó muerto.
Maduro evitó caer en la provocación y ya comenzó a gobernar. Ayer además de la inauguración del centro de salud, condujo una reunión con los más altos funcionarios de la potente y estratégica petrolera estatal PDVSA. En ambos encuentros ratificó que las elecciones presidenciales del pasado domingo fueron transparentes, constitucionales, legítimas y verificadas incluso internacionalmente.
"Nadie está por encima de la Constitución. Yo no traiciono a mi pueblo, poniéndome de acuerdo con un burgués para violar los resultados electorales, para cambiar la voluntad popular. Conmigo no cuentes, burgués", dijo. Luego destacó que si la oposición sigue con los hechos de violencia en el país, está decidido a radicalizar la Revolución Bolivariana. "Aquí no hay pacto con la burguesía. Aquí lo que hay es una revolución. Si siguen con la violencia estoy dispuesto a radicalizar la revolución", expresó. Fue en este contexto que luego anunció que no autorizará la realización de la marcha prevista para hoy convocada por Capriles. Para el chavismo esta medida es la mejor forma de evitar el encuentro callejero entre oficialismo y oposición, de imprevisibles consecuencias.
Los hechos de violencia afectaron los planes de la oposición. Capriles intentó reducir el daño que le infligió su propia gente. Durante la tarde de ayer, en una conferencia de prensa, buscó despegarse de esos sucesos y acusó al gobierno de ser el verdadero instigador de las causas que llevó a que se produjeran las muertes. Es más, aseguró que no iba a "pisar el peine" que Maduro le estaba armando porque, entiende, las afirmaciones de Maduro tienen como objetivo el ocultar lo que considera como el verdadero problema: su exigencia de que se auditen todos los votos y no sólo el porcentaje que impone la ley, el 54% de las urnas. En ese sentido, anunció la suspensión de la marcha que había convocado para hoy: "El gobierno es el que quiere la violencia", dijo con exagerada convicción pero ni siquiera se lamentó por las muertes. Es más, advirtió que llegaba a esta decisión fruto de una serie de informes que le habrían acercado miembros de la Fuerza Armada Bolivariana (FAB), agentes de los servicios de inteligencia local e incluso empleados públicos, sobre la posible infiltración que planificaba el gobierno en la marcha que pensaba encabezar. "La arrechera (enojo) es mejor pagarla con las cacerolas y no con nuestros hermanos", dijo en un elíptico reconocimiento de que las muertes fueron provocadas por sus seguidores. Es más, pidió a su gente que sólo continúen los cacerolazos, pero advirtió que debían realizarlos dentro de sus casas. Al cierre de esta edición, la noche de Caracas era musicalizada nuevamente por cacerolas y bombas de estruendo.
En un día que lo mostró particularmente activo, Maduro habló nuevamente durante la inaiguración de un hospital en el céntrico estado de Aragua. En esta opcasión, la tercera de la jornada, llamó a salir a la calle y para concretar un "gran cohetazo" para hacerle frente al "cacerolazo" que por segundo día consecutivo convocó Capriles.
"Si ellos convocan al cacerolazo del odio, nosotros convocamos al cohetazo bolivariano y popular", dijo Maduro."Que vengan por mi si quieren, estoy listo para rendir mi vida pero quiero paz para este pueblo", afirmó, para espetarle al opositor que "los golpistas ya empezaron a recular hoy, a retroceder, pero por mucho que retrocedas tienes que verle la cara a la justicia más temprano que tarde".
Más allá de los cruces dialécticos, lo cierto es que la muerte de siete personas parece haberse convertido en una lamentable y única válvula de escape que permitió, al menos por ahora, disminuir la presión que provocó la decisión del derrotado Capriles de resistir en las calles el resultado electoral de la Venezuela bolivariana. «